ctt=t§ESMM%MW~WiiAA49Wi&Mi#kH de poseer bienes, po·r cuanto sus manos son las 1nanos de un miterto, sin dcrda ·porq~e sabe emplear sus tesoros, jene. ra I mente hablando, no en orgías y ab_o• minaciones, sino en beneficio de la parte mas desgraciada de 1a humanidad: ésta Iglesia que aposar Je tantos nltrajes, co• mo Re le infieren dia por dia, imitando ú sn divino Maestro, solo tiene en sus lúbios palabras fle perdon y de salud para sus perseguidores, abundando su coruzon en a-mor por sus enemigos, uo podría jamás permanecer tranquila, y fria espectadora <le la ruina. espiritual de tan tas almas, desLle que sabe que i I us· tráodolas, el resultado inmediato es el progreso de las Naciones. Ella no ignora que con un pequeño esfuel'Zo de su par-te, pueden ser la.hadas en la sangre del Cordero todas_esas tribus errnutes, y no omite medio parn llevar á eabo su proyecto de mejora. social. Ay! no ,11rnt cou solos los _lábios: su amor lo prueba con su~ obras. Hijos carísimos, la Iglesia Católicu, no conoce la caridacl <lernagúgica., sino la. verdadera, la legítima caridad, cuyo fuego vino á prender N uestro Sdioi· J csu-Cri:;to sobre la tierra; por eso su amor no se cifra en pn labras sino en obrns; por eso su progrflma uc · caridad solo se escribe con iu. sn ngre del cornzon; por eso, fi11almcntr, ese pl'ogn1.- ma, prescindiendo de frasee, arnpulof::as, es reducid{simo, pues solo se limita á esta sencilla frase del Evangelista San ,T uan---..Filioli 1nei, non diligamttJS verbo neque lingua sed opere et veritrr,te. Le esca::;ea.n los mc·d ios, es vr.rda<l; pr.ro, ¿qué importa? cuando tiene un corawn que sabe a mar hnsta el sacri 11cio. ¿ Ha i acaso algo comparable en sus inJustrias a la caridad cristiana? ¿Quié11 es ~l que sufrr, que la Iglrsia no sufra tan1bien? ¿Quién es el que padece algana miseria, que la Iglesia no la padezca juntamente con él? Ella .... la madre compasiva de la humanidad ¿pocl.1á lllirar con indiferencia, las necesidade8, las an· gt1stias <le algunos de sus hijos, si 11 c¡ne sus entrañas maternales se rs.trcmezca11? .Yed por qué, amados hijo~, npesar rle Ja escasez de recursos ú qne la han 1•pducido sus enemigos: apesar Je encontrarse en condiciones bastau te críticas, para satisfacer sus mas apremiante¡¡; ne- <.:csiclades en el úrdcn soci:11, toclavia se b vé lrncicndo esfurrzos sobrehumanos, á Íln ele ocurrir á la salvacion de los pobres salvnjes: todavía se la ,·~ Rnlíuita por atraer al seno de la verdadern civilizacion, á esos infelices n:1cid11s y Cl'eados en elseuodelu.barb:ir-ie. Atcn(le,J si no, d a.cen to dolol'i<.lo eon qnc pi<le tí: vncsf r:1. caritlnu. nn socorro por el amnl' ~le ,Te~ús, par suhvc-nir :( los g(1stos de la ' ' P rnpagacina ele la fé ." · E ':-wuduid rmcs, cal'Ísimos hijos, la vo..z de <.'Sta madre solfoi•a, que boí se v.ule <,fo 011e::iti-o mínis-te-rio, para pediros LA IGLESIA PUNEÑ.A. ➔ ----------•..iirWf'B'&:~,m¡fo¡¡iifM LE& e-,g¡-.g Ut una limosna en nombre del Señor, y i( beneficio de la Propa.gacion de la Fé. Ella os ruega y exhorta por Nos, parn que coopereis con lo que os sea posible, á una obra tan importante. Vuestra limosna sea cual fuere, seráJ no lo dupeis, superabundantemente recompensa· da, por .el Padre de las misericordias y Dibs de todo consuelo. Entended que por p_equeño que sea el socorro con que contribuyais á la conversion de los infieles, Dios Nuestro Señor, que vé la. buena voluntad con que lo haccis, sabrá ap,reciarlo debidamente, como npl'~- ciaba en un aIHsimo valor el óholo <le la viuda de que nos habla el EvangPlio. El cristianismo es la refigion del nmor, pero no de un amor estéril, ·sino eficaz; de un amor tal y como lo espone el discípulo predilecto. A fin de qne os penetreis mejor de lo poco rine se os exije, y de los muchos benefieios espirituales que disfrutaréis asociáucloos ú. bsta ,obra católica, hemos resuelto poneros á continuacion de este nuestrn exhorto pastoral, las condiciones bíljo las cuales podeis pertenecer á dicha sociedad. Queremo~, amados hijos, que oportunamente os acerqueis á Nos, p:ua que sepamos cuales y cuantos son los recursos con que la nueva Di6c~sis de Puno favorece á la propagacion de la f6, para dar cuenta del resultado, y yue cuenten tambien con este fondo los que se hallan al frente de esta obra de ca• ridad, y anoten los nombres de loa asociados, .para que participen de las oraciones del orbe cat6lico. Con tal intento, volvemos á exhortaros una y otra vez, encareciéndoos la importancia de esta obra de misericordia, para que participeis de todas las gracias espirituales qne e~tan a11exas á elln; para que disfrute is de cuarenta días de indulgencia, que os concedemos, obtcuidos en cada vez, por cada erogacion, asi como otros cuarenta dias por cada socio que atraigais, otros cuarenta por cada súplica qnc haga.is con el objeto de rogar por la conver~ion de los infieles, recibiendo desde ahora para todos estos casos nuestra pastoral bendicion. Dado en nuestro palacio episcopal de San Carlos de Puno, firmado por nuestra mano, sellado con el sello de nuestras ar· mas, y refrendado por nuestro infrascrito Secretario de Cámara y Gobierno, á los 2 días del mes ele Enero del año del Se• iíor de 1867. JUAN .AMBROSIO , Obigpo de Puno. -(Firrnndo) Por mandato de S. S. Ilma. el Obis - po, mi Seiior. ,-FELIPE A. DE PrnROLA. ---..Secretario. -(Inrmado.) ---o--- Oim,;'ru DE LA OBRA. P1 opagnr la fé, es in~truir en lns vrl'(Jades ei;euciales de la religion a los que las ignornn, y enseñarles á practirar los deben,. indif:pensables para la sa[vacion: es hacer ltt <1hra mas bella, pue& que preserva á las alma~ de la eterna condcrnueion. Dios quiere que todos los hombras se sal- - ven: luf'gO es una oblig;1ci.on para cada cristinno el trubujar ~eguo rns fuerzas en el cumplimien. lo de ~s•a adorable voluntad. Es iududableque 11ol;1menl1~ un corlo númPro es llamadu á dejar f11milia y patria para ir á lle,a r la fé hasta . lns f'Xlremidadeii de la tierra; pt>ro lodos pueden ro¡!ar por la salvacion de sus hermanos; y pocos h:, y que, á sus uracionrs, no puedan añadir una limosna para ayudar á la conversíon de los infieles. Reunir estas preces y dones para ha<'rrlo11 mns e6caceq, hé aquí l11 0!1ra di: la Propagacion de l11 Fé. Para ser mit>mhro tle ella, no se oecrsituo maR que -do~ c- s:1s: 1. ~ Aplic 11 r una ,ez por todus a esta iutencion el Paler y el Ave de la oracion de la mañana ó de la noche, añadiendo cada vez esta invoraciou: ''~nn Francisco Javier, roaga por nosotros• 2. e Dar de limosna para las misioDfS un n_iedio real por mes. - Su HISTORIA FuoJada en Lyon, en t 8~~. una obra tan meritoria y tan ~encilla se ha f'XtePditl-o rápidamente en laR cnatro partes · del muntlo en dondi> h-1y dia c11e11ta í111111mcrahle, arnt'iados. Desde su origen, el Soberano Pontífice Pio VII, y desput·s de él cada ,mo de :-us rn,·tsort>s la bao enrique<•id,1 con prccio~a.s i-nduljcncias; )as pastorales de mas de trercientoi. obisposhan cshorto<lo a los fit>les ba conlrilmir á ella; en fin, por su Encíclica 15 tle Agosto de t 81-0,· Su Sc1nfid&d Grt1gorio XVI la ha r1•come11dado solemnemente á todo el 1111iYl'r!!" c,1tólico. Merced á e~los e-Hmulo~, la 11sol'iaci<rn ha pocf itfo mo~trarse capat dt! so,·orrer todili; las misiones, sio <lh,rni11uir los l'('Cur,o, de ninguna otra ohra de c. ruiarl ya e1'tahl,.cida. P(:)r consiguiente1 si el num ·ro ,1,. mis o e ·ci:¼ 5e ha hecho diet. veres mas consitl<>rablt'; si t'Ít modios países la horrorosa cost11 rnbre de 1.higoll-ar a los hombres para ofrecerlo? en sacrificio ha cesado; si tantos millares de criat11r11sidólalras, expuestas por la crueldad tle i;w1 pa dres á una ~uerle cierta, han rt><'ibido el hau. tismo que les ha ahit>rlo l'I eiPlo, nue!-lros i-ocorrus son los que han contril,uido á obrar u1• tomaño bien. Empero, ¡cuantas acciones de grariaR ~e dirigen de todas las regiones de la lierrn a e~. ta santa obra! De un cabo al otro dt>I mu11do- )11s pueblos recientemente ronvertitlos la beue dicen, los misionerc ,s la rm·iitn en 11eñal de gratitud )os inlere1111 n tes rnirr~c·ionrs de sU!lpadrci mieulos, de su'! trabajos y tlffl é,i;it,> desus ei-fuerzos. ¡C11n11!;1s vec<>11 lo ➔ obispos Je los g~tados Unido!\ de Améric¡¡ reu11idos en concilio á Baltimore la ' han di, iji<lo la uprf', sion de su reconocimie1110, mie11t,as que á s, ·i!i mil leguas de allí los m.\rlires de la CochincJii .. na rogaban por f lla y pronto~ a i-ucumbir bajo la cuchilla de los verdugos promelinn. cuando se hallasen en la gl,,ria, qui> no nos olvidarían en la presencio de Dios! Tal es en una µalahra la hi~toria de la obra de la Propagacion dt~ la Fé. Los católi• t·os de toda edud, tle todo sexo y de todo pnis
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx