La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

<(el mu~do las leyes civiles, la monar- <<quia, el Gobierno repuLliean◊ & . a, dirja <(CO -as horribles.,, · Pero, enLrelanlo, si hien es cierlo que la religion v el saef'r- <locio no pueJen ser eo11lumi1ú1~los por los defectos de los sacerdotes, larn bieu es Yrrdad que los pnehlos apenas saben l1aC'er e~t~ <listincion, re::;ullando <le ayuí la foc1hdad con que alguuoR mal iutencionados logran sedncir á .la rn ulli tud, en rnlviendo en un mismo anatema al sac.crdote y a su sagrado 0arácler. ¿A quién toca pues en esle caso de vol ver su explcndor á la esposa J.el Cordero sju rna1 ➔ cl1a? ¡,A quién corresponde la exlricta oh111rucio~ de vindicar la h?ma de la Igle:ia·? ¿QuiePes son por ültimo los llamados ·ú consolar á esta madre ufli] iuu, lr-al>ajaodo con todo empeño por conjurar la tempestad que se desencadena coutra ella? . Pensadlo, rimados hijos, pensaJlo pomendo la mano sobre vueslro corazon. Sabed que nueslro buen Dios en el órden regular de su Providencia, casliO'a con severísimos casLigos á los sacerdol;s v á los Pastores en particular cuando po; un punible olvido de los deberes de su cargo, se conviPrten para los pueblos en piedras de tropiezo. Ay! ¡ t1·emendo es el enojo con que NursLro Señor hace cargo á los Pastores negligentes! Leed, am~- dos hijos, sus propias palabras, tal y romo se encuentran en el Cap. 34 del :t>rofela Exequiel, y temblad al meditarlas: -: <<Hcec dicit .Do:múius .Deus: Vce pasto• ribu,s Israel qu:i pascebant semet?:psos: rionne greges a pastor-iºbus pascuntur. «Lac comedebatis, et lanis ap~riebam,i- ,ni·, et ~ quod crassum, erat occi·debatis, gregem autem rneum non pascebatis .)> «Qiwd ú~firmu,1n ju# non consolfrlasti·s ,. et quod ce,r¡roturn non sanasl-ú, quod c01~fractum est 1wn atligast-is, et quot a~/ectum est n01~ 1·;-duxistis, et quod pe- '>'1,erat non, qucesi.stis: sed cum austeritate imperabat-is eis, et cum potent?.·a.,> «Et dispersce sunt oves mece, eo quod -·non esset pastor; et jactce sunt in devorationem onvnium best·i·aritm ag1•1:, et dispersm sunt.)) <<Erraveru,nt greges me1: in cunctis montibus, et in wn·iverso calle excelso: et supe1· omne1n jaciern ter,rce dispersi· sunt greges mei,_ et non era_t qw,; requireret, 1wn errat, inquam" qui requi.'reret.» «Propterea, pastores, aud-t"te verbum .Dei·:» .« Vivo ego d-i~it .Dominus JJeus: quia pro eo quod facti sunt gr~ges mei· 1,11, rapinam, et 01)es mece in devo1~ationem omnium bestiarum agri, eo quod non esset pastor: neqite enim ·qU(l}sierunt pastores mei gregern meitm, sed pascebant pastores semetipsos, et greges rneos non pasr,ebant.» ((Própterea, pastores, audi'te verbu1n IJei:,> . «Hcec dicit .Dominus JJeus: .Ecce eyo ipse super pastores requiram gregem meum de manu eorum, et cessare faciam eos, ut .ultira :1'ºn pascant gregem, nec Pt.:Scant amplius pastores semetipsos: et liberaba gregem meurn de ore eorum, et n.on ent ultra e,t"s i11, esr'{lf)n,,, Por lo 4ue liaee á :Nns, tenemos la concieuciu de no l1uber omitido medio u1gu110 para ntt>stra r<'forma. Sin Pmhar- ~o, lo confe~amos con l.wi-to do1or; ]os res11lLudos no lwn sitlo compl 0lamrnLe t,:ati :,faclorios . ::,ubernos con prof\wdo Sf'lltimic,nto, que en Ju ma_vor parte Je nt1Pstras "!-)odrinas unn no se oye la paluLra de D10s en lo~ Domingos v <lius fe~tivos: que los niños careGen:· de., la ius trnceion catrquístjca tan recomendada á Jos párrocos por el saulo Coucilio do Trenlo. ¿Qné importa que en alg--unas panoquia::; se haga repe tir la clocl-rina cri~tiaua 1mraineo te de memoi·ia, si el Cura 110 ex.- plica s u sentido, si no se empP.ña por hacerla comprendm•9 ¿Habrá lleriado con solo esto su obligacion? _ No se nos oculta lo que al g unos parrocos suelen decir de si mismos en tono de elo_gio: «Yo cumplo en cuanto ·puedo: (iban lizo, confieso á los moribundos, cuan- ((do ;n~e llaman, caso y velo á los que lo <<solicitan: tengo arreglada mi Doctrini- «lla &. ª,) ¡Oh, hijos car1simos! ¿Y creeis de buena fe haber cumplido con esto vueslro sagrado ministerio? Qué ¿nunca hnbeis leido cosa algu~rn sobre esta materia? ¿No teoeis mas ideas que estas sobre ]as trernendas obligaciones de los par- :ocos·? No voh-ais á usar de este lenguaJe, por el amor de Dios; porque el que os escuche, siquiera sea un seglar de medi·ma instruccion, se burlará de vuestra igno~·ancia. Siempre hemos oído esta q~ieja, y Nos hemos sido el primero en lanzarla- <tLos pueblos del Peru aun distan mucho de la verdadP,rá. civilizaCÍ'on por el descuido de los Curas, por el nin~ gun empeño que ponen en instruÜ' á sus ovejas.» Asi es verdad. ¿Quien ha dic~o ~ los párrocos que pueden tuta conscwnt-ta, pe~·manecer en el ocio, si ya no en . ocupaciones ·que les son prohibidas, o1 v1dando entretanto la instruccion tanto pública como particular que de,ben dar á sus fieles? ¿Quién los ha exhonerado del deber de visitar á los enfermos de su parroquia, _de amonestar á los que viven mal, de cmdar del aseo de sus iglesias, de_ e~hortar á su rebaño para que viva cr1sbanamente, de trabajar porque en su pueblo frecuenten los fieles los santos sacrame?tos, prestándose el para oir las confes10nes y para dirigir las conciencias? ¡,P_uede acaso un parroco jactarse de cumplir con su obligacion, cu~ndo jamás acude a la cabecera del moribundo sino llamado, cuando su iglesia se halla totalmente descuidada y aun ruinosa é inmund~, criando el pueblo solo ve en el al pastor mercenario, que· únicamente se o~upa de su lucro y bien-estar temporal? ¿Puede ser amado con ternura filial el Cu• ra que mientras se ocupa del aseo de su casa, descuida y ohüda el ornato de la casa de Dios? ¿Merecera elogios el párroco que, para disculparse de la ruina en que se halla su iglesia, alega la falta de rentas de fábrica, en tanto que sus feligrese-; saben que posee una regular fortuna? ¡Bien dignos son por cÍe¡•to de compasion semejantes párrocos! La muerte les sorprende por lo regular cuando '. - ;,;;;; --·- ~-:>. ·~ ·----~ ~i..,;,; ·--·- - - ·a·SJ:i-l ,:,_ ellos menos ]~ piP11sa11. y sn d1 uero quf\ - da _para servir de medio {l ]a lrnrh~. y al olvJdo de s_n. memorja; queda_para ugrnhar- su perd1r10n eterna-P<'c-a11ia tua, tecum sit úi pP-rd,tt1one. Abri<.l los . ojo.-; , hijo<:, Tillff ama<los en CI'isto Je.sus, aLrid ·1 os ojo~ " Yed: r ecor<.lad la s ut~rl.e q11e ha toeauo"' ;\ muchos de vuesl1:os_ compuñe~'os. ¿,C:náu tos han I?uerto suln tumeute sm tener tiempo m para pedir mise ricord ia·? ¿Cnúlitos que abundando en riquezas, mientL:i-1~ sus templos abundu_ban en inmurJ- ~1c1?s, no pudieron ni test.ar para rP.st1tmr en parte sus usurpaciones? Porq d l • l 1 ue eneis saner qne as entro.da~ de una parroquia .,so~ div1si bles entre l os poh~~s, la fabnea y la !11anuLe11ci?n dd parroco-tal es la doctrina Canomea: tal la .enseñanza unánime de todos los morahst~s. Temhlad: no sea que esta instrncc:1-on. que os da vuestro Prelado aun-, que ~nd1gno, sea la última que recibais! · Cons1derad que asi como en lre las cosas divin~s es la. mas· divina coopera1• para gloria de D10s á la salvacion de las almas, así entre las ruindades á q11~ está espu~sl? el corazon humano, no huy mayor ruu~~ad que la que comete ·el sacerdote- olv1dando su ministerio y transformándose en agente de Satanás; volved pu~s ~obre vosotros mismos, redi't1J prcevar-icatores ad cor: estimad vuestro caraéter sa~rado , y la sublime mision qua como párrocos eslais obligados á desempeñar. ... Dm~ cosa~ os son indispensables para llenar cumpbdamente vuestro caro-o pasto~al-virtudes y ciencia. Nos, 0 hemos cmdado de proporcionaros tanto las primeras, como la segunda. Recordareis que ~s ~e1;llos congregado para los santo~ eJ~rc1c10s, haciendoos presente la obhgac1~n en ~~e estaba-is de practicar este retiro esp1r1tual una vez al año por lo menos-os hemos mandado tambien por un Edicto especial, que celebraseis co1;1ferencias _cada quince dias, con el obJeto de estimularos al trabajo intelectual, y de que os ilusLraseís en todo lo concerniente á vuestros deberes. Respecto de lo primero, tuvimos, es verdad, el consuelo de ver reunidos á la mayor part~ de nuestros parrocos, de contar sus l~gr1mas, de escuchar sus gemidos que sm duda fueron sincer0s; pero entre tanto, nuestro corazon de padre se sintió an~ustiado por la falta de algunos, que qmzá se hallaban mas necesitados de estos auxilios de la gracia, atendiendo a sus años y á "otras circunstancias particulares. Respecto de lo segundo, el Vicario y _parrocos de solo la provincia de Chu - cmto comenzaron á dar cumplimiento á nuestro Edicto, mientras que hemos vis• t? con dolor el descuido, la criminal apatia con que se han portado los Vicarios y los párrocos de las demas provincias. ¿Qué pru~ba esto sino el ningnn gusto que se tiene por la instruccion, el nins-un empeño que se pone por conocer m8"- J ?r s?s deberes , para complirlos en Cónciencia, y mas que todo la disposicion habitual para, faltar á lo que ordena el

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