La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

ÁÑO l. O Puno, Octubre 26 de 1866. Nmr. 12 ~lci,iSLJ.i3S&:mv.&*WWMMruiiii¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡........ íiiíii.a□ LA IG--_ÁE A PERTODICO i ORGANO OFICIAL DEL GOBIERNO ECLESIASTICO DE ESTA DIOCESIS. ~ SEMANAL ..Aiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii;.¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡.;;¡¡¡._;¡¡¡¡¡¡¡;..:.m,~::_¡¡.,_iiiij;;ii;==imi;,:;:. --;;;ro¡¡,;:......,_;¡.¡¡¡¡;¡:EJ'9J1Tl11'.~-.....,.;,m LA. IGLESIA PUNENA. Puno, Octubre 25 de 1866. ¡LoAoo sEA Dros! ¡BENDr'l'A u~·A y MIL YEC'ES SU MíSERICOHDlA INFINITA! ¡ETERNA 0-!lATlTUD PARA EL SEÑOR QUE TAN MAG· XIFIOAMENTi<} HA OSTE.NTADO SUS BONDADES E~ .NUESTRO FA.VOR! Nunca nos hemos reputado mas foli- <·es. jamás hemos esperimenta.do mas dulCJ sa tisfa0cion al cu:npli r nuestra mision de periodistas, como la que hoy tan grntami2u te saboreamos. Y, preciso nos es dar expans ion á los sentimientcs que nos dominan, tradueiendo al papel las emoi-ioues <le que hemos gozado los habitantes de Puno. A.si, al mismo tiempo que sal :sfacemos la, apremiante necesidau Lle llLH:::,tro corazon, haremos part[eipes ~í nnc.. tros lectores de las proviucias del <·1unplido conte11tamiento que hd embriag:¡i/n nuestra alma en las tres primeras :-·v1irn n~s del mes que termi un. _\_ las ocho de la mañaua del ero dl I pre9ente tenia lu g:1r en la Iglesi:1 de bJ n J u,rn, y con a:::isl(•11cia. de 8. S. I; veJM1·,· l>le Dean y cle t·u , Colegio 8emiua.- rio. y una buC:•11a y ~ciecla. poreion de este i:ecindario, lu solemne ~1perturu uel .Tu1;ilco, eutoua11close por- los soelrnntres u1 Jep1·ecativo himno: Veni Creritor; 1110rncn tos despnes. y ohsel'vando un ó rclen a,¡lrnirablc di ·enrria la 1.11·ocesio11 por los u1:1tro á11gulos de la pinza de tian Ju.rn, al rni. mo tie1ñpo que, y á dos con,s se can· f:.lha la letauia, (le los Sa1itos. Cuan Ú JHºOpó:--ilo sea pai-a cou1110Vi.;r el cunrzon ck l l10m bre bn n¡i:1Hioua<l0 po1· lo su l,1 i uir, y parn nb rir eu 11ue,:¡tJ•o fo,vo1· los tesorns de Jn g 1·nc ia el patet:co c~uto de L.t lcta11ia, 11() podr,'t a<liviuarlo el que reclama para si l:.t frin. iutlifercncia de los espíritn.-: .fuel'tes, pero si apreciu.rlo el que tiene lu debilidad de scutir. Dispuestos ya pot· 1 sta prnvia y biea coucelJicla cere111ouia los qnE: tenian resuelto apl'Ovedia.1·se de la si11gL1lar urneia, del Jubileo, y coust1tuidos uuevumcute en el templo cscueharon de bo<.;a de S. S. l. la opvl'luna e 'pi icacion de lo que importaba la indulgencia plenaria, úonced~da ext1·,1ordinaria111ente v en favo1· de 1n, lglesia del Perú por el., paternal corazon de su Santidad el Señor Pio IX. Bl santo sacrificio de la misa, 4ue votivado pró remi.-;sione peccatoruni, s guió :í un momento de meditacion, era, no dudarlo, el mejor modo de terminar la di$- tribucion de la mañana. Las ~ineo <.fo ]¡\ i~mle 'señaÍ~b~ ~1 r~"' loj público, cuando y congregados por seguuda vez los fieles en el templo rezaban el santo ros~trio para poner d0 8U parte á la qne es Madre <le los hombres y Abogada de los peeadol'cs . Puesto á su adorae1 011 el Dios que ve1aclo por los acci dcutes del pttH, quizo quedarRc en nues• tro ,::; altares, para lestitic~.r nsi el apasiona- \ do amol' que profesa al hombre, y despues de hacerse una conveniente lrdurn, el si leneio del t crn plo y las melodías del órgano revclaLan bícu clarn que había comenzndo ese dulce coloqnio que se establece en trn Dios y nuest ros corazones, y que en lenguaje cristiano SP. Ilama: orn.- ciou. El pe11ile11tc canto d el "pe rdon a, Dios rnin" poniendo tél'miuo á tan solemnes momentos indicaba que ern. ya tiempo <le escuchil,r la palab.·a, <l.el que es el Angel tutelat· la Iglesia de Puuo. Cuan . do, despueR ele tres semanas trnscunidns en las que la gracia llá opel'ado tan secretos como portentosos milagros, y diriji entlo una mil'ada retrospectiva sobre ellas se obscrrn. á nuest ro Venerable Pas_ tor ascender con súlicito afan, y llos veces al diu, á la cátcd ra sagrada, ¡rn ra. anunciar desde Alla. la bueuu uneva, la nueva de salud. el cornzon :~e , ÍPutc l'eauinuHlo al con_ sidc t'al'dl! l ru:.--portaclo ..l los ti en1 pos apostólicos. K,1ttu:il c•¡-a que á la pabbrn del qne, como Xuta11 enrostraba al pueblo prevari cado 1· ~11 pcvn<l~), siguiera el sublime cauto de Du-vid, <>:prcsion sincera, rle su a1·1·0pr.. nlimiento: el nd,;;erere; por lo mismo en.1. muy C<'n:--olndo1· para los que hab1an si<lo conmovidos pol' la peuetrnnte palaJ>rn del U11,iirlo del Señor escucharlo, entonado po t· los profesores y alumnos del Semiuario . Un ruto uespues, y precedido por la oraciou que ballJucea 1..:l niño, pronuneia el jóven, y formula con sns y:1 lrérnulos labios el auciuuo, e l bendito, era resib:Ldo un responso, en sufrngio de las benditas ánimas del purgatorio, ponie11do a.si digno término á lu. <list1·ibucion de la noche. V cíntiun dias trascurridos observando este úrclen, y en lo que el :-fogel del Seño1· removía incesante!neote- la piscina saludable de la peniteucia, no podian meno3 q 11P ofrecemos el bel lo espectáculo que hemos prt1se1wiado el domingo con los oj:,:-, hnme tlecidos con las lágrimas, y el contzon dorninauo por vehementes sentimie11tos. Tiempo es ya que digamos dos palabras sobre el acto de la comunion en el que se ndunan admi rab lemente la Mnsoladora realidad con la mas sublime poesia. Nuestro lengunje exitará quizá 19" risa de quien solo tiene inteligencia para descubrir lo que se realiza en el estrecho círculo de sus sentidos. La risa de los insensatos despierta la compasion de quien comprendiendo la nobleza de nuestro ser conoce lo que tan claramente enseña el Cristianismo. Las nueve de la mañana se acercaba en ci rcanstancias que S. S. I. despues de haber exortado a los que formando una masa compacta se preparaban, para asistir , al banquete y eucarístico revestido con los ornarnen tos sacerdotales, celebraba el santo sacrificio de la misa. Perfeccionada en el altar la conmemoracion del cruento sacrificio de la Cruz, el souido de la campanilla precedido de la recitacion del confiteor, anunciaba que era llegado el momento tres veces solemne en el que en medio de las adora<.:iones de los ángeles que co~ sus plegadas alas contemplaban at6nitos la hnmillacion de todo un Dios . 1 penetraba J esus sacramentado á lo mas íntimo de mas de mil corazones que no hú mucho le hab.ian jurado eterno amor. Sin atrevúnos á hacer esteriles esfüe1·zos por revelar lo que significa la portentosa transubstanciacion que se realiza entre el Ser infinito y el hombre, bastenos decir cuan acepta,ble no serán á Dios las lágrimas que dP.stila la ternura del cora zon, al mismo tiempo que las oraciones que se elevan veloces hasta el cielo, en medio de los espirales del incencio. · Que nuestro corazon adivine lo que nuestra pluma no puede trazar. La distribucion de la tarde de un dia cuyo recuerdo nada será capaz de bonar, y en la que al canto de un solemne Te Deum se s iguió la hermosa plática de un respetable sacerdote de la. Diócesis, Dr. Bouatti, sob re la virtud de la pe1·severancia, hú venido á poner término á los días del santo jubil eo, haciendonos gozar de las últimas y no menos gratas emociones. Asi ha tenido lugar entre nosot ros la celebraciun del santo jubil eo, del que pretendió privarnos la irreflexion de quienes hnbriamos deseado hubiesen concurrido al templo, siquiera sea en calidad de meros espectadores , para que hubiesen podido aprecia1· el mejor argumento que ofrecerse puede contra su injustificable é ineficaz prohibicion. Nuestro Ilmo. Prelado accediendo á los justos reclamos del vecindario de Lampa há resue lto dirijirse tt esta Ciudad acompañado de varios sacerdotes :í fin de abrit· y continuar en ella los dias que le sea pos,ible las misiones del sa1:to jubileo.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx