La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

mas urgentes necesidades¡ la resolucion para que se lleve á cabo el ya estudiado ferrocarril de Lima á Pisco, y el trnso definitivo del que del>e unir al departamento de ~·J unin con las ciudades de la costa, salvando la jigantezca barrera de los .Ande~; la .fundacion en la capital de una casa de expósitos; la constrnccion de varios muelles y muchas otras disposiciones que vienen á .satisfacer otras tantas necesidades la,rgo tiempo sentidas, son)a solemnizacion mas espléndida á la paz que fecuucla en bienes positivos que debía esperarse de una administrac10n que segun su programa solo tie11e en mira la salvacion del decoro patrio y 1a reforma y el mejoramiento soc:ia.l bien en_ tendidos. No permita Dios que el Gobeierno se aparte jamás de la senda del deber mas estricto, pues procediendo así no solo llenará cu-mplidamcnté los altos deberes que le estan encomendados, mereciendo la aprobacion de todo buen ciudadano, si que tambien esta conducta será un verdadero obstáculo para el desano1lo de bastardas aspiraciones y la mejor barantía para el sosten~micnto dc:l ónlcn público. Y no al acaso hablo del 6rden público, 1>orque los rumoree d~ qr. .~ este hahia sido alterado en el Sur, ó se hallaba próximo á serlo, han estado á la órclen del dia. Los que tan mal juzgan del patriotismo de esos departamentos y del sentimiento unánime que anima a l pais en las solemnes circunstancias que atraviesa ]a, América, no emplean á mi modo de ver el elevado raciocinio de buenos y loa- ,. les peruanos, ni el desin,teresado criterio de 1os que nj0nos d.e toch pasion m~z- •qnina y perso!rnl solo tienm en mir8t ]a bienandanza y ventura púb1ica. Yo no podré persuadirme jamas de que el Perú que• acaba de sufri1· un sacudimiento tan. radical, y que ha. d_ado um. prncha tan solemne de buen sentido y de patriotismo práctico1 que uca.ba de r,veJar los quilates de su amr r á la ind•'pendencia y á la libertad, y que ha conquistado la inmarcesib1e coro11a del 2 de Mayo, fuera á precipitarse voluntariamente en 1a terrible vorágine de las sublevaciones milital'es y de las rc70Juciones sin principios. El enemigo de América, mal encubriendo el despecho , de su derrota se prepara á toda prisa, apuran- <lo los r ecursos de su exhausto I tesoro i tomar la revancha que devuelva á ~u nombre militar el brillo que ha perdido á 1os ojos de Europa y de .Amé- -rica, y qne le abra el camino de conse~uir ]a:; 1~odiciadas indemnizaciones que LA IGLESIA PUNENA. el Perú . fuerte y unido solo le pagará en hierro y en plomo. El que no piensa así. en las1 circunstancias actuales, el que qniera hacer triunfar las ruines am_ biciones de una personalidad 6 de un partido, con menoscabo de los sagrados intereses de la patria americana es sin quererlo y aun sin darse cuenta tal vez, el mas eficaz agente de las pretensiones españolas y el enemigo declarado de la independencia del Perú. Las personas mas visibles de la capital han querido dar el ejrrnplo de ser los primeros en pagar la con tribucion personal, cuyo producto va á formar la entra.da principal de los presupuestos dPpartamentales, y que se emp1earú escl nsivamente en satisfacer ]as necesidades del tcnitor io donde se recaude. Quiera el Cielo, que este estÍ:nulo sea bastante poderoso para que en todas las clases de la sociedad y en todos los pueblos de la República no haya dificultad en }Yl~·o ele este jmpuesto tan necesari0 cn•no racionn l, y que cuando logré establcccr~e 8rd uno de los fundamentos mas st5lidos del rl'éc1ito y del futuro bienestar de esta, 1•:(p1 ilm:ula. patria. No hallanrlo entre mis aptrnü1,eiones nada mas notable qne comunir,u· á U. Seiior Director. me d·cspido hasta la próxima quincena. Tipac-Ámrt,ru. LAS TRES GR~\iTDES MTR.AD.A.S DE UESTRO SLXOR JESUCRISTO. Rodead o de rabiosm: enemigos hnllábase Jesus en la casa ele An-,s; y pr<>gnHt.nclo acerca de la doctrina qnc cnReífaha y de los qncj !a scguian, contestó con estas enérgicas palabra~: 1 Q11 ·r7 111P. interroga.$? interroga eos, g¡¿Í aurliernnt ql(irl lowttis sim ·ipsis: ecce, hi sciunt qw.e clb:erim rgo . ", P tira qné me preguntas á mí1 p1·ogunta á los que h an oído lo que les he l1ablado. El';tos saben las co!'as qne yo he dicho.' ' Esta ro¡;pu0 sta, qne le Y:i:;era 11na bofetada de la atrevida mano de un 111; •rable ministril, tuvo por 09jcto emcñar á los futi,ros ministros de su religion que no debrn dar cut't,t:, de su mision á las pot~stades Je la tierra; p')rque esa mi~ion es divina, y no ha de tener mas jn z que Dios. Y en tanto que ,)es11s apuraba, á grandeg tragos, el · amargo eáliz que la 1111manidad le ofrecía Pºr las manos del degc11erarlo pnch1o de Abra.han; en tanto que pa aban, dentro de la casa del suegro del Pontífice, cosas tan terril,h•s que no pueden siquiera imaginarse, ¡qné sucedía <'n 01 átrio de aque11a casa de demonios? ... , Pedro, 3"Jíl"l c¡ue no ha much0 ofreciera morir en defensa da .T esns; Pedro, aquel que en el Huerto sacara la t~pada para defen~erlo, veneido ya por_ la parlera lengna de una débi1 muger, de una criada, babia negado dos veces, con jnl'amcnto, á su mae tro; y al salir de su trémula garganta el tercer ' 'no le conoz<.:o/' s~ encontraron sus ojos con los lánguidos, he1mosos, ojos de Jesus que pasaba por allí, en aquel instante, rodeado de la turba. Como la hosca, cenicie nta nube, c¡ne, agitada por M ZL2' encontrados vientos, se desgaja en abuñdat;ite lluvia al brillar el relát:Qpa~o en sa seno; asi se deshizo en lágrimas el conturbado corazon de Pedro al resplandor de la mirada , de Jesu9.-"Et conversus Do1ninus respexit Petrum. ' ' Et egressus foras Petrus flevit amare. , tFué aquella mirada de ira ó de dulzura1 tEI rayo que hiere y mata 6 el dulce y trémulº rayo de un sol naciente que, sacando de sn sueño á lá aromosa flor, la anima y vivifica; y haoién<lole desplegar sus recojidos pétalos, · la obliga á, denamar las gotas de rocío que sobre ella destilaran las soro bra s de la noche? El llanto de Pedro, su admirable penitencia, su postet'ior firtneia, nos hacen ver claramente que aquciln mirada fué un hermoso y apacible rayo del Sr,l de Jnsticia, que llevó al corazon del angu~tiado Peclt·o la luz de la verdad, para conocer su falta, y el calor ele la caridad para llorarla. ¡Oh quien pudiera hacer brillar en el corazon <la los innumerables tránsfugas de nuestra religion de amor, la mirada que brilió en el corazon de Pedro! P ero ay! que ellos son, al decir del mismo Ap.Jstol, fontts sine aquo,, et nebulre turbidines exagitatw; fuentes sin agua, y nubes agitadas por el torbellino de las pasiones; y no es posibl e, sino por un milagro, que esas fuentes secas broten agna; que esas nnbes de polvo se conviertan en abun<la.ntc luvia; porque ellas están reservadas para ser agitadás, en remolino eterno, en un lugar que para ellos no existe> y que, sin embargo, existe para ellos. ( Continua1·á.) AVISOS. Por todo lo no firmado. .Felipe .A.. de Piérola. Secretario de la Comision de Redaccion~ COMISION DE REDA.COION, Presiden te, Sr. Deau Dr. D. Francisco Cabrera.. Secretario, Felipe .A. de Piérola.. LA. "IGLESIA. PUNEÑ.A.," Organo oficial del gobierno eclesiJs_ tico de esta Diócesis, consagrada á la defensa de los sagrados derechos de la Iglesia, y al adelant°' reljgioso, moral y material de este Departamento; se publica por ahora, cuatro veces al mes. Condiciones de susc1·ipcion. Soles. cent. Al mes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 50 Al trimestre ........ ·. ·_.. ·...... 1 40 Al semestre . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2 60 Al ano ...................... 5 EE. IMl)~ENTA POPULAR-Po& Snrn1f Á.LOOCH,.

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