La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

l l NOS,'EL POR LA GRA91A DE IJ!IOS YD ©Ul~l&:l~QD ID~ 1 l - - -<Á~_ ,,_____ -~~~~~~~=--- A NUtSTROS ·\l\lADOS HIJOS LOS HABITANTES DE LA CAPITAL, DE LA PROVINCIA DE LA1\1Pil-SAI...UD Y PAZ EN NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.. Et si contn·stavi vos non me penitet ....•... N1:nc yaucleo; n~n quia cvntristati cstis, ~ed 9ma contrista.ti estis ad pert1te11liam. Aunque os contrisll\ no me arrcpicnto ......Ahora me gozo, no porque os contristasteis, sino porq~ os contristasteis para penitencia. (San Pablo á los Corintios, Epist. 2 :" Cap. 7.) Carísimos hijos: desempeñando, aunque indignos, cerca de vosotros el cargo pastoral que uestro Señor nos ha confiado, en nada hemos p~esto mayor esmero, que en portarnos con todas y cada una de nuestras ovejas, del modo mas tierno y paternal posible. El ejemplo de man• sedumbre y de dulzura del .:Maestro Divino, mll veces repetido en el Evangelio, ha sido siempre para Nos un objeto de estudio y contemplacion particular. Os declaramos solemnemente, que nunca hemos podido leer las tiern1simas palabras del pródigo y ele la oveja estraviada; ni mucho menos, la especial narracion de lo ocurrido con la Samaritana, la mujer adúltera y la Magdalena, sin que nuestros ojos se hayan humcdeüiu10 J-ff,Tt:%'t.co es1;:;1x;.-1 [Jliipi:a-- do de amor al hijo de Dios hechó hombre por nosotros los hombres y por nuestra salud. Pero si bien es cierto, que por la misericordia del Señor, tal es la condicion de los sentimientos de nuestro espíritu; lambien debemos declararos~ que los actos de severidad practicados por L uestro Divino Salvador, toda vez que se hallaba de por medio la gloria de su Padre Celeslial1 nos han urgjdo igualmente á mantener en nuestros afectos el órden estricto de legítima caridad; prefiriendo antes la honra de Dios á toda humana consideracion. Ahora bien, Jesus, que babia dicho de sí mismo- <<aprended de mí que soi manso y -humilde d ; corazom) , no pudiendo soportar L profanacion de la casa de su Plo.ó.tC Celestial, aplico una pena á sr _ ~ profanadores y los arrojó con inl:r gnacion; Jesus, que en otra ocasion olemne, dándonos la mas sublime é importante leccion de caridad para_ con el prójimo, había dicho al pnablo que le escuchaba: «si os golpe isen una mejilla presentad la otra jÍ vuestro percusor», al ser abofeteado injus-- tamente por Maleo repelió la ofensa, argüyéndole con severidac1. Jesus, que constantemente revelaba las efusiones de su amor divino en favor de los miserables, hasta el estremo de afirmar bajo su palabra, que <<Él no había venido á buscará los justos sino á los pecadores)) , se le vé no obstante, usar un lenguaje duro contra los que, encastillados en su aparente virtud, solo eran en la. realidad hijos de Satanás, sepúlcros ~lan_queados y _lobos encubiertos con · o· · ·-a. Este ejemplo complejo de misericordia y de justicia fué eslríctamente observado por los apostoles, sus primeros discípulos. San Pedro, que al penetrar á la puerta del templo dió la salud á un paralHico, ya que no tenia monedas con que socorrerle, fue el mismo que condenó a muerte a Ananias y Sa:fira, porque habían men.,ido contra el Espíritu Santo. Las epístolas de los apóstoles Judas, Tadeo y Santiago, abundan en frases que revelan su celo por la gloria de Dios y su indignacion contra los pecadores qne la mancillan; así se les vé marcar con una intuicion verdaderamente sobrenatural los caracteres que debian adornar á los impi0s de todos los tiempos y de todos los lugares. A juicio de estos discípulos venerables del Salvador, cada impío es u - na estrella errante, una nube sin agua, una piedra de tropiezo puesta en el camino de la v:ida para servir de embarazo en su tránsito á los pobres hijos de Adan: motivos por los cuales, los ya referidos apostoles pronunciaban en un tono absoluto la sentencia de su elerm. condenacion. ,?nibus procéUa tcnebrarwm, servata es t i n eternu1n. Por último, el após 1,ol de las gen· tes, á quien Nuestro Señor) por una gracia singular transformo en Yaso de eleccion; aquel mismo que fué arrebatado al tercer c:elo é jnstruido en arcanos que ni e~ ojo vió , ni el oído oyó, ni lengua humana puede esplícar; el gran San Pablo cuya caridad nadie osaria pouer en tela de juicio, desde que ha sido el unico en la historia de la humanidad, que haya pronunciado palabras tan especiales como esta:- ccYo desearía ser anatema por mis hermanos» ; ese mismo apostol no puo.iendo soportar los desordenes que se in troducian en la Iglesia de Corinto , fulminó escomunion y trató con enérgica dureza a los fieles de esa lglesia naciente, haciendo pesar sohre ellos dicha pena , h~sta que los 1vi6 sumisos y arrepentidos. San Pablo no podia querer la muerte espkitual de sus hijos € n Jesucristo., pero tampoco podía -onsentir en que fuese ofendido Nu1stro Señor. San Pablo era padre, y se porto como ~al, castigando á lo~ hijos rebeldes, para llamarlos al ó den, evitando sus estravios; por e.·o I cuando una vez obtuvo el resul1ado de sus intentos p_alernales, dirijí' · dose á sus hijos mu1queridos, e~ph .3a la dulce y pastoú•l espres10n e~ que Nos, nos hemos servido en e· tmnstancias análogas para con vosotros. Aunq111: o." />nntri·sté no 1ne a1·repi·ento.... Ahor m~ gozo, no porque os cont:íst, steL <;iw por- _!l~te os-contristast-r/s pan J~e-1,itencia. S1, no nos ar.i.1:p1:Anti 1 .- de las an 1,,.. ,·Hcz queh¡:¡_1 :, ......,.,, _,__entado d1:1ranle un año, porque esperamos en D10s, que aparte del efecto inmediato de vuestro arrepentimiento, que, sea dicho de paso, no puede menos que ennobleceros como pueblo cris- · - bano; nos prometemos de vosotros p~ra lo sucesivo-1. 0 mayor prudencia y cautela para no dejarse sorprender por los apóstoles de la mentira, por aquellos que se empeñan en predicaros una doctrina contraria á la nuestra; pues entendemos, que en adelante conservareis siempre fresca en vuestra memoria esta doctrina del mismo Apostol San Pablo-:- «aun(_(ue nosotros ó un ángel del cielo baJe para enseñaros lo contrario de lo que os ha enseñado N uestro Señor, no deis oido á sus sujestiones, y-2.º piedad un poco mejor entendida, sabiendo que la vida e terna consiste, segun las palabras del Salvador, en conocer al Dios verdadero y á Nuestro Señor Jesucristo, y que la Iglesia en cuyo seno vivis para ,salvaros, está edificada sobre la piedra angular de Pedro, sirviéndole al mismo tiempo de fundamento los Apóstoles y los Profetas. Por lo dema , ni nos puede ocurrir la sospecha de que ignoreis el t~erno amor qu~ os profesamos, pues s1 coa ka los hkchos no hai argumento, parace que Tos, os hemos d~do pruebas de particular distincion. Levantado P.l Entredicho, segun nuestra resolucion de fecha i 8, nos prometemos, Dios mediante, pasar hácia vosotros para que vuestro arrepentimiento sea coronado con el fruto del perdon de vuestros pecados y de la Indulgencia plenaria, que obtendreis acercandoos á los sacramentos. Entre tanto, sabed que deseamos con toda la efusion de nuestra alma estrecharos sobre nuestro corazon; la caridad de Nuestro Señor Jesucristo nos urge para ir hacia -vosotros y remediar con su auxilio los males que habeis podido esperimentar. Nos, sabemos que en nuestra ausencia , el hombre enemigo ha sembrado la zizaña en el campo del padre de familias, y aunque siguiendo la parábola del Salvador, no arrancaremos dicha zizaña; eso no obstante haremos todos los esfuerzos posibles, porque ella no sofoque al buen grano. Recibid, pues, hijos carísimos, con la presente, nuestra tierna y pastoral bendicion. Lima, 18 de Octubre de 1870. JUAN l~.UBROSIO, OBISPO DE PUNO. Por mandato de S. S. I. el Obis4 po, mi Señor.-M. -Federico Otamendi. -Pro·•Secretario. /

/ 1 \. 1 • I ·Bp;ifus I ir, qui ~11ffc1 frnlaliontu1: q1.1u111a111 ru111 probatus fucril, Hcipiel corona111 vilél-', quam repromisil Deus dihgcnllbus se marcescel. Ilicml\ enturado el rnron que sufre tcnlaciün: porque despues que fuere probado recihi1á la coro.na de ,ida, que Dios llll prometido á los que le 11rrrnn. ( Er1sTOL.\ DE SA:'ITIA(;o, CAP. I, v. 1:!). ~ f. El Omnipotente se ha servido someter á tremendas pruebas la Diócesis de Puno, siendo su Pasto~ el dignísimo é mmo. Dr. D. juan Ambrosio Huerta, y los eclesiásticos, los que primeramente estamos pasando por ellas, desde hace mas de u1 año. ¿Oqué otrts siguificaclos pueden tener, hermanos nueslros, los disturbios ·religiosos y sociales que se suceden, cual otras plagas que a_fligi~ran á nuestros antepasados, que vivían en el seno del paganismo, enseñando el Ernngelio cou sus palabraa y sus obras~ No es diferente nuestra mision actual á la que dósempe.naruu aquellos vuroue5 santos; no nos acusa la conciencia de haber propagado dQCtl'iuas contrarias á las e,:angélicas, ni de haber aleutado contra las instituciones sociales y autoridades legítimas; no hemos iufrinjiJo el precepto divino de dar á JJi'os lo que es de Dios, '!J al César lo que es del César. Acaso hayamos comeliu.o fullas, como cualquier hombre, pero sin abusar del millislerio sarerdolal; y apesar de nueslra consagracion á él ¡cuánlas incriminaciones se han echado sobre las fren les de los eclesiásticos en general, cuúulos vejámenes · han sufrido nuestros prelados! Dios, y lá justicia de los Jrnmbres, de la que aun no desesperamos, dr,cidirun si nuestros Prelados, 6 los miembros de su Cabildo, hemos hecho los grandes males que se nos atribuJen,, como se atribuyeron á los 'primeros cristianos, las guerras, el hambre, la peste, que sufriera el imperio Romano, en los primeros años tlel Cristianismo. Colocados en el Cabildo Catedral, y sin salir · del estrecho recinto de nuestras obligaciones, no hemos querido desmentir la humildad 'de ministros del altar, ni iufrinjir los deberes que nos cumple .como á ciudadanos, resignándonos, mas bien, a sufrir cuanto se La escrito, hablado y obrado contra nosotros, indefe11sos eclesiástit·os; y silenciosos hemos sufrido aun la pena de suspension de temporalidades, que de hecho se n;s ha impuesto, hace cuatro meses. . Persuadidos (1e hallarn,os en la época de prueba, no hemos teni<lo otro consuelo que conformarnos con la volu11tad de Dios. · Y para colmo de nuestros sufrjmientos, lia sacado su maldita cabeza el horrendo monstruo del cisma, de donqe no habíamos soifoclo apareciese. II. Pero rómpasx ele una VPZ llU(':;[rr,: model'nLlo silencio, para dar~ salida, de m1°_' o cornzon, al ·ruu- <lal de pesares (f¡'Ue nos aho.g~11 ; .,< dirjjamos la ·rnz de d~sgruciados, henrn.11Jo::.. N ues Lra siluacj on, rodeada de h_nmillaciones y calumnias, uo uos permiten e-0menzar· por_ hacer apreciaciones de los hecl10s d~ las autoridades, que se han consumado desde fines de Mr.yo conlra el r1ero de la Diócesis; así es gue referiremos únicarneule los sustanciales, y sin ningun · comen lario. m. PreYislos los casos de ausencia de la auloridad eclesiástica de la Diócesis,· nuestro· IÍlmo. Señor Obispo Dr: D. Juau A11,1brosi0 B'_nerla, ?esde la Ciudad eterna, luvo á bien confenr e~pecrnles aulorizacioues al Venerable Dean y Gobernador Eclesiastico de la Diócesis Dr. D. Dionisio Huerta, y entre ellas la de nombrar un sucesor suyo . en el gobierno eclesiástico, mediante comunicacion q' éste recibió en el mes de Marzo ultimo. Por tal autorizacion, y por la renuncia del Vic,uiato general, fundada eu tausales canónicas, que se_ registra en el n. 0 113 de la <,Igle:sia Pu11cña~ , el Venerable Dean hizo recaer el nombramien~o <le Gobernador Eclesiástico, en la persona del _Canónigo Honorario Dr. D. Francisco Ruiz. Esle, despues de haber prestaclo juramenlo con los requisitos de derecho, fue reconocido por el Y enerable Cabildo, y lácitament~ por los fur.cionarios públicos. En tales circunstancias, como lrjílima auloridau, proveyó el auLo de 27 de 1Iayo último, y puso en observancia iume<liata la cesac·z'on á cli'vz"?iú, ordenada en él, hnjo la conminatoria de que se esLeuderia á todd la Djócesis, caso de que las autoridades eclesiusticas sufriesen nuevos vejámenes. A solicilud de notables señoras de Puno, y represen laciou an Lelada do la mayor parle de sus ,,ecinos, se levanto la cerncion á divinis elj8 de Junio siguiente, dejándose rnbsislente. la c_oudicion. Llegado, por fin, el caso previs lo en lo's dos autos citados; allanado el Seminario de San Ambrosio por fuerza armada, en la noche del 2 de Julio; cap lura<los el Señor Gobernador Eclesiastico de ·la D1ocesis y Promotor Fiscal Señor Canóoigo Fernaudei, ei:i actos del Sacrame11to de la Penitencia, y habiendo sufrido, en la mnfiana siguieule, ambos funcionarios eclcsiáslicos, un sacrílt3go estrañamien lo, -sin necesidad de n u~va órden de nadie, se puso en observancia la cesacion á diYiuis en los clos templos de· esta Ciudad el mismo dia, apesar. de que fué <le ambos preceptos. Los párrocos, adictos -á su Ma<lre la Iglrsia Punense, y obeclientes ú su Prelado, tan luego que recibieron lns noticias de los hechos consumndos contra el Señor Gobernador Eclesiaslico s su Promotor Fiscal, procedieron á cerrnr l9s templos de su cargo, en cumplimiento de aquellos autos, puesto que CL el 1. 0 se mandó que no se necesita- . ria de nueva 0rclen, ui de avis.o oficial; y algunos de ellos han opuesto resistencia pasiva á las órdenes de autorida,les políLicas, que se han cii:culado para eludir la cesacion ú tfrririis. IV. Permitidnos ahora, hrrmanos·nuestros, E'sp1ic.:ar 1a conduela que hemos oLst3rva<lo, como resto. del Cabildo EclesiasGc:o soln·evi\·ienle, tlcl a1andono rn rruc se dejara ú la tierna Jg1csia Puneosr, con · el es_Lr'añamieulo de los Prela:los, insti lui<los por nuestro_Il_u'sLrísimo Sr. Obispo. 1.0 Este Señor lllmo., obedienteá la llamacludel Vicario de Nuestro Señor Jesu-Crislo, v estaL<lo ~bligado á llenada mision aposlóli"ca q;e le cum plia en la épone, fué á incorporarse á ]a augusta asamblea de los SS:. Obispos del Orbe católico. 2.0 Su inmediato sn~esor, en el Gobierno Eclesiástico de la Diócesis el Venerable Sr. Dean Huerla, fué llevado por fuerza armada ante la Exma. Corle Su· prema de la República á estar á derecho, por el juicio á que eslaba sometido. . 3. 0 El Señor Cauónigo Honorario Doctor D. Francisco Ruiz, canónicamente nombrado y reconocido como Goberna<lor Eclesiástico, ha sido arrancado .de la sede que ocupaba, y eslrañado sin sentencia ejecutoriada en que se le impusi~se tal pr,na, y sin órden · crue, autoridad competente hulJiern l_ibrado, para el . efecto, con sugecion á leí uarioual. 4.0 Desm8mbrados dos SS. Canónigos, que los son el Sr. Dean Ilucrla y el Sr. Promotor Fiscal Fc1~nandez, no ha quedado Cabildo Catedrnl existei;ite, segun los cánones, porque el resto <le dos no l1a podido formar capítulo en ningun caso. 5.0 Por fin, en el correo recibido el 5 de Junio ül limo, v_ino el amni. cio de que el Illmo. Sr. Obispo Ilurrla se hallaba· ya de regreso de ~orna. Ahora bien: ¿<¡uién ha debi<lo reasumir el Go.. Lierno Eclesiaslico de la Diócesis? Para resolver esta cuestíon se1wil]a, r~ necesario distinguir los dos casos prevj3tos por los Cúnones; es décir, el de sede vacan te y el de sede ú,ipedüla. No se pue<le, ni deeir, qne nos hallúbamos desde el 26 de Mayo en el primrr caso, lnnto porque una medida de la primera autoridild 1301ílica del lugar, desnuda de lodo fundnmenl0 no La podido Leoer fuerza legal para malar ], toridad eclesiáslfra lrjHima 11ue jnn•stia rl Ruiz, cuaoto porque el Illlmo. f,r. Ilucrla hallaba, como se halla, proximo ú ocupar su s episcopal, en terruinos de que por comunicacio de 26 del pr'6xim~ pasado se asegura <l.esde.D ma, que en el priru:'r vapor de .Agosto llegariu allí. Con la misma sencillez que eslamos empleando, asistidos por la Ycrd.1d genrralmen le sabida, sen tamos el hecho notorio, de que nos hallamos rn el segundo cnso, que es el de srde impedida, porque el üllimo prelado ha siJo e::;Lrafia<lo, de üechd. En este caso excepcional subsisle rn rl Sr. Ruiz la investidura de Gobernaüor Eclesiástico de la Diócesis, que le ha sido conferida por autoridad lejítima y en debida formn: 1.º-Porque el Iltmo. · Sr. Obispo Huerta dio autorizacion para tá'l ll(),mbramienlo, en ejcrcio de una atriLucion, que l~j conceden los Cirnones, aLr!bucion que no la pcr·=- dió por lrnber marchndo al Concilio del Vaticano; y porque preveyó el caso de que poclria ausenta~se ~e la Diocesis el Venerable Sr. Dean Dr. D. D1omsio Huerta, á quien dejo aquel de. Vicario Gene..- ral. Esa especial autorizacion se menciona expresamente en el nombramiento expedido á fo~ v01• del Sr. Ruiz; y nada im1Jorla la nrluraleza d la comunicacion ó despacho en que vino consjgnada la autorizacion, repelimos.· Rl Jltmo. Señor Obispo no tuvo obligacion de punlnnliznr uuc•-

vamente en la autorizacfon las facultades que concedio, s~gun dnecho,111 Venerable Dean, puesto que el oficio de Vicario General 6 Gobernador Eclesiástico, es mllual, o amovible ad nutum. Es "'-por lo mismo qu~ no hubo ~ecesid~d de publicar la autorizacion especial, habiendo sido bastante el haberla mencionado en el título inserto en el número· 115 de «La Iglesia Puneña>>, como lo hizo el Sr. Dean Huerta. Supóngase, ahora, que no debió tener efecto · 6 cumplimiento una aulorizacion concedida en carta misiva, aun entonces la imperiosa necesidad de no dejar en acefalla el Gobie~no Eclesiástico de la Diocesis, le habria obligado al Sr. Dean conferirlo á otro eclesiástico, segun las disposiciones canónicas del caso. (Gloss. in cap. 2, de Offic. vicar. in 6.º) De este modo, no habria l'esul~ado un deleO'ado, por otro delegado, como se ha dicho con repe~ícion, sino un Gobe~nador eclesiástico su~- tituto de otro que ejercía jurisdiccion ordinaria, que es la que tienen los vicarios generales. Así lo enseñan los acreditados comentadores del derecho eclesiástico, y entre ellos Azor, P~z, Jordan, Barbosa, Sanchez, Covarrubias y García. La misma doctrina profesa el ~uevo Canónisla Don Vicente de fa Fuente, cuya conclusion, en su Tratado de procedimientos eclesiásticos, tomo . 2. º, pá- . gina 36, es la que sigue: Luego es indudable que el Vicari·o General tiene furi'sdi'cci·on ordinaria, tanto en lo contenci·oso como en lo gitbernatúJo. En el Diccionario Teológico del Abate Bergier, !!le demuestra tambien lo mismo; y al puntualizarse las materias, sobre las cuales se ejerce la ju- -risdiccion qrdinaria por lps vicarios generales., se dice: <<Sustituir, en su lug;ir, á uno 6 á much~s vicarios, por causa de ausencia, ó cualquiera otro impedimento, y delegarle y cometer en ellos 6 en otro cualquiera, las facultades mencionadas antes, 6 alguna de ellas>>. El lltmo. Sr. Donozo, en su Derecho Canónico tomo 1.0 pág. 371, dice: <<En cuanto á la jurisdiccion de Vicario General, dis- ~ putan largamente los canonistas, si se le debe considerar como ordinaria 6 como delegada. Estanto mas comun, y ciertamente mejor apoyada en el derecho, la opinion de los que sostienen lo pri- --~ ,0,.0, cuya razon principal consiste en que debe arse ordinaria la j urisdiccion que la ley misatribuye l). una persona, en razon del oficio que empeña; y que ·tal es la que corresponde al Viio General, pues emana inmediatamente de la y Canóuica, y es inherente á su oficio. Ni importa que el Obispo instituya á su vol untad este funcionario; pues que,· una vez instituido, el derecho mismo le da la jurisdiccion.» - «El Vicari9 general puede delegar á otro una parte de sus facultades; pero no las mas graves, á menos que por .costumbre, 6 por expresa concesion del Obispo, le compela ese derecho.» Luego ha siqo legítimo el nombramiento librado/ á favor· del Señor Ruiz; luego no ha eslado {acéfala 6 abandonaaa la Iglesia Puneña desde el 26 de Mayo del año que cursa. VI. En el caso presente de sede impedida ·há existido Cabildo Catedral; y siendo así ha debido rea- ·sumir el gobierno Eclesiastico provisionalmente, 6 1doptar !as reglas canónicas de sede vacante? Es un hecho pres~nciado por todo Puno, y comunicado al mundo por la prensa, que habiendo sido .J.. LOS SL~ oncs SAC[RDOTrtS y SEGLARES DE LA DIÓCESIS. '" estrañados el Venerable Señor Dean y el Señor Canónigo Fernandez, no :hemos quedado sino dos canónigos. Por regla ~eneral, del mismo derecho, y práctica corriente, observada en las catedrales de America, no hai capítulo con este número tan reducido; porque, para cualquier acuerdo capitular, se requiere indispensablemente el concurso de tres. Esta situacion del Coro es constante á lodos los funcionarios públicos, y el Señor Coronel Prefecto tiene conocimiento oficial de ello. Así es, que no existiendo Ca.bildo G_atedral, en vano.se ha esperado ninguna providencia de su seno desde la mañana del :., de Julio último, en que fueron deportados los señores Ruiz y Feinandez; en vano hemos deseado impedir de algu.J modo los escandalos sobrevinien tes de cisma, de violacion de la cesacion cí dir ''flú; en vano hemos querido s'atisfacer tantas neces1dades espirituales, que se sien len día por dia. El caso ha sido pues tan lamentable, mo imprevisto por los mismos Cánones. .i\ u , arrogándonos la extraordinaria facultad de fo1 ílr capítulo con el Canonigo · bonorarió . Dr. D. Lucas Toro, babri:::mos tenido que respetar la autoridad del Señor Ruiz. ¿Una medida de todo punto inesperada, de que ha sido víctima momentánea, ha podido desnudarlo i'pso facto de b investidura del Gobierno Eclesiástico? De ·ningun modo. Si se conviniere en ello,. las autoridades eclesiásticas estarían condenadas á una condicion peor que la de cualquiera ciudadano, de cuyo empleo, por subalterno que sea, no puede destituirlo, de hecho, ninguna autoridad en nuestra Nacion, así es que los prelzd.03 eclesiásticos estarían á merced del primero que los quisiese desaparécer. Verdad es que el hecho se ha consumado, y sin embargo no h& muerto el 111L1mo Gobernador Eclesiástico, quien debe ser restituido á su puesto. Hé aquí el fundamento " . tmico de esto. -El profundo canonista M. b ·,.·nando Walter, despues de haber consultado la materia en las fuentes autorizadas del Derecho · Canónico dice: «La Iglesia considera este estado como temporal y aun momentáneo, (cuando el Gobierno secular arroja del país al Prelado) durante el cual debe continuar el Vicario General puesto por el Obispo, sin perjuicio de que el Cabildo exponga á la Santa Sede la situacion de la Diócesis» .-Derechos de los capítulos § 138, Lib. 2.0 En la _noche tempestuosa que estamos· atravesando, no tenemos otro consuelo que las luces de la Iglesia Católica, que relumbran, aunque tan escasamente en esta ·desgraciada region. y así, hasta que pasas.e un tanto la tempestad, resignados estábamos nosotros á sufrir los trabajos consiguientes, para merec~r la corona despues de haber pasado por la prueba, y no nos hemos atrevido á profanar lo sagrado del duelo que sigue guardando la Iglesia Puneña á consecuencia de los hechos de que han sido víctima sus Prelados. Situacion tan triste, tan aflictiva, lejos de ser aliviada, viene á ser gravemente empeorada por un segundo rujido él ,1 los monstruos del cisma: mas claro, nuestro humilde silencio, que guardaba consonancia con el duelo de la Iglesia, es traducido de un modo burlesco, como ignorancja de nuestros deberes y aprobacion tácita de los hechos á que nos referimos. Absteniéndonos de estampar aquí nu~stras presuncío1es de los fines que se hayan propuesto los dos Sacerdotes Lasteros v ClrnYc~·, . 7013 V l ta~poco descenderémos á provocarlos á una po·!- m1~a sobr~ las doctrinas lastimosas de que se ~m vabdo para sostener que no existe autoridad ecle- · siáslica desde el dia que fué deportado el Sr. "·icario general Dr. Huerta. Las cámpanadas tue han dado para que se declarára el cisma. no tie1en la e:ficácia necesaria para hacer eco entre los caolicos de la Diócesis; por lo mismo, nos basta p-otestar, con toda la circunspeccion de Sacerdotes de la circular que se avanzo á dirijir el primero cerno Vicario Foráneo de la Provincia de Chucuito álos SS. Curas de su dependencia; asi como prote:tamos de la nota del segundo inserta en «El Y.vari>> n.º 64, y de un comunicado que bajo el Hulo de <1Ülra razon mas1> ha publicado en el nismo periódico el expresado Lasteros. Como nosotros amamos á todos nuestros heJm.anos, detestando unicamente los errores y lo: escándalos que con ellos se causan en la gre; de Nuestro Señor Jesucristo, la presente manifesbcion solo ti.ene el carácter de protesta invitatoria 1 mo- , _njtoria. ,. k,mque somos en lo concerniente al Gof,·erno eclesi.istico, un resto impotente del Cabi.ldo atedral, el caso escepcional en que nos encontr mos, la faculLad de dirijirnos á nuestros her~anos, les Párrocos de la Diocesis y seglares de .r,ho~ sexos, valiéndonos de las palabras dél Apos~l de las gentes:« Yo os ruego hermanos mios, en pombre de Nuestro Señor Jesucristo, que useis todos un mismo lenguaje, y que no haya discusion entre vosotros, sino que esteis bien unidos en un mismo sentimiento, y un mismo pensamiento; por que, hermanos mios, he sido informado de que existen con testaciones entre vosotros (quiero decir) que entre vosotros liay uno que dice: por lo que hace á mí, yo soy discípulo de Pablo; y otro, yo soy de Sefas; y otro, yo soy de Jesucristo>>-pero Cristo se halla dividido? (Epístola 1 ª· ad. Rom.) Pues bien, aprovechemos de esta leccion divina, de este remedio acl lioc que bajó del cielo; no abjuremos, hermanos nuestros, de la unidad de nuestra fé católica, ni desconoscamos á la autoridad legítima instituida por nuestro nlmo. Prelado; esperemos que el remedio de nuestros· actuales ccmflictos venga de Dios, y de las autoridades de donde legítimamente debe venir, y hagamos todo esfuerzo por no desmentir la caridad de cristianos, are.ando á todos nuestros hermanos sin esclusion de los que se hayan descarriado, quizá en fuerza de las aberraciones mentales que les causó la va• nidad y las aspiracíones. Las tres virtudes!cristianas, tan hermosas ante Dios y los hombres, nos librarán del monstruo del cisma , que por varias partes nos amaga~ con el fin de desgarrar las entrañas de nuestra Madre inmediata la Iglesia Punense. . A despecho de aquel monstruo, y de todos sus otros enemigos, la Iglesia Punen.,e se restablecei:á bien pronto, y'tierna y piadosa C<lhmo lo es, ª~?jerá en su seno maternal, tanto a sus fieles h1Jos, cuanto á todos Íos descarriados. . Puno, AgOli,lo 6 de .1870. 1 llfariano Ramos. T4ribio Yavcw. l:\IPRENTA «LA lGLESI.\ ~UNlÑA» 1m JL\RU~O c. l\IAn~ .'E7..

A .ÑO l. o • - -· - • -.-~,.-,:,';<t ,,_ LA ·TGLÉSIA. PtJNEÑ.A. ,- ~ ,· \ I . ., ! "11 ".Animados del más santo ·entú'sfasmó; • . • • • 1 • iii"ciainos l10i ht publicacion de "r;a'. Iglet,:;a , Prinefia'1, órgano oficbi d-ei10-obier.; 110 eclesiástico de e~ta 1 Dióces,rs; - segun Jo ame<llt.a iél edict · de núostro Ilmo; l~r~~aclo, · p.or .él1 que orderi:a.sti . •e1·tH~cion1 y que mas abajo !ti ~t_~amos1 , . · _. _ ¼ Comunicar con la _ descáda· celeridad His el is j)osicioti ~s de S. S. ( dando á cada p:írro~o. ,inna 1copia . fiel -dél ar.chivo . d ~_ la, 8ecrettn·ia :episcopal, en la par-h~ que ellos débúi conocer; próp:;igat· la' ~aüi dbctrina en .c~ta. haciente rgl P- sfa, , y ·¿xponer l¡·; s e1tsd1ahzcts del catoli c ismo, que pues- .tas en . pdctica estan ]la1pa9as á producir lit _ci.vilizacipn y ~i adelanto ,de, Ios:pue- -bl o~1 · ddend1é-rt4olas, :· cuando se- oge ata. carlas¡ li~ •aqi1f ei ideát -qne siempr~ p'éf .. ~cgü, 1;emos, y que nós pro'metem~s "tea-' !iza1·l ·· 1 · Ante 1:i gi·andeza <.1e 1'á mlsion .qu'e h voluntad <l e S. S. I. nos hu. jmpuesto, y, que b n nota ble contraste forma con nues.:. . 1 ' l . . . - f'-.-»A ,..... ,_.,.1tu;. :1-''/. e_ µ '). ~ l•J•~'l n1 r u .~ T._•P ~• ~ - ~ u"'-v .•• ~ l , • l . • ~ - , t . .. .. -..J .... • , ... .. r~ f-',r .... ... )\.. ,..., l }°!' " ~ ' e t..¡ L . ('Utiinrtn~ por e1Ja, y _al.Q' nfad-os con , la <h.:ciJiL1u ooope.ra,eiou, qn e es ternos ciertos no~ JJil rlS tat·ún lns catól ieos punefios, empt~ndernm, tan trérncrHla tn r ea. -Ilenios dicho lo bas tante ¡Jara , dar á . ' conocer el espfritu y fin es dé núcstfojJe.; / rió1lico, solo nos resta, f~rmular con an1 tclacion, un voto de gn~t1tud e1~ f~vor de :--tf-, 1ligno.! sostene<lor<.;s, y de la ~ansa, qu~ él representa E. E, Nos, el .Dr. _D. Juan A:rpbr,o~l.q · Huerta, por la gracia ,de -Dios y-d,~ 1ai Santa Sede .Apost6lioa1 Obispo de Puno. Por cuanto-,-se hace índíspensáble te- i r un perió<.1ico oficial , para comunicar, r su medio, ?ºª la prontitud pósible das nu~stfos di s posiciones, relati'Vas al uen rég'imen· de ·nuestra Diócesi:-:=, tede~do ad~más en consideracion la nece.:.. sidad de difundir la sana . doéttípa,, nQ ~olo poi· · medio· de la Predi<t~cion, s·Íµo ~n~·pfoa\ndo tambienr el mí1-1mo vehícµlo de q.ue se sirve la impiedad, para insinuar el ~tt'or-hemos venido en dist,_oner lo si.;·u{ente: : q . l_.' ~ · Créase un pe.ri,Sd,Lco en..nuestra· D.i0c.e~i-s eon el título de ;'La, Iglesia Pu.;. neua.-" 2. 0 Bicho periódico· regfatrará" tódos 11 ue:-;tros decretos; resolucioÍle~, pastorales y de.mas documentos qtie se·an de in-· • 1 . ,..,< ~ .... , • • (' , • ,. • • r teres -gerrera1 · á nnestra 1gles11a. _. '3. O JJ La 'j.'edacérort 6ór1;erá á 'cai·io de un sacerdote y_ d9 Íos editor'es que Nos ób'mb1,arémos. · · 4. ·é ., "'Ns ólSliD"icioit ' aé los ·sáce~·floteR' d'e \tue-strn .:bilces.ís') Sl18 1 ~ribirse tl tl'icho periótlico. . . . ' 51 q '-Loi y¡~·a111bs ,¡<:hr provirtciá corre·- drr tlod la susd1:Wion 'de 'todbs los ·eclesiJ:;tlcos residPitt'J i · ~rf"su -~i;ovirt~ia( remlti~udoia aélc1afit'ala J hÚsti'd Vicario gertei·a.L . . 6. 0 No es aci;ttisibte ~i·etexto alguno para.,.,exínilirse- ele. dicha. suscricion, • ,responcUendd de ella e11 toclo caso, in tttÜP gi·Um,1 .el Vicario . t;espectivo. 7. 0 1'La , Iglesia Punefia" comenzará á publica1·se-el J.. 0 de Julio del presente afio. 8?1 º f '~a iusc'ridort sed· d<t dos soies - mensualés. _9 e Dicho periódico sed; por abo• rá sf.:i maiial. 10 Los sacerdotes que deseen inser· tar en fos columnas de ,:La Iglesia Punefia? .~lgi;ui artícul _o podrJn hacerlo gratis, previo el exámen de Ja . redaccion. . DiHlo en n11est1·0 palacio de. Pufio, finna<lo por -nuestra mano, sellaílo 90n el sello de nues trns armas; y rcfren~ado pM ud estro infruSérito. Prosecretario de CúnÚifa y b-ob'i e rno, á lo~ 1 t ·Llia:S del mes · ue1 'Mayo de IS661 · Ju.rn ÁMfitios10 Obi s i)d de Pmio. IFirmádo) . l1bi' fijttrhfa-to- de S. S. I. el Obis'po, mi Sefün·. F elipe A. de PiértJla P i'osecrefa.rio. [Pirmauo.] cop}a fiel del original. Felipf: A de 1:iérolc~. Pl'Osecrctai'io. [Fit·mndo] Nos •· ét \.Dr. D. · Juan "Ambros1d •Htie~-a; por la . gracia·· de Dios y .·de- la Sei¡ta Seda Apostólica, Obisµo .de Puno. Po~ b1úlrito-b1.liiipHendo don ~1 deber sagrado que los cánones nos impori(m, dé~.: be:m'.0s.. dar priuéipio á nue-stra visita pastorall teniendo en .cuenta muy: p.articu~ '!'l , ' latnHtQte la~ espe.ciales_ ñeoes¡,dad.e:, de. IiU(;lf\tra naaiente __l?_i~c~~is en J4 _que . des•, de luego_ ·suponem9s ;mu,qho§:!· .a.busos . que exdrpaºr' 'i h~ ciú~ncia' d~ cie1;t~( p1~1nci·- pt'os· d-~ órdéi-í que~ d~ben10~ estáblc'cer~ IOGESIS. ~ .SMA.NA.L.: - '-.,...___ hemo~ ·.~enido en· resolver lo siguiente: 1. 0 él dia · 5 · del presente mes de Ju_- lio, daremos principio á nuestra visita por la parroquia d.él · Sagra.rio de Puno. 2. 0 Nuestro itinerario para- lo sucesivo será el siguiente: :PROVINCIA DEL CERCADO~ .A.tuocolla, Paue·arcolla; . Coa.ta-, ·Capaehica, CaraQoto; J_uiiaca, Cabanilla, ()abana,. Vilque, Tiqutllaca, San Antonio, Pichacani, Acora; Chucuito, PRÓVINCIA. DE CHUCUITQ - . ' t . • .• IJavi, Juli, Sa,nta Rosa; Pomata; Yun- , guyo; Zepita, Desaguadero, Huacullanii P.is.acon.üt , . , .. 1 .~ • , .- 8 ~ ~ El der~otero para . las provinQias de Lampa y Huaqcaué qqe tambi,en ~.pe:n- ' s~mos v.isj_ta:r.. lo darem-OS o.pont.unaoo~nte. 4,. 0 Eneargamo-~ á, , todos -los páJrt.ocps" .4e la~ prqvincias mencionadas ·1 qu,e tengan pr~vt:nidos sus libros respetí!tivos, artegla~os sµs . inventa.rio_s ., de •.:aAc.df$tia, y 4~ iglesia, y preparados los-,reQl~~Q.S indica-0ion es . ó peticiones que -intenten hacernos. .: . . J ,. .. ,,,ll , . }.,~,, .A.si _;rnjp;mo .adv~r~imo_s -á todos n~~~tros. diq<;e_sapos ~omprendi_dos ~n las pro_viq.cias que ~os - proponemQ~ vísitar,- no trep~den parái acetcarse á NoS¡, , y ;exp9~~rn9s lo q\le . des~en_ para _trat;1,quilidad de sus couciencJ_a~,- relativamente ~ desf5tdenes; e,n materia d_e cpstum-_ br~~' .4 abusos1 _del párroc9l .. 6, á falta de_ cumplimiento de sus deberes p~sto_ra1es, ,. 6; 0 Prevenimos que al dar ·· cmnpJí.. mjentp , __ lo dispuesto en el artículo ;an~ terior, ~e__proet~da con tod~ s,inc~tidad y e~ coqCÍ_eogia; so pena- de ifü5~!'rh· en 1 11n g ·rave crímen,, que, Nos cuidaremoa ~e ~ast~g~r, aLde~cuhrir.\<;>, con penas se• . v~r[sJmá!:?, que los cánones fulminan con., tra los faf~o~ .go.luinniantes. , 7. 0 Or,d~m1mos, por iiitimo que nu~str,os · p~r1·ocos anuncien nuestra pr6xima vísí.ta, con to<:fa , oportunidad, . pr€pa~_an do á sus feligreses para recibir el San- , to Sacram~qto de la Conftrmaci0t1, previo ei ~rrepentimielilp de, s .us . pecadl;ls, la instruccion en la doctrina cristi.ana; y la, r~d.epcio~ del Sacramento de la Peniten-- .. • .¡ c1a. ~, " . . . . ., . ,· .8: ·o Este nuestro edicto se leerá . por: , lo~ p&n;dcos,- en la misa ~ayor, los domingos y días füsti:vos: . i • Dado en .nue~tro palacio ·. epis.cop~l , de Sán. CarlO$ _<fo PuJ:10, firmado, por nµ-~st~~- ~a.~0,1 ··sellado -,con el .seilo dé nu'eJtr.as ' .. ªf1?1ª~·,, r . refr,enpad<;>, _po_r nue~- tro infrascrito Prosecretario de Cámara ---~

y Gobierno iÍ los 2 diá del mes de Jt .. llo del ufio tlel Seíior de 1866. _po_r / Seiior. JüAN AMBROSIO Obispo de Puno. CFirmado] . üianduto de S. S. I. e1 Obísp0, mi Jeli7,e A ! de Piérola Prcrsecretal'io. Es conforme al ·origiual. Felipe A. de P1érolcl; Pt·osecreta r¡o, [Fi rn1ado.J · Nos, et Dr. D. Juan Andn os10 Ililtrfd; por la gracia de Dirls y de la Santa gede Apo~t6lica, Obispo ele Puno. Por cuanto-Los Obispos por ordena• cion divina somos los custodios de las Igldsihs y de sus- bi·enes¡ habie11rio N' os sido infot:ttl:illos cfol ~stntv(o <le algunos bienes, pertenecientes á nuestras Iglesias; bienes que hoy son posei<los no sabemos, con que títulos, ni por quP. p'etsonas; causando grave deti'irtHmto á Ios T~mplos á que estaban afectos que1·ie11do por una parte cumplii· con nuestro sagrado deber, portándonos solícitas en el cuidado de to<lo lo qtie á nue'stra Diócésis pe-rtenece; dcseattda,. por otra pat;te, snlvar las almas de nuestros dio- -cesanos, si por si acaso hay alguno entre ellos que ·posea bienes de la Iglesia indebidurne11te, de las· fremen<las penas fulminadas por el Concilio Lateranense, celebrado bajo el Pontificá'.do de Leo11 X. en su 8eccion X. coustitn:cion II. y {tl(imaniente por el Concilio <le Trento, e1r sti seccron XXII. Capítulo XI., de refó1·~ matÍóne, contra 108 ra ptorrs <le hieucs eélcsiústicos,-hemos Yenítlo en · Ol'<len a1· lo q'1e sigue: 1. 0 rrouas las personas que en nuestra Diócesis po~·ean con título }egftimo alguna propie<.lad de In. Iglesia, se ace1·caritn á Nos, pa rn. é'n t~ta rnos de la legu:lidad de su posesion. 2. 0 Las personas, fIUe sea pót' malicia, ó de buena fé, posean alguna propiedad eclcsiú8tica en ésta naestl'a Di<5cesi'$, si'r1 título algnno legn.1,. nos lo harán' asi presente, re,·elundonos, todo Jo relativo al exacto coooeimiento <le su ilegal posesion. 3. 0 Tuda po8esion' f{ne eJ.'ll ]!a! contprehensiou de esta nuestra Diócesis, sepa de . alguno ó a Igunos bienes que perteneciendo ú ]a Iglesia, se hallen en po<ler <le manos extrnñas está obligada ~h conciencia á denunciarnos dieha u:-mrpacion. 4. ° Fulminamos <'Xcornunion mayor late sententi00 , contra todos los que pasaÜo8 treinta días del conocimienfo de este nuestro I~tlictoi no nos revelen, la ilt-g:,1idu. 1 con q_ne poseen bienes· écle-- LA IGLESIA PUNEÑA, siústicos. 5. 0 Quedan igualmente excQmulgados con la misma excomunfon los que encubran, patticipen d se resistan á demth-· ciar ante Nos, las usurpaciones de que' tengan noticia, pa.~m.dos los treinta días de plazo, de qrte arriba liablattios. 6. 0 Este nuestro edicto, se iMrj poi' los pJ1•t•ocos, en la misa mayor1 los Domingos y días festiv~s, por el térmitid de un mP-s. :Dado en nuestro Paiaeio Epíscopal de San Carlos de Puno, firmado por nues· tra mano, sellado con el sello de nues·- tras armas, y refrendado por nttestro infrascrito Prosecretario de Cámara y Gobierno a los 4 dias del mes de Julio, de1 ano del Señor de 1866. ~ JUAN AMBROS!O, Obispo de Puno, (Firmado) Por mandato de S. S. I. el Obispo,. mi Señor. Felipe A. de Piérola Prosecrctari<:1. (Firmado.) Lo que es exacta copia del original. Felipe A. de P-ierola Prosecretario. [Firmado] FUNCION FUNEBRE. El 19 del pasado Junio; con ásis~ tencia del Ilmo. Señor Obispo, del cleto y colegía Seminario, y con la <lel Benemérito Señot Prefecto, Corte sup~rfor de justicia, jueces de l.~ instancia. Hono~c1 ble municipalidad y de una s·electa concun-encia, tuvieron lugar en la Iglesia de San Juan las- s~lemnes honras, que por el descanso <le los muertos gloriosamente en el Callao, el 2 tle Mayo, eta justo celebrarse. El templo perfectamente enlutado, ofrecia y con el a,ixilia de' la déhi l lu:t, que estucliosainente habia en el un tan elegante como sencillo catafal co, compuest() de cuafro columnas, en cuyo centro se <lescu hria la sombria entrada á un mausuleo; cuatr'O' hachone·s con su azulada y agonizante lu1z, y al pié <lel tumulo el ahar del sacrificio, seriam·ente· acloriia<lo le imprimían la temible fisonomia de la muerte. El triste y ac'Onipasacio c·ant.o de los sochantes, cuya voz, despe·rtaba, t!,n medio del mas profu11'do silencio melancólicos sentimientos, <lió ptinci - pio á la fúnebre c·eremonia. Concluida la vigilia,. y la il1isa que celcbr~cla pot el digno Cur.a de J uliaca_, Dr. Huerta Je siguió inmediatamente, el Presbí-= tero, Sr. Lobaton, pronunció la oracion que lt continuacion insertamos, tuminando con ios responsos que ftteron sucesivamente entonados, por el celebrante, Cura de ]a Matriz, Sr. Dean é Ilmo. Señor Obi:spo. Así ha pagado Puno ia. deuda de gratitud que el 2 de Mayo adquirió en favor de ios ilustres defensores del Callao. ¡ Que su ferviente oracion llegando hasta el trono del Eterno alcance para los que sucumbieron, el eterno descanso, y para nosotros, su heróico patriotismo! P·ropierea rnestum /actmn est rfor nostrúm ideo con; tenebrati 1i1,nl oculi nostri-Por esto et; que nue,.: tros co·razones se hrm en,l,ris(tcido, esta es la ra.; i:on qtt'- nuestro, njos se lia1i mtenebrecido. Jtr61"ia, Cap. 5. ¿; VcNo 17. Señores vengo á pediros una lágrima y unit ylegariit: una lágrima coreo patriota, lina plegari& como Sacerdote. El 2 del pasado .Mayo la Na..- cion Peruana se ha exhibido á la faz c}p, las Na.; ci(lnes libres, como N' acion .d ignn ,fo la Inde • pendencia. que se congni~tó en Ayal'ue:110 á espen .. sas de su ~angre, El 2 de Mnyo Sciiorcs rntotroir lo sabeÍs éomo yo, el l'erú ha <:eñid() nna nue--' "ª y mas foticnte' tli:.idenia de glol'ia, por quo· ha luchado éon lcimcdo, por cp1c lia t1-'.nnfo~M her6icnmente <ltt en~migos, ltiya r-:ierza m.!turí,iT superaba con muC'ho sus propias fuerzas. l'oro en.: trc tanto ¡no ol>~ervais Señorés cnal se entretegel'r á esa diadema de gloria, ramas de cip,·ós, fürl('l,reM corno el sepul,·ro c1ne l't•(lrnsent:rn, s1:nti11H:11talct'I' como el Hanto que sinholi,:an: .,\Ji~ ¡murieron por salvará l" patria en e.~e dia. dú 1:oirtl:ic:to7 hijos s,1yos· muy querido;;!· ¡murreron y ya no so11'. ¡no les Lit sidó' cta<lo' él contern¡:i]ar 1111e~ró' gow!· rw ba11 pddido ievántar éo11Jo tioi-otn ·:<1 ~ns inanN; ni l'ic_- ¡o· par:t flgntdeterle tau ta t ·rnurn y ~ n1nó1·'.: l'or esto apesar de lo glorioso d u n11u,-tros tl'Íu11f.o\..· 1 ,rnucs-· tros corazones lrn11 q11edado 11il- l1111cólicos y nues-· tros ojoli se ha11 <>n ten'e brecitlo." Uu111plan1os pues hoy un deber sagrado ,·omo C'ristianos, y c·omlll' patri.otas, ilecesitc1:11,is llorar sobre la tumha ció• Dt'testros hermn110!- 11i1'1e1fr·s el 2 dú Mayo, pero <'O'rr un llanto saludaulc para sns alm,,s; floremos cú11 el coiazon Señore~, y llorn111os delante de Dios ha.· ciendo de nuestras lágrimas un 1<ufrngio por su des-' cansó,· fü>l"etnos que uwtitos liarfo j>od'e·rosos tcof:'., me>s f>ªYª nuesho lhrnto y melancolía. liemos perdiJo- UFIOS lhn·manos que se han he' cho digno:5 de rmel-tl'a eh•rna 'gratitud, poi· su ~- roismO' pn:triótico, y mas que todo por su mner~o· gtoridsa. Avivemos pues la meinoria de t>stos me-. tivos en presen'cÍa del Dios q't1e J16s inspirá el patríotisrn·o Ímponiend°onos al mismo tiempo el (fo her sagrado de orar póT ntúistros frern'IAnos,• muertos en e~ combate. L ¡'Qtie pobre d·e noi>l'es !\entimicntos se ha mostrado para con el Perú la N acion Española! ¡Cuaniíd df sgradaeion ha creído sobre str frente, dos veces humillada por u"'-osotl'Os! Qué c·pensó la España de Isagel · . ~ ser mas poderosa que la. Es-- paña de Fernando 7. 0 precisamente por que se· mostraba menos civilizada y mas cruel j'll la a ltu _. rll ca que n'os haUamos, s'cñores, cuan<l<1 el c1:isti.\t.. 1

'nismo viene dcniostr;rndo XIX siglos lrn.cP, que la fuerza bl'11ta no lo pncde todo en las sociedadf's, la E!-paña so ha mo trndo muy mezquina 'creyendo qrn~ con sus huqueg, su. cañones y sn blin<laje podia sojuzgar al Pení, precisamente, por su falta de fuerza mal"Ítima. No contal,a con :nuestrn,. fuerza moral; no creyó guc los PNnano:,; teníamos un c0rm:on patriótico, c]igpnesto á sacrificarse por la ]'atria, hasta 91!c ha venido .í desengañarla el l1echo glorioso del 2 de Ma.yo. J~n ese dia para siempre mrmorablc, d Perú ha demostrado al m:unclo entero qnc s11¡,o lo que hizo al emanciparse tl <: I coloniaje: puesto qne abri g aba suficiente calor eu el corazon vara cohscnar sn dig11id~td como K P.cion in,11:pendil'nt,, ; sus víctimas prueban mi a~C'l'<.:Íon. II. Scfiorc8: d herOÍP.mo es la primera virtud del <'iuJadano, por cuanto sin hc>roismo apenas pnede sostenerse el honor Nacional. No me L.ableis de ese amor patrio C!:-téril, cnyo fondo es egoísta, de ese amor qne solo consiste en las pn.la bras y frases pomposas con que se ei:;pl"csn; la patria 110 ne - cesita de tribunos, sino de hijos; dete::;ta ñ los t'.har_ lataneb, y ama ~ lof:. que le consagran sa sangre y su vida.. Por eso precisniucnte, jamas olviJará á los qne se sacrificaron en aras de stt amoT el 2 de Mayo. ¡Contempladlos Señores á esos bravos patriotas eu las? tl'inchcras del Callao, te11icndo á su frcn te en ónlcn de batalla á la Eseua - dra Española. ¿No veis cual se refü•ja en sus sem - hiantes el fuego del corazon? ¿no observais su actitud tranquila, que revela desde luego sn gonerosa resolucion? escuchad á algunos de entre esos patriotas generosos. El combate se ha trabado mil proyectiles vuelan por los aires; ¡Santo Cielo! ¡piedad, para nucf,tros valientes! ¡comp 11cion para los peruancs!. ... viva el Perú es el grito que exa-- la uno de esos héroes al ser con<ln(;ido en andas, ,,íotima do una herida mortal, viYa el Perú e la palabra que. a<·aha dP. r epetir otro héroe, i;alu- <lando á !a patria en el mom<>nto qne p<mlia por ella uno de ¡,us mic•mbros, viva el Perli es el santo y seña que revela toda contuc.ion, to·do da.fio grave ocasionado por el enemigo. rn. Señores, que po<lri,i 1lamarst! h eroi~mo si estº 110 lo es? V\?d aquí ren ni1b,; tollos lo carácteres qne nian:an el léjiti1no heroísmo. L n valór intdigente, 11n ul.jeto uig110 de1 ejen·icio de ese valor y m1a re"•>'.twÍ,>n i-o;:;ti: nidn. l1asta el sacrificio; ,·a! ,w iuLeii~ •n t e , i,,í: por qnP era nu valor qi:e la ra.zo11 jur,tilica; era uu val ol' <·ny,\ cau~a ~e ·cnco1,tral,a eu la rc·fü c,·inn y m0ditaci0n. tC11anta di.,tan ,·i,t dv! v,tlor brutal q,:c c,:st.c•nlan rnnchos :nrojandose i111p1udentrs á loi:- peligrob? Yalor digno t-n su rjcn·icio d el oh_j~t11 á qnfl se r<'foria. Si 8,•ñore1>, liwhar l nr frivolo3 nwtivos de honor, lnchar cn•yen lo que con la lcel1a, <prnda decidida una c•tI<•stion de honra. personal: ludrnr en u11a ralabr[~, conn<lo parn cntnir en lid hai que comenzar, l~ \neha <·011 la l1•y y la moral, no é!\ ui st~r:Í ja111:;s rnlor 1J_ien eukndiJo: 1 l objeto no e'> digno, del fjP.rcicio de este po,lcr nobilísimo que nos ha otorgivlo Dios en prurba de nuestra digniJnd y que se llama valor. "Valor es ol de nuestros héroes clPl · '2 l11! Mayo, por qne su objeto no podia er mas noble. ¿!Je qué se t.rataba Señores? Ah! i-e trataba uada menos que de la , icla d~ la patria, de sn honra prccioc;isi111n, sin ,lniiu. m~s va lio•a c¡ne todo lo <J11C pueda rela,·ionairse con nu r•~lrn bienestmr pl'rsonaJ. \ \ LA IGLESIA. PUNEÑA. IV. SS. cuando la vida de la patria se sostiéne á espensas de la propia sangre; cuando su honor se defiende basta perder la propia existencia. el sacrificio esta marcado en su parte mas sublime, por que lo m:-irca la mas complet~ abnegacion. Entonces mil voces se levantan para comunicar el heroísmo de los que asi proceden; mil ecos repiten sus nombres que desde luego quedan gravados mas que on la l1istoria en el corazon de los cÍudadano~; pnes bien, ese es el heroísmo de nuestros her-• manos muertos el dos de Mayo, Con su sangre compraron la vida uel Perú como Na cion independ1ente: con su muerte mantuvieron ileso el honor Peruano, haciendole adquirir un nuevo lustre ante los pueblos libres ¿Quereís pruebas mas ésplícitas para manifestaros que se han hécho acreedores á nuestra eterna gratitud corno Peruanos! Ob hermanos mios! Cuan grato es para mí es. poner est~s reflecciones ante vosotr0s, cuyos sentimientos patrióticos me son tan conocidos! ¡Cuan dulce, cuan satisfactorio es para mi cdrazon de Pernano y de Sacerdote, hablar en estos momentos, da Patria y libertad, precisamente cua.ndo se trata de exortaros á que oreis por el descanso eterno de los héroes <lel 2 de Mayo! Puneños, vosotros sois p:i.triotas y cristianos, vuestro entusias - mo por el heroismo es mny marcado; vuestra pasion por los héroes ha sido proverbial. No dudo pues que recordando con ternura a nuestros valientes, enseñando a vuestros hijos a pronunciar sus nombres con veneracion, los exortareis tambien a que cnmplan con el deber sagrado de rogar por su des_ car.so eterno. V Le. religion que nos inspira el patriotismo SS.- nos ofrece en el cielo el tipo de Ja patria verdadera: algo ma!-, nos reconoce el perfecto derecho que tenemos a <'Sa Patria, estimulandonos para que aspiremos a ser nn <lia dignos ciudadanos de ella. ¡Ay ele nosotros !,:¡ cn el gran momento de la cuent.ª soinos encontrados faltos en ]1:1, balanza <lel justo Juez! Pensamit·nto tan verdadero como tremendo . ' que a pl'opósito de los h~ro<'s c:nya memoria fún1::bre r<0 cordamo., dube e stimnl8rnos a implorar misericordia en fayor de s11s alma!<. ,."i hermanos mios: exii:-te para noi;otros un <loble motivo que nos obliga a congr<•garnos h<,y en e:,te recinto sagrado; un motivo de caridad cristiuua, un motivo de gratitud dictado po-1· nuestra P" triotismo. n La caridad <·1i~liana, ese inmenso foco de atnór er :scnuido por el cristianismo en d rnun<lo, no puede menos de t•~t imular nuc•stros corazones crístianos, ¡,,ara qne hagamos sufragios por e] reposo etc>rno de los 911c como no~nlros, estuvieron suge't .s d11rantc su p" r1•grinac:ion a las mi~erias d3 lo: hijos <le Adún. Y si hay nece:,;idud de pnrificarn·os de es::is miserias porqun "ua<la mae'chaclo entra <'11 el R,•yno Je los Cielos", preciso es que despufü <le rnrific·auos en el tiempo de las faltas graves, l'IOS so111damos a la e<;piacion do esas miserias en fa. fltcrnidad para que pod.ainós go-zar de la vi&ion beatífica. ~ hora bien, herrnanos n'lios; quien es aqn el que pneJa eonsidera.rso completamente limpio de toda. mancha delante de Dios, cuyos oj.'os purísimos encuentran man(lha en los mismos Angefes seg.un frase del Espíritn santo tengamos pues caridad con nues tros L.ermahoi; muertos el 2 de Mayo; quizá sus almas se hallen detenidas en ei purgatorio por falta de i-ufragio; quiza deben espiar faltas cometidas por salvat· nucet ros inter{)ses por qno es- un hecho que Wi el hombre raras veces Re coloca en el justo me.: dio y que con harta frecuencia toca en loiJ estremos: somos pues quizá la causa de sus tormentos ¿Y no Jos aliviaremos,' pudiendo hacerlo tan fáeilmente? Crímen y muy grave seria mostrarnos indiferentes a sus sufrimientos, faltaríamos no solo á la caridad, l!Íno a la gratitud que les debemos comd peruanos. VII. Señores, el catolidsmo que nos da la idea. verdadera de la patria, nos traza tambien los deberes que tenemos para con ella, y entre esos deberes figura en primera línea la gratitud. Gratitud parn los vivos que eon su& esfuerzos y sus luces contribuyeron al eng~andecimiento de la patria, gratitud para los muertos, qne con el doble eacrifieio de su sagre y de su vida salvaron el honor nacional; seamos pues agradecidos SS. en este doble sentido, respecto de los vivos, gloria a los héroes del 2 de Mayo, qne denodados y valientes pusieron en derrota al enemigo de la. patría.; respecto de los muertos, Oh! que nuestros corazones revelen su tristeza, que nuestros ojos se entenebrezcan con el recuerdo de su sangre y de ·su muerte, y yá que no podamos ceñir sobre sus sienes una corona de ¡loria, coloquemos al menos sobre sus sepulcros una rama de ciprés, símbolo de nuestra etern:l gratitud. Rama de ciprés no marchita por el egoísmo, sino floreciente por la cari<lad; rama de ciprés cnyo verdor represente nuestra fé, y cuyo follaje revele lo ferviente de nuestra oracion. Mis hermanos, la Escritura: C::anta nos traza un cuadro tristísimo á la vez qne i;ublitnt>, cuyos rasgos carácteristicos encuentran hoy una oportuna aplicacion· He aqui las palabras con que Jeremia~ lo espresa." · Esto dice el Señor: voz-de lameutacion fué oida en lo alto, de ang,nstia y de llanto de Raquel¡ que llora. llus hijós y no quitire ser consola,ld·, acctca de ellos, por que no existen! nolen/i:; wnsolari sz¿per eis, q11,Íf¿ 1wn surit. ¡Oh madre Patria! t1í tampoco' te quieres consolar en la pónlida de tns hijos muert.os el 2 de :Mayo, rec11er<las t11s "lotorias, te.go1as en tn triunfo1 mas cuando cbnsi<lera,;, la sangre df' la~ l"Íctimas i.acrific.:ldas en ese <lia y piensas efl que fueron tus hijos· muy leales los gne a. i se sac1·ificarot1; del fondo de tu pecho adolorido lanzas qncji1los tristísimos, resist/e·ndote a todo con ·nelo al cúnsidérar que esos hi., jos ya no exi;isten no/entis Ptc. Por eso tu corazOu se halla entristec;irlo y tus ojos se 1.rn"ternel:en, ca· da vez que los re,;1wrtlas. Sas ;nombres jamás se borrarán de tu memoria, y al repetirloi-, t11s labios murmnraran siempre mrn-pleg-tria por el dcsc·a11so de sus almas. Señores, ta H.el1j ;•, u y la Patria nos exortan hoy a org:r po'r las ví cti111as Je! dos de Mayo; oremos pues y ojalá que nuestras oracioires basten parn alta11zarles su otcrno reposo. R( q.uiscant i11 paso ACT..t1 DE INSTALACION de la Hermandad del Santísimo J esus Sacramentado, en la Santa Iglesia Catedral de Puno. El Ilustrísimo Sr. Obispo de esta Diócesis D. D. Juan Ambrosio Huerta, conociendo que nada hay mas obligatorio para los cristianos que el culto que debe darse al Smo. Sacramento de la Eucaristia, tanto' por que la fé nos enseña que en él se encuentra nuestro verdadero Dios_.,

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