A\0 11. -Pl' \O, ,¡ J BE .JULlO -HE J 8 n 7. ~T º ~- 1'. ,_,_¡ .. ORGA tJO OFWJ Al [HJ. (P.-BH:rrno ECl[!H ASTICO DE LA DIOCESIS, ~~~~~~~~~~~~~~-· ~~¡.;.._~--.,,,~-~;_;;~_~-~~-~--~--.. ~ ......-~.~~- - ~--~~~~,~~~~~~~~~~~ ~~ ~rrlesr·.,,. ~11·"c1rrr Sí, á la Iglesia no se ocnlta lo (JllC Señor: Arzobispo de ~a11t1ago. En (•sf P, t~m b1eu sr p1~bl~cá ot1·0 pnrió•<l1eo católwo, rrue l~S dw1·10: tiene una ll'J'c.tll jm- ~"" cl!ZJ U, qpd~ ~¡ • - importa la imprnnta, bie11 dirigida; pot· Hace un año qne, aoi mn<los de los mrjor-Ps sentimientos, y cumpliemlo la superior preseripcion de lluestro Hlm.º P1·e]ado, emprendiamo::; la pnhfü;acion de nuestro periódico, y en tan hl'eve ll'ascurso de tiempo nos ha sido precjso agitar cuAstione.s de vit,il importancia, pa¡•a salvar ]os sa~Tados d0 rer-hos <lP- ]a hdesia, y con eÜos los d0 la Soüfodad, qne, como muy alto lo tenemos dicho, hemos/ jurado defer¡..der. ~pena3 iniciada 1n publicarjon (l~ <,La h!;lPsia PunPña)) , la lijereza ele un Sr.cretario de E:--tado Jp, la .va pusada Dicladura, nos obligó á defender la i11depenJP.nria y supremacía de la I~lesia. ocupún- . donos de la cuestion- (cJubiJeo Santo.)> M11_v poco ctespues, Jos <lesacordc1dos provectos ele-~ «desarnortizaeion de bienes cele- ~iásticos)) , ((Lolel'ancia religiosan , usupresion de pl'imicias y obencioues parroquiales)), «lih::n·tad absoluta de enseñanzan y cien, y cien mas que muy largo seria enumerar, presentados ú la actual Cons'ti-, tuyente; y finalmente el decreto sobre <1asilo de mendigos,> nos han impuesto la necesidad de levantar la voz para reJ)rohar lo que nuestra razon y Religion -co ud1::inan de coosuno. Nuestra cansa, lo <lec irnos sa tisfer hos no nos ha exijido esforzar nuestra peque~ ñez: ella se ha bastado á s1 misma; tal neo~ te~e. cuaudo se defiende la verdad y la J nst1crn; y al ver que nuestros traba- .i os han sido coronados 'por el éxi Lo, eu el h1ayor número de casos, hemos senti- ·do d0sperlarse en nosotrns las mas halaµ-ueñas esperanzas para el porvenir. Si, el porven_ir es .nuestro, nos perteuece, porque D10s lo concede á los que ·perseveran tes trabajan sin descan$O por el triuafo y la gloria de su nombre. Por eso. despues de un año de vida µeriodística nos sen Vimos, no obstan tf~ de fos obstáculos qu~ nos ha sido preci::;o v:-ncer, tan en_tus1áslas como al princi- ' p10 por cumpbr con nuestra importante m1sion, combatieudo ardorosos á nue8tros adversarios,_ que toJo puPden esperar dP nosotros, menos el desaliento. No 11 0-,0 1,r B :·ornprAq_demos como la Iglesia: la Pfi.caz lllfi.uencrn que en la sociedad ejerce el periodismo, por lo que, lamentando el abuso que de él se hace, nos fo:~mos aprovechado de sus ventajas en p:t- de la b~f!Da ~ausa. Aso <,Roma fué la primera en Halici, dice Wessemherg, historiador proleslante, en a(·oger la nueva invencíon de la Alemania~ y los Pdpa::; cootribuyerou podernsmnente á ex.tender ]a ciencia v h civilizueion, por e1 favor qrrn d~spern-mrrm á este maravilloso des:mbrimien l.o de Jos tiempos modernos.>> Por eso l.ambíen, el e~píri tu católico da vida por doquiera á importantes p11bljcaciones periódicas <[lle eontr..ir·estaudo la pcr·nicio::5a accion de mil perjóclic.~os impjos, se esfuP.rzan por 9alvar á ]us sociedades <lel abi~m·o ú ·que impacjentemP.nté se las empuja. Mueho pudiéramos decir en ,·01Toboracion de las ventajas obtenidas por la prem:a Catófü~a en favor de los princi píos que tan dignamente defiende; pero ante:; de hacerlo con la brevedad que debemos. consignemos la refiexion siguiente: Es un lrncho l{Lle las necesidades socia- }f-l.') cambian de tiempo c11 timnpo, ex.1jiendo tambien variedacl en los metlios que deb:rn satisfacerlas. 6 Y no es cierto qué nuestl'o siglo que ansía por dar á Lodo la velocidad <le sus ferrocarriles y teliwrafos • t°' ' no quiere fr á buscar ]a ciencia y la instruecion en voluminosas obras, resulLado de perseverantes estudios, sino que se complace en leer ávido miles de miles <l_e e~as ~10jas impr:esas que se llaman per16chcos! ¿No es rnduoable que hov medimos la cultura de los pueblos por el nú111ero de diarios que en ellos circulaid ¿N ~ es. verdatl que somos lo que son 16s per1ódrn?s que leemos? Oh! muy ciego es prectso ser para uo peTsuadirse de quo en nuestro siglo el periodismo es la grau palanca de. Arquímedes, que lodo lo mueve, que á todos akanza. Descendamos ahoi-a al terreno de los hechos, aprovechando de lo~ datos que respecto del periodismo católico nos suministra ((El Perú Católico7>) «Ea Ja America del Norlc, la In·lesia Católica, aparte de un si11 númer~ de obras catolica~ que se publicau sin int~rrupe-ion? haJ por lo meno~ un periód~co cal~l1co . en cada una de las priuc1paJes d1óces1s. En el Brasil hay so- · lamen te dos, que han sido fundarlos por dos Ob-ispos ~ducados y consagrados ea • Roma, los Obispos del Pará y Río Grande. En la Republica Argentina no tenemos noticia que ex:ista niuguuo, asi como en Bolivja y el Ecu:1<lor. En Chi- ]e sí exisLe hace muchos años la ''Re - cista Cat1lica", pcrióJico oficial dt3l ll l. 1i1 . 0 . • f', prcnLa_ pt101:1a y llern ya C'Uatro ,1 fio.'.) Je ex1sLe11c1:1, :-:e tjtnla: ,''](/, .l,iclepr'ndú)11/tp,'' y se~·un se nos aseg·urn e nPn ta con mas <le 20.000 pe:;os dP- fondo. E~to prueba qne eo Clti1e los Católir,os ~ori entusia~l.as y no omitAn mugurÍ s;_wrifüeio eu defensa dt~ sn Ri~li c,riow, «Per~ _p,~sell.los _ú ;11ues~ro Pe~. Ei pri- . rner perwd1eo rehg10so fundado en Lima, fue ' 'El· ~eclactor Edesíústico' ' estahleei - <l.o poi- el inmortal Dr. Aguilar, q· de:--d,~ e_nto_nces ~omprenclió la necesidad dP1 per10<l.1smo. f Despues fqndó '"El Calólico' ' en 1855, el Illrn.º Señor Herrera, en union de\ lllm.º ~eñor Huerta, enton. ces \iice-({ector dPl Seminario. el cual lo- sostlivo con mil Ll'abajos y sacri.licios pecunario~ hasta , 18G2. Desdf~ en túnces careció el Perü de un órgano de las ideas católic.as, hasta , que en "18G5 Dio~ nos inspiró el peosamiento de fundar el ".Biú1, Pú,bli'co", que como todos saben, foe el unico que hizo triLinfar á la Iglesia en las cuestiones religiosas promovidas por la DicLa(lma. "El Bien Pú- . blicon como es notorio, fué rnwernr.io suspenderlo, no tanto por falla _de fondos, cuanto por las tra-vas á que se le quiso sujetar. En fin, pasarnn algunos meses, y contando ú,nframente con la proteccion de la Pl'Ovidencin, hemos establecido ·el "P · ' C t' 1· " d . d eru a o 1co · que esearrnmos urase muchos aíios y auu que fuese diario, pero no lo podemos asegurar, si sus cóndiciones de existencia con Linúan siendo lé.111 yrecmias. Conel u yendo pnes nuestra revista diremos: que en Arequipa, pueblo fervientemente 'Católico, se han establecido varios periodicos eu diversas épocas, y últimamente ''La Areqw1jJa Católi'ca'' á quien Dios dé larga vida». «En Europa, los catoli<·os generalmen Le son mas pobres qne en A.rnéf'ica, pero son ricos de entusiasmo y abnegacion; ho reina en ellos esa apatía é indiferencia que roe en nueslra sociedad, y todos se iuteresan y eoop<'ran ncti vamen Le ú la defensa v hsLré cle su Ri~- 'lígion. Se puede a;egurar que no hay casi una cliocesis coosiderablP., _v principalmen Le no hay ·capital a1guna, donde · 110 se cuente uno ó muchos periódi.c.os catolicos: con permiso de nuestros lee-· lores vamos ú entrar en a1g-nno:; (1Pta1lesi). ((Comencemos uor Paris para con e] nfr 1 eu Roma. q1 .w L'6 t~L l-é!-ruiuo de e;:;lu y J.c
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