La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

de sn pue:lilo, 1~11 su l~r'guage in:pir:H1o drc.ia: «lrn Ye :ijdo ü j]111ninm· ú Jos que sn uhallan sei1laJos en ]a::; tinic\J}a~ y en fos «somb1a,; de lo rnnc1·Lr, ú dirijir i ,nrsl.ros <tpüs-~s por cd ('i.nniuo (l<i la 11u1. 11: J!mn/nc~- 1re lús qu·t" át te11ebn·s et /n tr,,i!Jrrt. nwrt'.s sadent, ad clú1,:r¡('1Ulos JH'(hs nos/ros 111, ·ot"am, pa.ús. Por eslo el nii:-:mo ~uf'~il'O Sefior .Jesucristo se oxhjLiu é.Jllle Jo:-; liomJires bajo la;:; somPj¡.rnzas de (• ..rn:1iuo, <.~e verda tl. v de vidu. l!,:tjo sum 'INa, rcer2tris et •oitrr,, como si dijf!i'u: V<~dme aquí ¡ oh hombres! ·' o soy vurslro l1hel'la1lor: , por 1.111 solo hombre., tiue fué Yttrsll'o PaJre Aclun, enli-o el perudu en P.l mmHio., y cou el pcca<lo lu mne_rle: fuistei:-3 pues. comi)lt'lameHLe desµ:n1sH:1<.lo_;.;~ .>· aLora por mí que soy el homLre Dios, Yieue ú Yosolros la redenrion y la diclia. 1~:r;o su·m vzá, oeritas et vita,. Eu uü Leueis lodo lo que p11diorn1s c.1 peLCCPr ¿qué de~cais·? ¿pro- ,,.re~art Pues bien, YO soy el c:urni no IJa rn. b ., , . ir, al progreso, porque v engo á enseíiarns, á que seais pPrfecLos como lo Ps nieslro l>udre celesl1al: Lodo d que nrnrche por este camino, pl"Ogre'sarú y será ~alvo. Per ·'l)U3 s·i qu/s 11ztroie¡·,t:t salcabz"tw·. lJgo sum -oú,r,. A ¿.r [ué aspirais'? ¿á la luz? l1erne aquí l11w soy la Yerclad, to<lo el que proceda 0Pgu11 la vetdacl, Ye1 drá ú la luz, y será hijo de la luz. Qw," fuci't ve1·itabn ven,:t acl lurem. E'r;o su1n 1n3ritas. ¿Qué queteis por üllirno·? ¿vida? pues en tcndecl, que en m1 se halla la plenitud <le la vida, «JO soy el que soy:» el que crea en mi _aunque estm·iere muerto vivirá, Lodo el que viva y crea en nü no morirá eternamente. Qui credt"t in ·nie ett"am, s1,· martas fuerit vzvct; et omnú qui vim:t et a edit -z"?i 1ne non morietur ·in afternwn. l!,go · swn 1Jl·ta. Ya veis, hijos carísimos, cuan sublime ha sido la divina rnision de Nuestro Señor Jesucristo sobre la tierra, ahora co1webireis, mm-·. facilmenLe, en que consiste nuesLro carácter de legados suyos. Los Obispos somos para los pueblos que el Señor uos confia, lo que los pastores para el rebaño que Lieneu 1 su cargo. Somos pues lo~ guias que marcamos él rumbo, que enseñamos el camino reclo JJara la felicidad; y cada uno de nosotros debe decir á sus Diocesanos, señalando á ..Tesucristo, lo que Nos, llenos de teruura -os decirnos ahora. <1Hé allí el camino.» ·Como sucesores de los Apóstoles, y cou- 'tin uadores de la obra del SalYador, tenemos la augusta mision del magisterio cerca de vosotros: se nos encarga que os enseñemos la verdad que os ilustra y ennoblece. Los Obispos somos, pues, los heraldos de esa verdad, y debernos como repr~senlanles de Jesus deciros, al ofrecerlo en espectáculo: «Hé aqul la yerdad.>) Como dipuLados por uuesLro Divino Salvador para curar vuestras almas aplicándoles los méritos de su pasion y muerte: como revestidos con los p]enos poderes que el Espíritu Santo nos ha _otorgado para perdonar y retener los pecados, estamos en el caso de señalaros á Jesus crucificado, y exhorlandoos al arrepentimiento deciros: «Hé allí la vida;» -asl es como debPis enteu.der n-ues tro caL\ rJeLrr do Le11·ndos <le .J,,s11c:,1'•islo. En 0.ste st~11Lido <'s ~11 el que <)s Jpc1mos 911P, 11e11ws venido á Yu~olros 11::na lraerns b Yiclu v ]u ahmi<la uciu ,le lu \·ida. B1¡u ,v,. nz: -~d -ot"tam /2({ /J ·m1 t· et alm,Mlr,,d1;t.\· ll.abeant. :\fos ¿r•1d.dfs son lus _dcbl'Jfü que e~tt~ ca1·adcr IlOS impone·) A1·duo y 11111y 12,TaYe rs, mnados 11ijos, el e-argo p:l:-;lnrui, 'c1e~de qu r-• tern-·rnos que respolJ(ler dt>laule de Dio~, } Ol' locl?s .Y cacla nno th~ \"Osotros. Ze]o v rundod, pero un zelo pru<lente, y tlll? c··~r-idad a'.·- dorosa, <leben ser nursln.1s pnne1pales Yll'- LnJes, f'se zPlo y esa cari<lad marean nnPstros <leber-~s: Pusl orf's 7,eJosos, t.enrrnos Ja oulio-uc:iou de euidar <lel-decoro d e: 1a casa J~ Dios, 110 olvi<la1.do sus lemp1os PSpiritnales que son Yueslras a1rnas. Debemos pufü amonestaros, relrar,ros del ('Omino clf~ la pn<licio11 si por desgracia os encoutrúreis en éJ. Pas!ores caritativos, debemos amaros · ti eruísimamruLe en Nurstro Señor Jesu<'t·isl o, y urji<los por rste a11101·, exho,·l.aros en su nombl'e, a r¡ue crusLeis de lu doctrina E-rn11.9.·?lica v anhe- h ' ~ lPis por la perfeceion qt~<: eJla nos e~1seña. EsB zelo _v esa randncl nos obligan á Lrallajar por proporcionaros <liguas mi11isLros del sanlu?rio, que puedan satisfacer, como cooperadores nuestros, vuestrds necesidades espiri lnales. La mies, es abundan Le en nueslra pobre Iglesia ,le Puno, y loa operarios pocos, 1 or rso roFam •)s sin cesar al Pathe de esta m ie~, quo lo e;:; NuesLro Señor Jesucristo, que mande operario~ dignos, pm·a qne la cultfren con esmero. Por eso nuestro prjmer paso al encargamos de la direccion de nuestra Diocesis ha sido, como vosotro.s lo sabeis, ocuparnos del estab1ecimienlo de nuestro SeminariJ. Ese zelo y es1 car~- dad nos obliga·1, por -µltimo, á sJcrificarnas por vosotros, si fuei-e preeiso, con tal que salveis vueslras almas. Ved aquí como enleodemos nuestrns deberes parn con yosaLros en nueslra calidad de legados de Jes~1eristo. Venimos, pues, en nombre del Salvador á Lr.aeros la vida y ]a abundancia de la vida. No nos contentaremos solamente con qu~ renazcais á la vir.la espiritual, poi• la práctica de todas las virLudes; aspiramos á algo mus, porque deseamos vuestra felicidad en el sentido absoluto de esta palabra. El cristianismo, decia un escritot· no muy religioso del si~lo pasado (~lontesquieu.) El cristianismo con sus prácticas no solo realiza la felicidad en la vida futura, sino que proporciona la d_icha vei·dad~ra en el tiempo; afi.cionandoos pues á las práctica3 cristiana3, tendreis seguramente, no solo vida, sino abundancia de vida, y Nos cooperaremos á eslo, con nuestro ze.lo .Y con nuestro amor. Para tan plausibles resultados, nos es indiapensable, hijos carísimos, contar con vuestra docilidad, y no es poco el consuelo que experim'entamos, al recordar vuestra ternura, y vuestra voluntad por Nos. Nada estaba mas distante de nosotros que ser vuestro Pastor. Jamás habríamos pensado que Nuestro Señor Jesucrjsto se fijára en nuestra indignidad, para ser el prilll"",ro q11e presidiere vuestros destinos esp· t·iLual1~s; y sin emhargo, h6r10~ ar¡ní <·o11 el cargo S'.)bre nue:-;lro.s homhros, y con l 1 Lr .. rnwnd.1 ohlig·acioil de llevarlo u cubo. .:\I 1s cfo una vez, -midifmdo nncstru füH[lHlza .Y c:o.nparán<lola co11 lo g1·awlioso tfo lu ohrn <prn <l?-bemo-; ar:ornder, solo hP1110s ¡1odido lrnrnillnl'no:-:; dnla11Le ,ln Dios rer.<,rd,rndo a1ruellas pulnlira~ Jd Apó;.;tol, t"n/lr1nr1, 'Jí'w,uti el,~_(}Ü lJ.·us, itt confzrndat/oí·- t,:,r,, r~t ,,;,,,_¡nobt"tt:lt numrlt:, et contim¡Jhóilúi et !g/t JJ.:ns, ('t ea qure 110(1, sun t, ut ea, qum su,1.t d :,stl'lt 'ret. Si: el Señor ºTande y poJeroso, el so1o q11P. l~.:.1ce m,~·uYillJs, ha qnerido esrojc1· sin duJa alguna p.11·a vuesLro, prim<-'l' O'.Jispo, u1 ülLimo v nrns indigno de lo:; sacenlr>LPs <ld l\1rtl porqne ei:a necesario 'f llO hr-ilL.1se Sil om11i~ poLcncia y s:1 sabiduriu, ó para comph)lur el s,rntido dP,l Ap6-;Lol, ut 110n glo¡·id11y o¡n,,.7,l,"s car·o 1,·;1, cansí¡ ?ctu eJus.. !\LenLrn--; 1 mas vil es el iuslrnm·mto, Laulo rn1:; tlin·- no' de elogio e3 el u1·List.a, qne realiza c~1 él una obra magnífica. Nos, a<lorí:lino.-; en silencio · estos prorligic,-; dl3 la cie1H·ia incs -~ rntable de NL1 •\sLro S,~ñ()r, rogando-- o.,, enLee LanLo, qr1e no nos o1viJeis rn v112stra-s orur.iofles. Por lo demús, resurlto; como estamos á s3r•vir de insll·nm,~:1t >s en mm.1:3 üe Dio:-3, parn com1~nicám; la vida y la ubnncln1rnia- <le la vida, ,q11Rremos comenz;ir nu2st1·0 cargo PasLora1. dancloos pruebas del amor y ternura qu~ 03 profesamos, en cuyo tPsLimonio os impartimos unestra beuJicíon Je lo íulirno de nuestra a1ma. Darln en nuRstro pnlacio episcopal de San Carlos <le P!WO, finnadíl por nnesLra rnuno, sellatla con el sello <le nuestras arnus _v reforntlada por nnP,stro j nfrascrito Prn-Secratario de Cúmara v Gohirrno, á los 7 dius dAl m !S de i\fay·o del año del Señor de 1866. ~ · JUA:-W AH.HRO!lilO. Obisi_)o. de Puno.-(1?1,·1·mado.) Por manduto de S. S. Illm.11 el Obispo mi Señor. FELIPE A. DE Pn'mou.. Pro-Secretario.-(F,,1·1nado.) A•NUNCIOS. LIBROS EN VENTA. PESOS. RS. ====== - .S. Li~quori-El hombre apostólico. 4 >). A.-Manual de Piedad ............. >> 6. Hiwrta.-Apuntes de Cálculo ..... 3 >>. Gau,me.--Catecismo de perseverancia. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 >> • Mas el c10íicio» y «MisD>) de la Inmaculada Concepcion de la Santísima Vírgen:--el primero solo, 3 rs., ambos 4 rs. Puno, 3 de Agosto de 1867. IMPRENTA DE .. L.-\ IGLESIA PUNENA• Pon M. ('. M.\wrt!'iE7.-Calle de Estc,•cs- N.º 3:it,

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx