La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

• República Peruana- Diócesis de Puno--Puno, l. 0 de Octubre de 1866. Al Sr. Prefecto y Comandante General del Departamento , S. P. y C. G. Acusando recibo de la muy respetable nota de US. fecha 29 de S - ti~mhre últim o paso á n;anifestarle las razones que tengo para rechaz~r , como en efecto r echazo, la oblig:1eion que el Señor S2cr etario de Estado en el despacho del Culto quiere imponerme como O bis1w para no cumplÍr con lo ordt:11ad o por S. Santidad en su Bnla Quanta Cum. Aquella Bula, Sr. Prefecto, solo ordena la celebracion del Jubileo Sa llto, mate ria que sienc. o p11ra111e11te es'1iritual no afecta ni puede afectar 1 . las regalias de lo que hasta 10y, qui- • d por un abuso de le~guaj , se suele llamar -P21tronato Nacional A nadie ce<lo en patriotismo, Sr. Prefecto, y tan lejos <le esto des eo con todo el ardor de mi corazon la existencia . real del amor patrio en todos los e¡ 11e lo decantan , tal vez s:n conocerlo; pero no puedo ni debo consentir en que se fanatice políticame' ·,e 'a mis ' ainados diocesanos , y se los fanatice con mengua de su dignidad y de su conciencia: no puedo ni debo consentir en que ni Diócesis sea víctima de un sofisma vulgar y funesto, cuyo inmediato resultado sería privar á los puneños ,de bienes e . pi rituales que no s1empre pueden hallarse á su disposicion• Pasan do por alto las poderosísimas razones que militan en mi favor, para p¡·oce<ler á la pu blic;acion <le la Bula citada antes del pase, reservan<lome para revelar mas tarde ú mi Diócesis de una manera especial el absurdo que entraña la teoría de dicho pase, en asuntos p uramen te espirituales, en pleno siglo diez y nueve y en nuestra sociedad. eininentemente republic:rna y liberal, solo quiero contraerme por ahora á la a 1enaza que la Secretaría del Culto haee á los Señores Obispos, para el caso de que _cumplan sus deberes . Muy extraño es, Sr. Prefecto, que un Gobierno q ue In hecho alarde <le moralidad, de patriotismo y de libertad ab:;oluta discurra de la manera que lo hace el Señor Secretario del · Culto. En primer lugar, US. conocerá que toda a1111:11az11 hecha á un ciudadano para obljgarle á violar sus deberes de conciencia, so pena de privarle de su renta es altame11tc inmoral, por cuanto se exije del i11<livi<luo la preferencia de unas cuantas monedas sobre lo que hay de mas sagrado para el hombre: su dignidad y su conciencia; y si esto es verdad. tntandu.;.e de un ciuda<la110 cua!q,iiera ¿cuá11 ta mayor in<lig11aciou no debed causar cuando se refiere á un Ü~)ispo, y i un O bispo como el que tiene el ho - nor de <liri_jirs~ ú US. á (púen se <les· tina á una D :ócesis de reciente creacion, si11 sufrag 1d c lo m ·1s prPciso para la orga11izacion y fun (LicÍon de su Iglcsi .P ¿Cu a nta mayor ifülignacion no deb er,.í caus'.lr, si se t' ene e I cuenta la altísima digni(1a<l dt> l Epi~~copado, lo serio y su blime de las f 1m e i ones cp 8 <le be d "se111 p ..' lÍ ar e n he11 efic io no solo de ]a R0 Lgiot1 s:no de la Patria.á? Olvi ló sin duda el Señor Secretario <le! Culto el carácter de las personas ·á q11ie11es alu<l:a: ente11<lió pr )b .tblem~1i t 8, q :1e por cwm. to los Obispos nos hallabc1nios asahriados por el Gobjerno, co1110 una justa i11<lemnizacion <le la renb que e i3fi-¡1t '.banws d2 una manera in<lependic11te y leg :tirna, le era lícito amenazarnos corno se ain ., na~a al empleado, como se puede amenazar al siervo mercenario cuando 110 se :somete al capricho de su Señor. Pero el S8ñor S ' Cretario del Culto se ha e~ quivocado completamente, y por lo que hace ú mi, puedo asegurarle, por el órg mo de, US. q ne atostumbrado ú vivir en la pobreza, y siendo tal vez el Obispo mas pobre de todos los que compo11en la I g l esia Peruana, jamls consentiré en pro~tituir mi conciencia por la renta, y rechazaré siernp1·e con profunda indignacion, corno rec .1azo ahora, una amenaza qne afecta i mi tríple dignidad de hombre, de cristianu y de Obispo. Y o doy in fi 11itas grae!i .ls á Dios, por que hasta hoy ha preservado mi corazon cL~l amor á los bienes temporal~s: ellos son p1ra mi co ,no sino existieran: mi patria v~nladera es el Cielo, y mis aspiraciones solo se reducen ú procurarme los bienes eternos. No puedo dejar <le quejarme igualmente del ultraje que se hace & mi patriotismo con la ya indicada amenaza de la suspension de temporalíclades· A un patriota leal nunca se le asusta cun la privacion <le su renta, ni menos es p ermitido á la autorid<;1d prostituirlo hasta el punto de exijÍrle, so pena <le die 1a privacion, que haga lo que 110 debé.hacer en conciencia. Ahora b. en ¿ignora él Sr. Secretario del Ct.íTto que los Obispos cumpliendo con nuestros deberes, entre los que figma. •.:'n prim~l'tt línea la ,moralizacion d e los pueblos, realizarnos el. mayor bien posible para la sociedad? ¿De._,conoce la o·bliga'eion esn·echa en que nos bailarnos de obeJ.;c·2r primero á Dios (JUe á los hombres, y por lo mis no <le cumplir ante todo las presrrÍi)Ciones canónicas, no sie11do estas cornn 11q lo s011 en ef1::;cto hostiles al órden civil? O ¿ J.esea tener e11 el Perú Obi~pos á lo Cranrner que indinen su ro<lilla ante el trono del Sobera110.~ Yo protesto,. Sr. Pre-· fecto, por lo qne a mi toca de esta hum ilLLcion, apelando ú rni espíritu patriótico. ¿Y q 1é diré á US. del ult~aje que se hace á mi libertaJ? Apenas puedo concebir que hoy cuando tanto se decanta dicha libertad, cuando, se habla de ella en todDs los tonos posibles, y CUJ,ndo se la ha predicado, ha~ta el delirio, ' exijiendo en su norn bre quizá los rna.s gros1 ..:ros a1)S rJo3, se pret=11d ·t o¿rirnir l 1 J; 1)crtacl de un po'.m:~ o :) ispo C-1tólico. Hoy se tÜ'ne <lerecho par.1 escribir en público, sin previo pase, las produc<:ioll(>S mas oh ce:rns; hoy se pú bl íca 1 si1 necesidad <le ex:qztalt:,1· Lis doctrin as mas absurd as ; hoy preJica el de 11 agog t sin temor, discmrc el tribuno sin einbo:to y es'~ Ji-.:bileo infame que tiene por o~)jeto el desq u iciamie 11 to del órden, y por lo mi~mo ]a rni·,a de los pue1· . 7 , • .l. • blos se r~ i 11,1 srn p cc:1, :rn regiwn. Hay pues libe rtad aLsoluta p •lfa el desórden y el c1<1n2n, y¿ no la habrá p ~m1 el órden y !a Religion? ¿ N ecesitad la f ,1·!esia Católic1 <le permiso pJra realinr el bien cua11do los hijos d~ las ti, iebbs son li ~HºS para contribuir á b ruina de la sociedad? Oh! mi libertad coino ci11tlJ.dano se subleva, no podd conse11tir jamas en ser oprimida c1H11 i<lo predsa lllente hace <l . l J' • el u-;o nns 1~~·no (. e s11, rnnc10nes. Por lo demas, el juicio con que se me amedt·enta tampoco me arredra, pues ni me creo criminal; ni entiendo que exista en la RepCtblica un tribunal competente para juzgarme. No soy c.:rimürnl, porque no lo es el ciudadano que cumple con sus debe.. res; por q;1e 110 Jo es Obispo que llena su obligacion en conciencia; por que -no puedo serlo desde que solo rn~ ocupo de1 bien espiritual_de mi Diócesis,

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