Qt"J~ l)}füJE EL ILUSTRISHf10 8.R OBISPO ) .-1. au b r <rk. io Hné o-t., 11. , por la ~ra ch& <ih"• lrhoSól , . d•• !a ~an{n !Jtiedc .t.pOi>; l,ttlh·a. 0.bi ~¡,o t ii e i"'UU.t, et~· - A 'iWPSfros 'l.'t.: 11 cmúlrs p rí·,·oros sal ud y pa,,. e·n ~\~. /l. J. l 1 Duo po tí ssírrmm n·iHi ra á Trident ina :-,:nodo Curntorihns animarn'rn sunt impositn ; altt'rum, u1 Fcs ti" t1idrns de rcl,us di, iuis sennonem ad Populum hahc.rnt; alleruul, uL pulm1s, et rndiores 411os<11.1r.,- l)i1.-illa! Lcgi ~, Fidcique 1 udimenlis inforrncnt. Benedicto XI\" . en s11 B11la Elsi ·mi1'ime, fed1a 7 de .Febre 1·orle 17-i-'2. 'Desearnos con un deseo arclien le que llegtJe el momento en qne debamos emprencl~r nne-stl'a santa visita, para poder ~strecharos sobre nuestro corazon: así os , daremos mrn prueba de hecho de lo muchQ que os amamos y os veneramos como á nuestros dignos cooperadores. 6Qué seria dy Nos sin vuestro auxilio? _¿Como JJoclriamos realiz~r la san tificacion de las almas que el Señor se ha dignado confiar ú nuestra indi~nidad sin vuestro servjcio? Reconocemos de buen grado esta in leresante parte que leneis en el ejercicio de nuestro ministerio Pastoral, y nos glül'iamos I en Dios de que sabreis apreciar debidamente tan · sublime prerogativa. ¡Cuánta horira está reservada para ·rnsotros por lo mismo que vais á cooperar de una manera tan eficaz á la mayor gloria de Dios en la organizacion de esla naciente Diocesis! ¡Y en que tiempo.s, venerables Párrocos! ¡y en qué circunstancias! No ignorais cuan cruda es la guerra que se hace hoy al Sacerdocio: . ~ue~ra que, si bie_n, iiene por origen una mspirac10n satámca~ debemos tambien confesar con dolor que suele encontrar su pretexto en el olvido q'ue han he~ho de sus deberes muchos infelices sacerdotes y mas que todo, en el horrible cambi¿ que hacen de su carácter muchos Párrocos desgraciados, trocando su título de pastores por el de mercenarios y aun por el d~ lobos rapaces. No nos es1raña, pues, dicha guerra, porque la miramos como UJ+ castigo del cielo, recordando que el Salvador, despues de haber comparado al Sacerdote y en particular al Pastor á la sal de la tierra, terminó su símil cod estas tremendas palabras: «si sal evanuerit.... ad nikiliurn valet ultra nisi· ut mitatur joras et conculcetur ab' h-omini"bus. Pero por esto mismo, anhelamos con toda la cariaad de nuestro cora.zon porque nuestros sacerdotes, y en especial nuestros Pár:ocos, s_ean para sus pueblos luz por su mstrucc10n y sal por sus virtudes. A este propósito se ha dirijido nuestro Edic:.. to de 19 de Abril ultimo, organizando las conferen~ias Eclesiásticas de las <J:Ue cspe ram.os en el S .u, .r frut os <'opjosb imes: CO Cl_ e:-,le i ll tenlo h l' !110::i, l' ('SUc1Lo tambi en J i-.~Lenuitw1· una <'•¡,oc<1 hi. üw1ios Jahoriosa e~1 bs JJanoqu in:-3 ]ldI'H ( ougreµ·ar 11or fr acc10ncs ú 1rn0~ í ru;-; h.1 rrrn-·os , á fin de hacn con ell os ]os e~pirj Lu nJrs <'j err itios ll 11t} tanto ap ro, ·e<'lw.11 tJ,.JI"a P1 1,r-o~r r¡.:o en la . d J , . Yu-tu · , y q11e de otro lado cs t~in rnanJad os au unliwmLe para ]o" Púnueos y Clero por Ji spo:úcjou dnl Sefi or BP1ie<h do XlY <'11 s u Bu]a, Ubt' J;, '-imum . Yu os anuncjarem os oporLunau ie11 te esa rpo<' a, y no' dmbm os nn punto de que os prestarri s g ozo- ~os ú es te uc to, tun übl 11ara vosotros coJ..110 edificante para l os fiel es. · Secnndunclo, pues , estos nuestros deseos· en fav or vur stro v en bieu <le nuestros arna<l os Di~cesanÓs, 0:3 exhorlamos á que seajs siern pre solfoitos en el ministerio de la predicacion, especialmente los Domingos .Y días fes tivos , en cuyos dias, segun lo indir·a el San to Concilio de Trento ... en la Ses. 23, capitulo 1.º de Rejo-rmahone, etilán obli g ados los Parrocos por Derecho natural, Divino y Eclesiás tico, á apuoen tnr sus ovejas con el pasto de la divina palabra. Honda pen a causa ver á , nuestl'os pueblos sumidos en la mae comple ta i g norancia; muchos infelices indios espeoiahnerlle, desconocen casi del todo su dignidad de hombres y de cristianos. ¡ Ay de los Párrocos que descuidaron el sagrado deber de instruirlos: sa11gidne1n eJits de mc¿nu sita r equirani. Dios y ia socierlad los aualemalizarán con formidables y justos anatemas: Dios : por cuanto esas almas confiadas a s:1 cuidado se hacen estériles para la virtud, y la sociedad por cuanto esos hombres 1lamados ú la civilizacion por el cristianjsmo, viven aletarg ados en la barbarie. Sed, pues, amados Párrocos, müy celosos en el cumplimiento de este sagrado deber. Es preci-;- so que la nueva Diócesis de Puno ofrezca días de gloria al Catolicismo: en vuestras manos est4 su porvenir religioso y social. Instruid á vuestros feligreses no solo en las sublimes verdades del Evangelio, sino tain~ien en el conocimiento de los principales misterios de nuestra santa Religion; y por lo que hace á la Doctrina Cristiana tan olvidada en nuestros pueblo~, recordad entre otras disposiciones la _ del Señor Benedicto XIV en su Bula Etsi 1ninúne, en la que este sábio y celoso Ponlífice mandó á todos los Párrocos de· la cristiandad que cumplan con el sagrado deber de instruir y catPquizar á los niños, esplicáudoles todas las partes de la DocLrina Cristiana, declarando en su Bula Ub1 i pri'.mum, que toda costumbre en contrario es una perniciosa corruptela. Nos os recomendamos esta obligacion con tanto mayor encarecimiento, cuanto que al hacer nuestra' visita, para la que nos pre~ paramos, debemos administrar el Sacramento de la Con.firmacion, y nuestro dolor seria sumo si por vuestra culpa ignorasen nuestros diocesanos lo relativo á esU~ Sacramento. Ordenad, pues, de tal modo vuestro tiempo que podais hacerlo todo debidamente y <·on provecho para vuestros pueblos. El momento mas á 11ropósito para exponer el Evangelio es d del Santo Saerifü• jo <le la 1\li~J, elespues de leido el Ernng-cho del dia; pero si os fuera molesto Jwrerlo en esn hora, 6 ::-i couocicsej que seria mus proYcchoso pnrn "\' 11c:-;t i-os feligreses ex11oeei-Jo en la l:H<le ó J e noche, n o trepid«:, js , r on¡ne lhmand t> Pl fo1 de 1n Ig1csi .:i que e:-: el d?.! ÜJ:-5(rujr á l os fü cles , Jo demus es acejdcn la 1. Lo mismo os uconsejnm'o~ con resperlo ul Cateci smo; si es po;ihk hacedlo al medio día en los dias fosLi Yos, <'nmo Kos lo hemos es lahlecido en r sla Ciudad; pero ~i esto ofrc<"iere tfüicultndcs, hacedlo un dia entre snrnma. y ú la hora que juzgeis mus conveniente. Nos espera ,110s qne la con lestacion de est.a nuestra pa:~toral sf•a la uoticia de haberse cmnpl1do por cada nno de nuesLros muy queridos Parrocos todos. Y cada 11no dt1 los encargos que les hacemos. ¿Necesitaremos conminarlos con penas? ·No lo permita Nuestro Seilor. Tenemos mucha confiauza en la docilidad de nuestros Párrocos, esperarúos mucho de la ternura de su amor para Nos, y sobre todo, conocPmos 1a defü·adPza de sus conciencias, que no les permi Lirá desobedecer al que, aunque indigno, es el Prrlado de la Igles1a de Puno, de lu que son Pastores secundt.1rios. Al aceptar sobre nuestros débiles hom• bros el tremendo cargo EpisropaI, nos alen~ó mucho nuPstro Sanlísimo Padre en una carta especial qne de el recibimos insinuándonos t¡ue nada temiéramos porque era voluntad de Dios que Nos prPsidiéramos los destinos de ]a nueva Iglesia de Puno. Desde entonces nada hrmos temido; desde enlonees hemos creído que la bendicion de Nuestro Señor fecundaría nuestros trabajos: desde entonces fi.ualmen te contamo3 con vosotros, y contamos con la mas plena confianza, ,persua- ~idos de que como Sacerdotes y como Párrocos el esp1ritu del Señor habia de influir en vuestros corazones de una manera eficaz ·para que fueseis nuestros dignos cooperadores. Esta conYiccion nos alienta, y nos une á vosotros' con el estreohísi~o v1nculo del mas tierno amor. Que el Dios d!3 las misericordias y Padre de toda consolacion os bendiga,, confirmando la bendicion que Nos os impartimos de lo íntimo de nuestro corazon. Dada en nuestro palacio ep1scopal de San Carlos de Puno, firmada por nuestra mano, sellada con el sello de nuestras ar· mas y refreI?dada por nuestro infrascrito Pro-Secretario de Cámara y Gobierno, á los 26 días del mes de Mayo del año del Señor de 1866. JU,.'."V AMBROSIO. Obispo de ·Puno.-(Firniado.) Por mandato de S. S. Illm. ª el Obispo mi Señor. FELIPE A. DE PrEROLA Pro-Secretario. -( Firmado.) iMPRENTA DE •LA IGLESIA PUNENA• Poa M. C. ftlAaTrNEt,-Calle de F.stevcs- N,0 336,
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