La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

AÑO 11. o N. 50. fa ·Jgl untñ PERIODICO SEMA.N AL. __,;~---------------rmm•dmfmli3m119%ía@mi#itmr:i4iiii&AfBm0~i!!i·tÍ!,WE&&ElliJUm@#m@~-tOiW-!r'iiCZtP!!Bllmm--------------- ORGANO -OFICIAL DEL GOBIERNO ECLESIASTICO DE LA DIOCESIS, ]>11110, DieiC'n1lJre ,J6 de ·IFGí. Han tenido lugar en esta Sauta Iglesia Culr<lral los dias seis, siete v ocho c1< l presenle mes. Diremo.::: algo .,acer1·a de su importancia mornL · Celebróse el dia seis el an1wrsario clc 1a ·solemne consagrarion de esle tPmplo, y ]a concurrencia de los fieles, á 1a misa, fue plena y cual era de esperarse del seuLünicn1 to religioso q' distingue á los hijos de Pnno par1l un objeto de lan ,·ilal iu ter(-s. Lo decimos así: porque aunque es YerdaJ que toda la naturaleza creada es el templo de Dios, con cuya gloria y su presencia se engalana, se emiqnece y se reanima cada día; no obstante los hombres le J1an destinado siempre ciertos lugares que Dios ba honrado particularmente con su especial presen~ia. Con esta idea consoladora, y recordando, ademas, los católicos de Puno, que este templo, santificado con Ja real presencia de, Jesucristo, es el asilo de su descanso interior, la mansion de sus oraciones, el altar de sus ofrendas, su seguro consuelo en la suerte próspera o adversa y el refugio de su inocencia: teniendo presente que en este santo lugar la misericordia divina se muestra anchurosa y expansiva; el deber torna nueva vida por la enseñanza del Evangelio, cuyas inspiraciones penetran hasta el corazon; per,suadidos íntimamente de qu~ aquí lloran SJS pecados, se purifican de ellos y se mejoran despues, dilatan sus corazones, cantan las alabanzas divinas, reciben las bendiciones del Cielo y participan de todos los misterios del Redentor; no h~n })odido menos que hacerse un deber de alta honra y de feli~idad, tributando una cordial accion de gr~cjas al Dios Omnipotente, por haberles deparado este templo, como el dulce asilo ele su san tilicacion temporal y eterna, y como la fuente tarnbien inagotable de su verdadera civilizacion. No es aventurada rsf,a úllima ascve- 'racion. Por mucho que debatan las inteligencias en asignar los caracteres de la verdadera civilizacion, es incontestable que sus elementos principales son la verdad, la caridad y la virtud, rayos luminosos que solo se irradian del catolici3mo y por consiguiente de la única Iglesia fundada por N. S. Jesucristo. Vease porque hasta los incrédulos, hasLa los misrnos proLcstan tes han reconocjdo y aralnn el iuflujo benéíico del catolicismo, como elemento -vital de la civilizacion arlual, a~reola de gloria que con razou enaltece el s1glo IX. Dios, en efecto, es In Verdad Suprema e Infinita, y de ÉL, como de mauan tial inagolable, fluyen y se esparcen todas la's Yerclndes; y sn Iglesia, destinada a realizar el pe1Jsamien Lo di.vino por 1a, san lificacion y para 1a salvacjon de los hombres. es la depositaria, Ja colu·m,na y el .firmamento de la Verdad. El error, donde quiera, no ha prorluciJo sino el mal, la iniquidad. y el crímen, que lejos de mejorar al hombre, de civilizarlo, solo le hu pervertido, le ha hecho criminal y sumídole en un abismo. De consiguiente, solo la wrda<l, ele que es maestra y depositaria la I~;lesia, civiliza á los pueblos, que con razon tienen rei:ipe to, veneracion y amor profundo por sus templos. Dios es caridad, se nos ha dicho; y para destruir el egoísmo humano, fondo característico del paganismo, fue preciso que descendiera Dios á las entrañas del hom--- bre para enseñarnos á amarle y á amar á nuestros hermanos. Por la caridad Dios es nuestro Padre, y los mortales todqs somos hermanos; Jo cual solo se verifica por Jesucristo y la Eucaristía, que es la prenda perpetua, milagrosa y efectiva del amor divino al hombre. La caridad es entonces ellazo de oro que une á los hombres entre sl y los eleva hasta Dios; y fuera de la Iglesia Católica, hoguera inextinguible de amor y de verdadera civilizacion, no hai mas que el frio y calculador egoismo, el yo solitario y personalista, el esclusivismo con todas sus desastrosas manifestaciones. El crímen nunca ha mejorado la condicion social nj la del hombre, y solo la virtud que inspira y enseña Ja Iglesia Católica, la virtud que se adquiere por la confesion, por los <lemas sacramentos y por la gracia divina, la virtu1 que enjendra ]a verdadera libertad, la lihertad que mata las malas pas1ones y el j énio del mal; la virtud, en semejante senLido, hija del cielo .Y dulce alimento de los corazones nobles, jenerosos y esforzados, es ]a qne civiliza á los hombres, -porque es la que se anida en la Iglesia Católica y la enseña á sus hijos. Véase, por consi- 1 guiente, los motivos morales que fundaron la santa alegría de los hijos de Puno, cuando solemoizaron con efusion el aniversario de la consagracion de su san ta Iglesia Catedral. El dia si0Le se solernnjzo el n:üulicio del H.dm.º o lllrn.º Sr._I-Inerta, porque en rsLe día quiso Dios enviar al mundo u:i hombre clesLinado para ser el primer Prelado fundador de esta Diócesis; un Prelado eminente .en piedad y en doctrina; un Prelado en quien el resplandor de la ciencia está deeorado con el manto suave de fo modestia mas coosumada y con el de la virLud mas f-'ó]ida. ¿,Podía ser de olra man~ra? J:Iásele ?ªªº gracia~ 6. , Dios, y gramas mm cordrn]es y fervientes, porque eu Ju efusio1:1 de sus miserjcordias, nos ha rega1Edo un Príncipe sagrado, propagador infatigable del reino de Jesucristo, y apóstol decidido y entusjosta del deber y del bien en todo senLido; un Príncipe que, no pe·rteneciéndose ya á si mismo, ha consagrado su vida á Dios y á su amada grny. ¡Que la misericordia y Ja proteccion divinas esten siempre con él, para que la justicia y la sabidnría sean el mejor y el mas esplenden le distintivo de su alta y muí mereeida dignidad! El dia ocho, en fin. celebróse con mi-- sa solemne y un panejírico sentimental, pronunciado por el Presbítero boliviano Dr. D. Marcos Rojas, la Inmaculada Con.., cepcion de la Madre de Dios, dulce Pro~ lectura y tierna Abogada de los hombres. ¡Oh, y á cuantas meditaciones graves y tocantes no dio lugar en . todos los fieles la consideracion de este Dogma consolante, que nos valiera nuestra regeneracion espiritual y moral! ¡ Honor á los fieles de Puno, que saben ulilizar tan bien de las funciones religiosa3, para san lificarse a sí mismos y edificar á todos lo~ de.mas! La (<Iglesia Puneña)), promotora humilde pero infatigable de todos los intereses sagrados, ha tocado con solíci lo in teres, los graves y edificantes asuntos que constituyen este · artículo, q.ue, aunque difuso y cansado, es digno de indulgencia, sin embargo, por su objeto moral y utilitario. E:X,t:..UE ~E~ PÚBLICOS UEJL C'OJLEG;.10 NAClONAL Di!: SAN CARLOS. Han tenido lugar en este establec:imiento literario desde el dia 1. 0 hasta el 6 inclusive, de todas las clases que le constituyen y en su primer año escolar. Las notabilidades literarias del país, nuestros honorables huéspedes de Bolivia, y muchos otros vecinos y padres de familia, q' diariamente han concurrido á los exámenes, guiados todos por su apreciable y

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