La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

favorable despacho, si con ello no se perjudica la tra11q11ilidad y el bien e:-;tar de los · pueblos, cuya pacificacion ~stá e1rnomendadu a ús. Quiera US. ver en esta comunicacion una prueba del interés que me inspirán mis amados dioces,rnos, aceptando a11tela<lame11te mis agradecimientos. Dios guu !' <h· ~ TJS .. · -C. G. C. G. Jt'"'-~ AM:nnn1uo. Ouis µo de Puuo.-(tirmado.) llust1•islmo Sei1or. l\lariano Calciui, indige11a de Amantaní, ante US. lllma. me presento y espougo: que para conseg-uir la tranquilidad de mi parcialidad que se halla :mmameute acoba1·dada por )os acontecimientos próximo pasados, ocasionados por los indigeuas de C,,pachica, que se sublevaron por la mala conducta que con ellos observaron sus autoridades: interpongo sus buenos oficios ante la autoridRd Departamental, para que perdone nuest_ros errores, porque por ignorancia acompañamos á los Capachipueños á cometer u1m falta impremeditada de la que estamos enteramente arrepentidos. Asimismo que l1S. Illma. le suplique al Sr. Geuet·al Caravedo, y Comadante General de la Division, nos conceda la misma gracia de perdon que á nuestros coiudíjenns de los demas pueblos sublevados; para qne , nosotros podamos con libertad entrar a esa • : Ciudad, á vender nuestros pocos productos, y con su valor comprar las CQ~as que necesitamos , para nuestra conservacion. Estamos tan arrepentidos que cualquiera que nos vol- -viese á. instar á. cometer otra inferior falta á la anterior, seria nuestro enemigo, por lo mucho que hemos sufrido en ese eri-or de ~levaroos de los dichos de los amotinados; que hasta han ocasionado que nuestros hijos, desde esa 'época, hasta los nacidos recieu, están sin el bautizmo de cristiano, y tambien nosotros mismos padecemos de tal modo que sin sal nos alimentamos, .porque no podemos aproximarnos a esa Ciudad, ó á otro punto donde podamos proporéionar las cosas útiles para nuestra subsistencia.-Por todo lo que. A US. lllma. pido se digne suplicar a los Jefes del Departamen~o nos perdonen; y si es posible para conseguirlo, entregaremos a los cabecillas que nos comprometieron para asi , mejor satisfacer nuestra inocencia.-Amantaní, J 1 de Julio de 1867. Por el recurreute.-Calisto Galindo. '1 -- BEPÚBI:,ICA PERUANA-COMANDANCIA GENERAL DE LA DIVISION DE OPERACIONES DEL Sun. Puno, a 17 de Júlio de 1867. Al lllm. 0 Señor Obispo Diocesáno Dr. D. Juan Ambrosio Huerta. lllm.9 Señor. Me es satisfactorio devolver á US. Illma. con la declaracion respectiva; el recurso de loa indíjenas de la isla de Amantani, que se sirvió adjuntar á su respetable oficio fecha de ayer. Dios guarde a US. Ilustre. lllm. 0 Sr.. B. CARAVEDo . - (fiirmado ) LA IGLESIA PUNE~A . .. "1!:.:.!!Li2.- Puno, á 17 de .Julio de 1~(57. E~tando comprendidos los indíg~nns habita1_1l~s de h~ lsla de Ama11lé.1ní P.ll la ley de am111strn sa11c1011ada cu 8 del pasado Junio por C.t.RTA 1•.,UiTOD.~L DEL ILUSTRISIMO SEÑOR O. O. JUAN AMBROSIO HUERTA, <a>l!lRBJP11> ll»lm ll'UJ'~@ PÁRROCOS DI<: SU DIÓCESIS. llcu ' dieil Domi11us ne11s: f'ep, pn.~- ' torifJw, Israel qui pas<'ebant semetipel Co11g-reso de la Ropúüliea, pueden todos ellos 1>ct1parse libremente dentro v fuern <le la isla, cu sus trabajos y quehace;~:;, s,in tener de ser moles tados, siempre que .odectezcau á las autorida d e~ coh-,ltrn ilj"'' ' y Uü ~ueivau á perlurba-1· d ó nie11 púL l 1co , 1 • $OS. C,iJlAYLUO . - (firmc.do) • f(' PROGRAMA PARA PREDICADORES, (VEA.SE EL N.0 Aln'Emon.) 1 . ª , Cualidades que deben adornar al orador sagrado: vida ejemplar: es la mejor de todos ellos. 2. ll Idea de Escritura sagrada: numero de libros que contiene. 3. ª Pruebas de la autenticidad de la Vulgata: clacificacion de los libros de la Escritura segun el contenido de ellos. 4.ª Sentidos de la Escritura: cuál es el mas a propósito para la enseñanza de los fieles. 5.~. E~posicion: sus especies: fuentes de la una y de la otra. 6. ª Padres de la Iglesia: Doctores: y expositores: valor de la autoridad de cada uno. 7. ª Necesidad del conocimiento de la Historia Eclesiástica y de los all.tores que tratan ,fo la vida espiritual, para desempeñar debidamente el ministerio .de la predicacion. 8. ª Funcion de predicar: á quienes compete por deber., 9. ª Diversas especies de . discursos sagrados: idea de ellos: su objeto. 10. La homilía: sus cá:ractere? especiales: su importancia: fuentes para sacar materia á tales discursos. 11. Sermones morales: sus fuentes: su necesidad. 12. Panejíricos: fuentes: reglas para su formacion. · 13. La improvisacion: sus especies. La improviaacion en la materia, solo es disculpable en caso de absoluta necesi_dad: reglas generales para la improv1sac1on. 14. Oracion fü.nebre: modelos que deben imitarse: objeto de la· oracion fün_e~re: reglas generales para su coropos1c1on. 15. Instruccion Catequística: a quienes compete por deber : objeto de dicha inst.ruccion: su necesidad: medios para desempeñarla debidamente. Esto die~ el Señor Dios: Av de los pa~or-es de ls1·;tel, que se a;acenlab,n A sf mi!-mos. Excquiel= cap , 34, v. 2. Los tiempos calamitosos que atravesa• .mos, deben hacernos entender, amados hijos, la necesidad en que nos hallamos hoy mas que nunca, de exhibirnos como Ministros de Jesu Cristo y dispensadores de sus misterios. No ignorais el empeño con que so preteslo de progreso V de economía social, se trabaja en el Perli por anular la accion de la Iglesia Católica. Esta guerra, estos bruscos all}ques, en los que nos parece ver á la barbárie luchan• do con la civiliz-acion, no nos sorprenden ciertamente, desJe que medianamente instruidos ed la Historia Eclesiaslica hemos tenido oportunidad de observa~ que siem• pre .Y en todos los siglos, las pasiones df'l cornzon se han rebelado , contra la santi- , dad del Cat9licismo. La herejía, los cis- ~as, el de~potismo ejercido por los Gob1eruos en contra de la Iglesia, no 'hau · ·tenido otro origen. Pudiéramos aplicar de una manera general aquel célebre di- ·cho del filosofo Labruyere, cuando para atacar á los aleos decia: HQnisiera un ((homhre sóbrio, moderado, raslo, equila- «Livo que pronunciase: No hay Dios: á lo «menos hablaria s-in interés; pero este , ((hombre no se halla.» · Mas por desgra._cia, preciso es confesarlo, amados hijos, e~tos enemigos de la religion hau encontrado en todos tiempos pretestos para dar pábulo á su odio contra la Iglesia. Los sacerdotes, y muy particularmente los párrocos, es decir los encargados de dar buen ejelllplo, los que tienen el especial deber J.e ser siempre y en todas partes el buen olor de Cristo, · los que deben cuidar de los intereses espirituales de los fieles, desempeñando su cargo á imitacion del Buen Pastor, con su escandalosa conducta, con el total aban4ono de su ministerio, con el olvido casi absoluto de sus mas sagrados deberes, han ofrecido motivos á la impiedad, para vulnerar mas 6 menos duramen te á la esposa inmaculada del Cordero. Bien sabemos cuan ilogico y absurdo es tal procedimiento. El mismo Montesquieu, dotado de sano juicio, apesar de su mala voluntad para con el Catolicismo, se rebelaba contra semejante modo de discurrir, cuando decía: «es muy mal «modo de raciocinar contra la religion el «empleado por algunos cuando solo ha- «cen una larga enumeracion de todos los «males que ella ka produc-1:do, si al m~s- «mo tiempo no se marcan lodos los biecmes que ha hecho. Si yo quisiera. refec.<rir todos ]os males q_ue han producido en

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