La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

la inviolabilidad de la creencia Católica y de sus Santos Sacramentos, e!-ta blPcidos por el Redentor, sellndo~ cou SlJ preciosísima sangre y por la de innumerables mártires, defendidos por los Doctores de la Iglesia con verdades i 11 r onteslables. Atendiendo á todo lo enuncfado no hay razon para abatir nuestra Santa Religion aniveIAndola con las sectas. En esta conformidad, ratificándose en todo lo espresado firmaron: l\I. Veuancia Carazas de Gamarra, francisca Videncia de Vargas) l\Ianuela Gárate de Usandivaras, Isabel Castro de Calderon, Carolina Quintana de Vargas, Eulalia Miota <le ' . A Cano, Bernardina 1\Iiota de Echegara1, ntonina Ortega de Perez, Elena Lavin, l\Jaría Carlota Orihuela, Agustina ürihuela, Tomasa Orihuela, luciana Mendoza de Cavallero1 Jesus Cavallero de Guzman, l\I. Dolores CavaJlero de Zamalloa, Eujenia Cavallero, i\t. iUer. cedes C11mpero de Ugarte, !\l. Angela Ugarte, l\f. Josefa Valer de Ramos, Roseoda Valer de l\Iontesinos, l\Ianuela Yillavisencio y Cámara, Juana T. ele Peralta, Francisca T. de Calderon, B. ,:\dela Peralta, Manuela Galiano de Garmendia, 1.VL Dominga Galiano, Juliana Garméudia, Antonia Garméndia, Isabel Cazor◄ la de Perez Pacheco, M. Concepcion Perez Pacheco, Faustiua lUaldonado, Josefa l\Inldonado de Orihuela, Juliana Perez Pacheco, Manuela Bejarano de Oblitas, Antonina Perez, Gertrudis Araujo, To[l;!asa Pacheco, Teresa Pacheco de Zegarra, Martina Pacheco de A rías, Agustina Pncheco de Delgado. (En el siguiente N. 0 continuaran las fi1·mas.) LIMA. (CORRESPOl'lDENCIA DE LA «IGLESIA PUNEÑA».) Lima, Febrero 1 l de 1861. Señor Director: Apesar de mis esfucrzos , p,ara circunscribirá una correspondencia los da1os que debia suministrar á U. sobre los Hos pitales, no me ha sido posible conseguirlo, como se ve · por mi carta anterior. En consecuencia debo seguir ocupándome hoy, de este mismo asnnto. Ciertamente es sensible que la naturaleza de este trabajo no me permita obrar de un modo mas detallado en la enumernciun de todas las mejoras morales y materiales que han recibido los establecimientos de Beneficencia de que me he ocupado, y de que seguiré ocu11andome, puestos b1'jo la direcci~HI y coufiados á la administracion de las buenas Hermanas de Caridad. De esa ~anera se pondria mas en evidencia cuan in-' justamente se lAs ha calumniado por nquellosque, sin conocerlas, se J1an lanzado á arrojar· sobre ellas el desprestigio, que felizmente no las ha alcanzado. Pronto tendré ocasi.on de transcribir a U. el brillante testimonio qne ha rendido á las Hermanas el Director de Beneficencia de esta Capital1 en la «:\Iemoria» anual leida á la Sociedad, y que corresponde al próximo pasado. Por lo demas, el aprecio general' que aqí se las dispen- :;a, dice bastante en su favor y en el de la Ñ LA IGLESIA PUNENA. sociedad en que viven, para que ellas deban temer nada de los mal intencionados que alguna vez prcteodan h'erlrlas. El Hospital que bajo la proteccion de Nuestra Señora Santa Aua se halla,,situado cerca de la parroquia de su nombre, y destinado á la curacion de los enfermos, posee Ls mismas condiciones materiales, poco mas ó menos,que el de San Andrés. Su órden económico, la administracion interior y el régimen higiénico, se hallan igualmente bien atenditlos. La dotacion de las Hermanas de este Establecimiento es de diez y ocho. Tienen allí establecido estas un Colegio gratuito para niñas pobres, la'" que reciben una educacion proporcionada á su edad, y con el esmero que acostumbran las Hermanas. 1\luy sensible es que él no tenga mayores dimensiones, para que pres-- · tara todos los beneficios que deben esperarse de una i nsti tucion de ese género. ,El · Señor Director de Beneficencia ha llamado lo atencion de la funta general sobre ella, y ha indicado que convendría proporcionar algunos recursos á las Hermanas para dar mayores dimensiones á esta obra. Tienen ademas para auxilio en la asi~tencia de los enfermo~, niñas de rliez y seis á diez y ocho años, cuyo núrnero ascieude hoy á cnarenta, los cuales bajo la direccion de )as Herrr,aoas, comparten ,·.on ellns sus tareas caritativas. Con tan bue na escuela 110 ¡mede dudarse un momento del resultndo. No está menos atendida en este Esti:blecimiento que en San Audrés, la _i11 s tiluci on religiosa de los eufe rmos y el cultivo de la piedad, pues además de las misiones an u,des, el mes <le María y algunas otras pl'acticas religiosas, t~enen el rosar1:o todos los dias, y frecuentes exhortacion,•s, d ebidas al celo de los Capellanes, quienes consagrarlos exclusivamente al desempéño de su cargo, 110 cesan de trabajar eh pró de la moralidad del establ ecim iento. Como prueba de esto podria citarse no solamente las murhns ool1• versiones que allí se han operado, i,í tam - bien la frecueutacion de sacrame11tos que se observa en muchos de los enfermos, y la devocion con que asisten los domingos y dia!'I festivos al San~o sacrificio de 'la misa en el altar del crucero, durante el cual las Hermanas acompañadas <le las alumnas enfermeras, elevan el corazon á Dios con los armoniosos himnos que entonan. Por lo demás el servicio médico del Hospital, es bue;;o y exacto. La botica y demás dependencias pPr· fectamente arregladas a las necesidades de la casa. Las enferm~dades c¡ne mas comunmente grasan son la ti.~is, disenteria y fiebres intermitentes; y si bien en el tiempo enfermizo, pueden señalarse muchos dias en el mes en que fallecen oeho ó nueve enfermos, en el tiempo normal pueden calcularse setenta y cinco defuncioocs mensuales. V'iniendo ahora al Hospital de Sat1 Bartolomé, que hasta el mes de Octubre último corrió bajo la <lireccion del Supremo Gobier-· no, y que de entonct!S acá ha sido colocado bajo la depe1ídencia de la sociedad de Beneficencia y confiado á la direccion de las Hermanas, poco podremos decir en razon del escaso tiempo que ha corrido á sn cargo; pero de los limitados datos que ha podido recopilar el Director de la institucion, puede concluirse racionalmente, _que el Gobierno y Jos militarL'S ehfermos reportarán inmensas ventajas de ese cambio. Entre los establecimientos que la Bene~ ficencia ha encargado al cuidado de las Hermanas, el último de que me ocuparé, es el Hospicio <le inséinos, situado en el Cercado y servido por seis de ellas. Para dar á U. una idea de él, me parece convenieute estractar aqui los datos que á este respecto suministra la «;\fomoria-. de Beneficencia .' a citada. El establecimiento ha recibido mrjoras nólables en los siete años qne Jléva de exsistencia. Se ha ensanchado el local, se han creado nuevos departamentos, v se atieude á las necesidndes de todo ~6ne1~0 de los des_ g-raciados afü asilauos, con la solicitud y la consagraciou de que t an uotHbles ejemplos hau dado las excde11tes Hermanas en t~do le, que se h:i confiado it su cuidado. En el año ultimo ha1, iugresado al Hospicio ciento ccis alie11ados, h,;11 salido curado:; uoveuta y ocho, y han f dleeido cuarenta v uno. Esta niortalidnd que á primera ~ista parece excesiva ha dependido de una epidrmia di! diceuteria grave que µ-rasó en d H .s, iitul, y de que mucho:-. alienados falletieron i1 las pocas h )rns de su ingreso, por el mal estado e11 que foerun llevados. El término medio de las cura , iones obtenidas <:n el Hospicio es rle trei nta y cinco por ciento,. lo culll, como se ve, es u11_rcsultndo muj° nfitable, Nada m ·1s debo agregar dc:;p1w1, ,fo lo dieho. rescn·andor11e para consignar e11 otra correspo11<lc11cia algunas considcracio11es µenerales que se desprc11de11 del e'>tudio que hemos hecho. La s11ciPd ,rl <le fü·neficent"ia íntimamente perwa<lida de la ul ilidad de las hijas de San Vicente, proeura dic11zme11tc trae1~ un número nrn_yor de elln i.: , 110 solo para encargarlas del Hospital dd lkfogio, como he dicho a U. sino paru r..forzar la falange que ha consat\'rado toda :-:u 11etividnrl v su inteligencia al serYicio de la hu:na11idad do• lie11té .v necesitada de nuestra Capital. Soh1os los prime1·0-; vn aplaudir e~te pro.: vecto humanitario, deseando arclientét.Dente que se multipliq111m t·ada día ma:-: lo;; medíos de que dispo11e la sncieda<l pnra lwcer el bien. 'Tunac-Amaru. SEMINARIO- DE SAN AMBROSIO. El 16 del entrante Abril ·iniciará las tarJas de su segundo año escolar, lo que por disposicion del SPñor Vice-Rector se pone en conocimien Lo de los padres y apoderados de sus alumnos; advirtiéndoles que el colegio no será responsable del atraso que sufran los que no se recojieren el día indicado. Puno, Marzo 18 de 1867. F. de los Santos Ascas1:var. (Secretario.) ll\IPRE~T.A DE «LA IGLESIA PU~E.ÑA;. AD~INISTR.\.DA. POR l\I\RIA~O C. )l.\.RTINEZ.

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