La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

Alo 1. º · Puno, Setiembre 28 de 18~8. NuM. 9 íiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiliiiiiiiiiiiiiiililiiiiiil !t,MIJ---~- 0----llíllC-lllall!l&&!llll!a ·LA IGLESIA PUNENA. P.HJODICO 1 ORGANO OFICIAL :QEL GOBIERNO ECLESIASTICO DE ESTA DIOCESIS. r SEMANAL LA IGLESIA PUNENA. Puno, 25 de Setiembre de 1866. El correo llegado á esta ciudad el pasado dia 20 ha venido á disipar las esperanzas que habiamos concebido, y que revelabamos á nuestros lectores en nuestro número anterior, respecto de la conducta del Gobierno en la ya tan debatida cuestion del jubileo santo, y á demostrarnos, una vez mas, que no siempre acompañan á los po- ' tentados de la tierra las dotes que gon tan necesarias á homb!es que se llaman de Estado, y que tanto pregonan sus deseos por realizar la fe licida.d del pais; pero ha manifestadonos tambien que, si Dios permite persecuciones que aflijan á su Iglesia, concede su gracia, y con ella el suficiente temple de alma á los que son los pastores de-au grey, para defender con evan gélico celo y santa audacia los sacrosantos derechos de su Iglesia, por tremendo que sea el poder de quien ose atacarlo&. El Muy Reverendo Metropolitano, Ilustrísimo Señor Goyeneche, sin arredrarse por las amenazas del Gobierno, y contando con el auxilio del que ha prometido estar con sus Apóstoles hasta la consumacion de los siglos ha comenzado el 8 del presente, y contra la terminante prohibicion del Gobierno el santo jubileo. La católica Arequipa lo ha iniciado el dia 13, y mas 6 menos temprano seguirán su ejemplo las demas diócesis del Perú. Nos felicitamos tanto mas por este importante acontecimiento, cuanto que me.rced á las abundantes gracias con qúe el Señor colmará nuestros corazones alcanzaremos el vigor que hoy mas que nunca necesitamos, para que levantando bien alto el pendon de nuestras glorias cristianas, el ár- ·bol de la Cruz, arrostremos entusias• tas los obstáculos que nos susciten los que pretenden acallar nuestra fé y convicciones. Mucho se equivocan los que suefían poder enmudecer á los guardianes de la casa del Señor, situandolos por hambre, pri!ándolos de sus temporaUdades, por que aparte de que es demasiado mezquino recur· so para los que como los dignos miem· hros del ilustre Episcopado Peruano, comprenden los tremendos deberes que su alta dignidad les imponen, sus católicos diocesanos se apresuraran á oblar un pan que humedecido por sus lágrimas, tributo de su veneracion filial,será bastante á satisfacer las necesidades de sus esforzados prelados. Al contrario, tan injustificable medida pondrá á los Ilustrísimos Señores Obispos en la grata coudicion de vivir de la caridad de sus hijos en Dios Nuestro Señor estrechando sus relaciones, hará mas compacta la Iglesia para resistir . ,, . , . con meJor exno a sus enermgos, y concederá mayor eficacia aun, á su apostólica mision. Olvidan pues, los que pretenden emplear tan ridículos medios las lecciones de la historia q~e nos ofrecen á la Iglesia llenan.do su glorioso cometido proteji<la por Constantino el virtuoso como combatida por el apóstata Juliano. Y cuenta que, cuando asi discurrimosj no abordamos la cuestion del abuso que tal conducta del Gohierno importaría, porque efectivamente el que contra la voluntad de la Iglesia, se obligó á oblar las cantidades que exijiese la congrua sustentacio.n de los ministros sagrados, no es árbitro para retener las que por justicia está obligado á entregar; y cuando confiado en la plenitud de los poderes quiere el Gobierno encerrar en sus arcas los tesoros de la Iglesia, revela que muy poco estima el derecho de propiedad, y manifiesta que se sobrepondrá á los mas racionales obstúculos á fin de traducir á la pdctica una teoría tan absurda como impía. Por lo der_nas1 y firmemente persuadidos de que por terribles que sean . las tribulaciones que aguarden fÍ la Iglesia del Per(t, sus heróicos esfuerzos serán siempre coronados por la gloria, y sin pretender aientar á los que reputamos como nuestros valerosos capitanes, terminamos insertando el magnífico discurso que e] gran Obispo San Basilio empleó delan.te de Modesto, segundQ del eJ.n:perador Valente y que tanta analogía tiene con nuestra situacion actual. "Y pensais oponeros á un tan grande emperador, á cuya voluntad obedece todo el mundo? ¿No teme is sentir ]os efectos de su indignacion? ¿No está en su mano despojaros de vuestros bienes, desterraros y aun quitaros la vida?'' "Estas amenazas me afectan muy poco, respondió Basilio; el que nada posee,nada puede perder.& menos que no quisiérais quitarme estos miserables vestidos que llevo y algunos li· ·bro:s que hacen toda mi riqueza. En cuanto a d~stierro, no conozco ninguno, no teniendo país fijo. Toda la tierra es de Dios; donde quiera que vaya se mi patria ó mas bien el lu· gar de mi peregrinacion. Por lo que hace á la muerte, no la temo, será tambien un favor para mi, puesto que me hará pasar á la verdadera vida. Hace mucho tiempo que estoy muerto ya para esta vida miserable y transitoria; los tormentos no son capaces de inmutarme ni de alterar mi ímimo; mi cuerpo se halla en un estado tal de flaqueza y debilidad que nu podrá resistir muaho tiempo; el primer golpe , acabará mi vida y mis penas." El prefecto admirado díjole:-'• Ja mas me ha hablado nadie con tanta libertad y atrevimiento.' ' ' 'Esto será, observó el Santo, por que segun parece no habreis tratado asuntos de esta clase con nmgún obispo." Escrito nuestro anterior artículo hemos tenido la viva satisfaccioti'c;le recibir la carta pastoral que ~n la ciudad del Cuzco ha escrito nuestro Reverendo Prelado, la misma que nos apresuramos á insertar en las columnas de ' 'La Iglesia Puneña.' ' ·-- Ante tan explícito documento,· que revela con tanta claridad las i.nten.. ciones . de S. S. I. solo nos permiti-. timos encarecer á nuestros suscriptores su lectura~ á fiu de que 'Se -preparert para recibir las abu~1dantes y ~111gülnres gracias que la Iglesia tie, ne anexas al santo jubileo. . Sin arredrarnos por. · los-ni-isera·bies obstáculos que ]a mano del hombre

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