-t?t l#St:b..~.&JU s Tambien hemos sufrido en la campifia fuertes eladal'l1 y en vitor pnrece que ha quedado uva sino para. tomar en pascua. En fin, Señor Director, atravesamos una época infoliz y es necesario tenerla paciencia del .1a uto Job para. llevar á cnef'tas tantos yelos sin pateos De U. afmo. l. VARIEDADES. LITERATURA SAGRADA. El Cántico Magníficat. SE0CION PRIMERA. Ü.AI'ITUJ.O SEGUNDO. Magníficat anima mea Dominum Mi alma engrandece al Señor. ( Continuacion.) "(. Ya hemos visto el sen tillo genuino del primer verso del Magnificat; pero aun no se ha cumplido mi mision. La. cnsefi.anza debe ser completa; y, tolla vez que el cristiano pnecla apropiarse la palabra de MARI.A, estoy en el debe r de inculcar los sentimientos que dicha palabra inspira. Todos lo~ uias r epite la Iglesia este noble cántico, para que apreciemos sus be- ·¡ lezas, para que apL·eudamos ú ser agradecidos, para que gustemos de la dulzura del amor, para que agrademos a1 Omnjpotentc, para que ensayemos el canto de la Patria; y ella naua con ·ig ue, aun cuando oigamos á 1111 eoro de L'eligiosos, que le alterna con primor en Ja.s vísperas de gran festividarl. Esto p1·oviene <le que juzgamos muy agenoR de nosotros los pensamientos y afectos de la Virgen; prro nos equivoca.:nos altamente: el ..:..liag11 ificat es una leccion, que mejo ra nu strns condiciones. ¡Ojala que mis pobres estnd ios puedan fijar la mente de ulguno, ,1isipados, hacerles discípulos dóciles de h .Maestra uniYersa1, y ponerles en ap1í trnl <le engrandecerse complaciendo á Dios! II. T()do en la naturaleza celebra á su ..\ utor: la sercnida.d del firmamento que <'nciende tranquilo sus antorchas, y lo tu l'bio de la atmosfera embramadora tem~ pc·s tad; la montana que, coronándose de nieve, hiende las nuves, y la piedra preciosa, q11e esco11de su brillo en las cnlrnñas Je la tierra; el clavel, que se desabrocha con rara ufanía, y la rosa, que se dobla, desprendiendose de sus galas; el ave, que encanta con dulce trinar, y el insecto, que devora ,silencioso lo que encierra el atabud; el pez, que juguetea en 1a, exteusion de los mares, y 1a fiera, que estn'mece, el bosque con un grito ~iniestrn; µero este concierto no tiene rn1or a1gnno, sin la intervencion del hombre. Cnnudo este ser inteligente y libre 11t huc~ el i11 térprete de las criaturas, LA IGLESIA. PUNENA que estan á su servicio y, descubriendo su frente mag(ls.tuosa, se prosterna con placer y murmura una alabanza, Dios se recrea en tan fe.l1iz ocupacion. Una sonrisa de a mor declara que se da por satisfecho. El hombre es, pues, el que debe publicar las grandezas del Eterno, puesto que para eso s,ü le ha distinguido entre to- , <los los <lemas sere : Magnf¡ftcat. Este culto cxicre no solo el movimiento de o los labio8, sino tnmbicn el armónico e· jercicio <le ]as fuerzas mas secretas: i.\ni· m,a. Y, aun cuando la familia bnma11a. se distribuya por grupos, para ho!lrar á su Ha.cedur, el hombre teud1·á sie1:)pre presente qu.e la oblíga.cion es individual y que ha Je llenarse con la libertad de los hijos de Dios: Mea. .A.~í quedad estableci<lo el órdeu, co11f'esando el hombt·e su <lependerrcia, y ejerciendo su dominio el árbitro de los mundo .~ : Domirwrn. III. Magníficat. Cuando Dios sopló sobre la cabeza de un,a estútua de barro, apareció tl hombre, rcíl<:'januo en su frente ei aliento que k: hubia. dado vida. Creado, como un mu udo en miniatura, contenía JaR mat'avillas del únlen ~ísico, y, funcionn.n<lo con. re~pon:-3,th il idad. justiprecia1m h.1 · bellrzas d<:I ón1en rnornl. En 1a contem plaei1m de objetos tu u vu riarlos, besaba 1a. mauo de sn benefactor, y, sirvieridose del lengoaj e, que de su divina boca habia upre11L1 itlo, le explicaba su reconotimien to y bnu<lecía sn grandeza. Y el Señor, r¡ue S(~ gozab:-1, cu las manife5tacione8 de Hll <¡llP.l'iuo hijo y de 8U san to amigo, le retornaba con un aumento de gracia. En estus circuust.1 1cias, se oyó en el pn,raiso ter renal esta frase de pro-rncaeio11: "Sereis como dioses (l)." La ,.,voz f, tídiea de aquel qne elijo en el pu.raiso c<'lestial: "Seré ~emejante nl Altít-iimo (2)." prntlujo su efe<..:to- Y, ú b manera que en ei eielo fué precipitado con infamia el soberbio Lncifer. en la tict-ra fué degr:l,(htclo co: 1 ve!·güen1.a. el iueauto Adan 1.:ou toda su posteridad. IV. A. i castigl~ el Sefior la osadía dP.l ángel y del hombrej pero con esta diferencia: al primern, le dejó envuelto para siempre en su horrorosa blasfemia; y al segundo, le anunció la reparacion ele su caída. El Dios de las misericordias interrogó al primer padrn acerca de su desobediencía; y, al oir la eonfesion de su culpa, dispuso q11e los 1abios, qne habian declarado la miseria huma.na, cantasen de nuevo la grau<leza divina entre las Iúgrimas de la penitencia. Este dereto babia tenido su cumplimiento en lo~ Patriarcas y en un pueblo escogido; y era necesario· que se llenase en toda la humanidad, á quien se habia hecho la promesa. En la plenitud de los tiempos, cuando unos pobres peqcadores, que parten de la Judea con el carácter de Enviados, pl'edican la buena nueva en todas d irecciones, se levanta la numerosa familia qnc yacía postrada, adora á Dios que la ilununára y dice que solo El es diguo de alabanza eterna. David lo babia profetizado: 'Todas las gentes le engrandecerán (3)." V. Ya, sabes, pues, caro lector, cual es tu mision sobre la tie1Ta. "Tu debes considerar la iutinita varietlacl de las cosas creadas, no de un mo<lo friu y pasagero,• sino con una atencion profunda é interesada, para qne, en vista de tanta grandeza y hernwsura, contemples el poder, la sabidul'la y la bondad de su Auto1·. A.si es eomo se engrandece á Dios (4)." ··Una vez ccrnucitla la magnificencia de Dios, 1lebe:; ·alabarla, coufosamlo que todo es }H.>queiío y ru1 erable ante su soberana rnagcs tad, por que así tambien se engran• deee ti Dios (5)." Peru tú, en vez de agra- <la1· a 1 8eiior, glorifi.candole, le insultas, e1uudu trabajas por ia exaltaeion de tu 11orn bl'e. O 11:;erva que lat1 obrns ele tus manos t e cuu,·en de cunfusiou. Reconoce la bajeza <le tu ser y lo que eres aJ latlo de la s~rnt(sirna Virgen; y, si Ella, tan nuble y tan privilegiatla, se goza. en el título de esela va ¿qué hu.r:ís tu µara eugrantlecer á la Uivinillau? .Acuérdate eu euda instante de este peusarn1euto de ::3au Bernardo: "Solo Dios rnernce la gloria, po1·quc solo Ei hace _waravillas [6]." ~Litis Uuzm,ar,. l. l~riti~ sicut dii. Gen. cap. Ill, v. 5. 2. St1nilts ern .A.ltissimo. baias, eap. 14, v. 14. 3. Omnes gentes magnificabunt ewn. Salmo 71. v. 17. 4. llle D, ·um mag II ificctt, gui non m,ediocri , -info/Lecta, et .-;ubtimiuri wwni specul,itiorw 'l'erwn coJ¿(lttarum 1nuttimocl,un rn,,gnitudinem, uon., i,Zerat, ut ex e11r1.un 1nagnitudine, ac pulcltntudine, ttmtarwn 1·e1·um op ific:em contenipletar. Sa.u Ha.~ilio, sulH·e d ~.d1110 3:3 5. Lrtitd,-.wdo , et 1naqnnm fatendo, SlC maqnificantUS Deu11i. ~au .Agu:,tiu, exponiendo el balmu 71. 6. 8olu,:-- yloriam m,eretur, qui facit m,rabilta solus. lDlJÍt,t. 1:W. E ,ECCIO.N!~".'> UE LA:HPA.. Con este t1tnlo h ·t cironla.tlo en est.a capit.. d un impreso, cu el cnal, aJemas de haberse ins rt rtado una nota diri;í,la al :-,r. Prefucto y Uomandante 0-eDl.: ral <l l , lep :Lrtalll , 11to por el Pre~idé'nte de la mea momentant•a de Hlecciones c1e la provincia de I ampa con facha 15 del corriente, de:;figuraodose absolutamente los sucesos ocurriJus en aqnella Villa, se trata de hacer coniprcnder que el 8r. SubPrefecto Teniente Coronel D. ~1ariano Montesino!l, ha observado una con<l ueta abusiva. y eo11tra.ria á sns deberes. Estamos convencidos con toda segur:dad de que se1t1t,jaotes asei·ci.,nl:' s son de to t]o ¡,unto fal,as y calumniosas t,~n.. rnos 1n. íntirna con ict:iun <le lJIW el Sr. :Montesin,>s ha prouedido con ht <•1n·1111~pPec1011 y mesura que corre,;pon ,1,,n á :,;n antnl'i '.,td; p1·J~U¡,,tamo:1 por lo mismo nn,•ditn.-Jo :i i antl" el pül>lico en vindicaciuo dtd ~:ulipn.f't.-ct,, calumniado; siuÜt>nilo llO hacerlo en este ac·to por falta J e tit~inpo, r por proveernos de todos lo.· dato rie<·e:-arios para defon<ler y vindicar &I Sr. :\Jontt•. ioos de un modo victorioso y con la verauidad pro, ,ia de In:- qne JefümJen la jnsticia, esperanclo qne la opinio.1 publica snsµenda entre tanto todo juicio relativo á l:'stc ac;unto. Amir,os del Sr. MontesinPs, Pwno Octubre 23 de 1866. I:.IPRENTA POPULAR-ADl\IlNISTRAD \ Poii' 8 nro:-.. AÜ~OCE'R.
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