La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

A\0 JI. ( r1;11 ■ ÚfJH'O li!iJ:JI 1.;,i .1.1. ' . -----cr--:- ~.>~-~ ORGANO OFICIAL DEL GOBIERNO EGLESIASTIGO LA IGLESIA PUNEÑA. Puno, Junio 18 d4• 1 ~G1'. A¡mih,lllo el a1·Lfrttlo tercrro ,lel proyec·-lo d,~ nuestra futmu cmla polHica, que ~l prPsell le sn cliscnte, nathl, mas_ n~Lur~l que esperúramos que el Y<'rnte ·! cuati.o dB ese i11ismo pl'O_yeclo se clesc'<'h,1ru, de!jde c¡ue la razon so 1:esisLe_ ú rec~nocer como jo-ualmente ohlig;atorws q:1e. «Ln ~a- <•.ion profrsu 1a Hrlig·ion C:atúlica. Apost~- li<>a v Romana, el K.. tadn la p¡'ofr'j(>, Slll per~·itir el ejercicio público de otrn_ ~lµ;nlli:J>> y f(lle «Son complet_amenle h~re.s la en;eñanza_ primaria! JU8~lia .Y supe!· 1~r, v la fundncwn de Un1veJ'stdudes.>> l ez ~' \risto esla, qne la lógica y_ cons,ecuenern no son Jas dotes qne acompanan a los actuales legisladori:>s del Prrú, pues l~s mismos qtte reclaclaron y aprobm:011 el pnmero, ha:1 tambien formnlu<lo y preslatlo su aprobacion al segundo. y c,será. posible ~ne callemos 'cuando se compromelen los rntei:eses de un~ e_ausa q,ie no es nuestra, si.no de la ~ac10n, por :-:olo oponersenos un hecho consumado? ¿S,~1·á dable ~ue n~~ c?ntc-mlen:ios con lam1mlar el pl'llner tm~nfo. obtenido por lq:-; enemigos Je la r>áürn, sm le---.-antar mitv alto la voz para proLc:-;tar contra los qrn~ ?<lqnieren ~ª-mns ti-emer~da .,res~ ponsa bthda<l an t~ Iho:-; .Y sus men l](los co 1nitr-ntes, cuyas mtcncrnnes amargamente b11rbn? No, mil .v una vez no; · y para qne · no se oculten la_s ra_zones que no-; obli<J'an á redrnzar un arL1culo que jamús sn;cribirún _los l?ernanos, vamos á apuntarlas á contrnuac1011. Para uo3olros los catolico3· qne sin blasonar de defonsóres de la razon, comprendemos <p:1e _ l~ sumision _que Jebe prestarse á la Dtv1m<lad es rac10nal, no puede pasar clcsapercibi<lo el daño que de la aprobacion J.el artículo . 24 debe resultar á nuestra sacrosanta Religion. Porque, efectivamente. él _permite qne maestros de erróneas doctrmas se apoderen de la inteligencia de ~a gener:.icion que comie112a, para deposllar .en ~lla los venenosos gerrnenes J.e 1~ 1mp1ecla<l, y m?s desenfrenada corrnpmon. Y, no se!'la extraño, porque á tanto se extiende el permiso, que vi_éram_os levantars~ en nue~- tro suelo, Umvers1dades y Lrneos que profesando el ateísmo, como al~~n representantP, zaparan con sns permc10sas lecciories los fornlamen Los de la Sociedad. Si. en el artículo 3. 0 de nuestra ve11idera· Jev foudamentul no se fornw1ára de nu m~tlo tan explfrj lo que «el Esla<lo protr1Jc la Rdis-íou <le , lr)::; pernanos>>· , to,luvia tenc.lriamo una palahra paea c-om - huLit· la monstruosa liberla<l. absoluta de e11:-,pfíanza; por eso eso es que al uo~ar fª g·i·osera coutratlic~cion que lle-rn1~10s. rnd1- ~~iuln, y proJuci~u por la canomzac1011 ~e 11 : t ahsLtrclo, senlrn10s per<l.er la ralma para discuLil'; .r esforzándonos, nos preguntamos ¿Como en Lien<len los Lo1?orables defensores del al'Lkulo en cuest10n In rr:oteceion rrue el E::;tado b_r~nda nl C,üohernmo1 ¿E::; acuso, permitiendo se apague con SO')lo impuro la luz crue llOS alumbra, --/· que el Hijo de Dios trajo para ilumi~rnt· con ella á todo el mundo·? Ali! ya lo enLende~os: lo~ atolondrados miembro:-; del partido r0J0 han queri<lo reducir á letra muerta, el arL'i.cnlo 3. 0 , parn tener la triste g_lori~1 el~ hal,er puesLo fu0go á lu secular rn~t1Luc10n del C:utolicismo, sin arredrarse m ante el severo follo que la historia pron~rnciará contra los que sacrificaron el s:11 t1tlo colllllll v el hueu nombre del pnis en aras de su: disolveuLe:-; convicciones. Sl, la conduela observada por rl partido qne hu triunfado con el artículo 24, lastimando nuestro buen nomhr·e anLe las nacio11es cultas, se opone abierta111eqle á lu recta razon, y al hlien senLitlo <le los pueblos. No io decimos nosotros, lo expresa el H. Sr. Ulloa, uno de los foo·o:;os purLicbrios Je la escuelü, llamuua ~or sarca:;mo, liberal. - «Desde qúe lu Asumblea ha declarado que no haya e!1 la Hepu.Llica otra religion· que el Catolicismo, no puede tampoco hahe1~ otra enseñanza que la caLolica_, y la libertad d~ eosefianza ha desaparec1do de la ley. ·l'. esto, señores, es natural y ló_r¡fro; porque, como lo he e~tablecido ~tra_ vez en esLa tribuna las libertades publieas son indivisibles 'y solidarias, no puede existir una, sin que existan con ella las ~emas; ni se puede atentar 9ontra la existencia de una de ellas srn atentar contra la existeneia de trnlus lns dernaS.l) - Tal y Lan evi<lo?te es la verdu<l que de1 feudemos. Prosio·amos: 1a liherlacl ab3oluta de enseñanz~, lo hemos dicl10 y lo repelimos, es un monsLruoso absurdo, desde que su carúcter Je a~sol~ita_ le hace salvar el jnsLo y necesano lum~e que con-- cehimos a la libertad, cualqmera que sea la forma que- la,caracterizi:J, y la denominacion con que se la marca. Por eso, _y apesar ele llevar el ~or~])l'e s~ po~er hasLa encarnar en la practicri la v10lur1on de los mas sagra<los é impresciu<libles deberes de la naturaleza, no hay pueblo alguno en que se nos nfrezea h~ lib~rtaJ bajo el curúcter ele abs?lnla. No es posible f[Lte el l10ut!Jrc Y10le11Le su 1wturaDE ESTA DIOGESIS. lna ]iasla realizar lo ffUe ni ú Dios mis-• mo es dalile lrncer. Cesen pnr.s de pregonar La11to la li - herta<l absolula d~l bombrP , lo::; que no quieren ver el absurdo que ella entrnñu; y an~rgüénzcnse ante la. rnas Yulµ:ar 111Leligencia los ffue han c·on lrihuido á sancionar el ilu:::orio artkulo 24. de nuestra ConsLiturion. En otro lucrar Yeráu nuestros lecl o- z:, res el oficio que el H. Dr. Piérola 11il diri n·iJo á los Señores Secretarios dol ·Con- '-' gre~o, indieanclo fas razones que fuu<lan su resoluciou de separarse de la Asurnblea, que por· caminos tan tortuosos pretende conducir los desLinos de la Nacion. Muy digno de imitacion creemos ·el ejemplo que el mencionado representan Le ha dado á sus coleg·islarlores, al sacrificar do buen grado su ~levada posicioo anti:>s ?º traicionar sus convicciones y los sentimientos de los que le impfüieron el tremendo deber de salvar 1<:on su palabra y -voto las instituciones de la Rep4-Llic_a.. Suponiéndolo todo, podriamos en1·ostral'le que abrigaba ~on-viccjo~es erro:1eas, pero siempre nos seria preCJso elogiar la conducta generosa d~l gu_e sabe ser consecuente con sus prmc1p1os, arrostrándolo touo antes <le hacnse cómplice de las follas qué su ·razon condena, y ({lle no le es dable evitar. Y, cuando leJOS de eso, vemos al Dr. Piérola defender la causa mas justa, y por ella ~epararse_ de uu Cono-reso que tao mal sirve los mtereses d~ la Patria, experiment?mos muy grata consolacion, y nos complacemos en eloo·iar con toda la fuerza de nuestra vo1 ut~l al que, por honor de~ p~is, qujsiéramos que tnvie1·a muchos nmladores. Hace algun tiempo que vrnin~os _notanJo que al <runos de los que, sn·viendo diferenti:>s° in te reses, han escríto sobre la lamenLable insurreccion de nuestros indios han incuródo en una jnexactitncl que hemos <leseaclo rectificar. Sin - embargo, ha~ta ahora habíamos. ·calla~o, pero hoy que enco~tramos la 1rnsma --~u.- exactitud en el articulo que, con motn o de vindicar al ex-Prefecto del De~arta-· mento, Sr. Valdéz, de _las calummas de sus enemigos, ha publicado en el <,Nacional»- el H. Sr. Roman Valdéz, cree1:1oa necesario llamar sobre ella la atenc1011 , de nue;Lros leclores. :Nos referimos á 1n frase éD:p~eada por nlgunos: para rew. ar_ la, soh?1~~d,, co:1 . que el Sr. Prcfedo \ uldez p1Jio ª S.

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