La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

• .A~o l. o Puno Noviemhre 22 de 1866. &S-izaiiiiiiiiíiiiíiii;.¡¡¡¡¡¡¡¡...... ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡.¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡;¡¡¡¡¡¡¡:¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡;¡¡¡¡.·;.- ¡;,¡¡¡,-¡¡¡,.._..,._¡¡.'..........-...-.,....--,,-.....,¡¡¡¡¡;¡¡..,¡¡¡¡•,.·¡,,-------- ~ ·,.. , - ~ -,.& ~'.~~":'!17:!f:4ril:~:i/i.::.,:h~9':7-•: iii&iííiiiiiiiiiiiiiiiiiüiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiilllii-iiiíiiiiiíliiíl NuM. 14 P.ElUODJCO LA IGLESIA PUNEÑA. - Pitno, Noviembre 21 de 1866. « El Comercio», diario de la ca pi tal de la llepoblica, se ha ocupado, du _ rante los primeros dias del IDf'S que termina, y en sus secciones, editorial y de cornuoicudos, de la nnta dP. S. S. J., el HPverendo t•biq·o dP h\ Dióce sii-;, contrst cion al ofieio de la Pre f edu ra, por el -q ne SC' Je trascri hió el dPI Sr'. Secretario J el Cu ' to, rrffreute 'j .-il .lubi~eo Santo. Esto nos obliga á ¡ ocuparnos lijeramente de dos ee1,~bér ! rimos artículos, apesar de que nos 1 acompaña la firme pPrsuacion de que t! va han si<lo J·Uztrados, en su Yerdadero l J (J . 1 sen ti Jo, por nurRtros lectorrs. Y á fé 1 que necesitamos hacernos mucb" vio 1 1enci a para con traernos al que pu bli 1· cado bajo el rubro de «La He¡ll'.1blicá- ' v el Clero>> es <lebiJo á la pi urna de ~n hombre que uo ohdaote de ocul tarse bt1jo la carela del auó11imo, nos es harto conocido; en el _solo enconlrrt - mos la revelacioo dt' inveterados odios y añej ·is pasioni-1s, al mismo ti(lmpo que la •carenria de toJo argumento, que expuesto, con buf'ílcl ó mu la in tendon, tendiese ::i rPfotnr los i11con• testil bles aq~u rnc,u tos aducidos por i:\ . S. íl !ma. en sd ap audido 06c10. ¡Qué pobre se murstra el eBcritor público, cuando olvidando el digno idioma drl couvt>ncimieuto, solo em ple.a el procaz le·nguap,e del 'insulto y el sarcasmo. Y, cip•·tamPnte, podrmos usegurar que en srrnej antes con ti iciones, lrjos de conseguí r sus mrzqui nas miras, ofrece el mejor argumento en favor del que tau Líen sabe insultar porque no puede comhutir. En la imposibil1 ri,1~I en que estamos de seguir al anollimista que nos ocupa, por un terreno que no nos es propio, solo nos permitimos r·eprodu• cir, para codusion del qlie sir,_ui('rHlo la perniciosa rnaxirna del impio Vul .. taire, resucita calumniás, tantas VPCBS pulverizadas, y sin comenta· io alguno, las signi<'ntes palabras, en L-s que, tieue la insensatéz de asegurar h . i una maldicion á la República. «Señores: esto es, sobre absurdo, abominable. Na<ia me parece mas indigno de un hombre, que el heeho de fingir un sentimiento sin teof'rlo: 1a h i pocr<•sia en 11olítica 110 es menos infame que en He1igion. Yo no puedo e~cuchllr, con fn n te serena, esa fórmula cínica, con que hoi se espresa el patrit>Li,-mo de muchos, que se tienen p or re ¡i u I? 1 1 eanos . ¡La f> a t r ia es . ,..• el inteiés inJividua ll ¡011! el corazoo se siente desu , rrado a · escu · char esta p!'Oposirion q11e, srmejante ~I frio de los. se¡iúlcro;, hiel\ el pa· trioli:-rno en (ll pec! :n. ~'.las, ¿cómo 11rgr-r el valor real· (!O este principio, cuando lo·s hPclws !-e pr .·se ntan á mi• !lares nnra uesrw·ntirno~? Esos renco· res po\ti (' qs q H' bri:,an muehos Jemóc, nt 1~ pal'a coa ~ us hPrman.os;-e~rns idPas ¿¡1Hú· ,~uic ·1:~, quP t, ; ,Hnr;r• ¡i n ciertos repn blicn ll os, cu;rndo el Gobieruo se resi · to á SPguir ,,,8US O D'; COOS ('jos;- e<-a amalípma de n.1 ¡1 u\ lli e. inism11 v de - rnagojia; ese lihe ni!ismo, · cuando se ._•.;tá ab ,,jG-J y C~..:. vui ' dür drspj::\j~ cuando se l:caa al poder, no son los síntomas inequívocos de la mas ruin hipocresin? :"· eñwes: si la República no pudiera enteurlrrse de otro modo, si no tuviera otro spnfülo mas nühle, mas digno; yo 1nci!deciria la República, y la maldPci ria en nombre de mi Re igíon \ do mi Patria," l•,1 Hedactor del <• Conwrcio » ha rrei -- do, tambi1'n, de sn d t lwr, combatir á t ' . :~. }Ilma., apelando a_l poco atinado medio de parnngonar!o con el muí Hevereudo ~Ietr 1 poli tano; y al lrncerlo entre mil aseveraciones falsas J gastadas declamaciones, que no nos place considerar> consigna la de que 8 . 8. Illma. obtuvo en fecha ya pasada, uoa canong.i tA , con violacion de las disposiciones c1rnónic8.s; J a pesar de que no es la primera vez que se echa mano de tan calumllioso cn1 r,o, para dañar la reputacion de nuestro Iiirno. Pre· lado, v-amos á historiar los acontecimientos que le han srrviJo de pretesto. En 8 de Julio de i 8G ,f, el Gran Mariscal Don Hamon Casti la, qur.riendo h onra r á :"'- . ~\ 1 11mn . , ex pi d i ó l ~ e I ti - tu1o de Canónino de Merced de la Metropo1itana de Lima, y si bien, en dicho titulo se espresaba qur el agraciado deberia oponerse á Ull '.l de las sias Doctora1 ó Magistral> que se hallaban vaca1.1tes, cuando fuesen sacadas á concurso, el ~ upremo GDbierno se ~irvió declarar en un recurso por el que S. S. Illma. le indicaba no podia aceptar un beneficio condicionado, por ser esto de todo pu11to anticanónico, se sirvió declarar decimos, que la pre,:;itada condicion no era ni podía ser obligatoria. En este sen• titlo, tomó nos ,.,sion de su silla, co1Tio c~11sta d 2 l:~ certificacjon del Secretario de Cabildo Dr. Cebrian1 que á continuaci011 in,;;ertamos: '.'Certilico yo el infrascripto Secretario del Venerable Dean y Cabildo de ,- esta Sa nta Iglesia Metropolitana de Lima, que el mé.lrtes veintisiete de Azost J de mil ochocientos sesenta y n•·,o, ett la Congregacion Capitular pn~s: lid a por el Ilustrísimo y Digní. sin10 S:~ u<1r Arzobispo, Doctor Don José S~ba,tüm <le Goyeneche, se le confirió · ::el D octor Don Ambrosio H urrt1, Cohcion y Cdnónica instituc: -~: , .L.> ,.ia C:.m0ngia de Merced de la ereccion de esta Santa Iglesia, restablecida. por el Supremo Gobierno; tegnn lo acordado en el Cabildo de este dia, llanarnente y sin condicion; ministrándosele la posesion por mí el S cretario, guardándose todas las formas y Ritos prevenjdos por la Regla Consueta, y uso y costumbre inmemori al de esta Metropolitana, segun todo const:::i en la acta Capitular de este dia; y para que obre los efectos qu e cornspon<lan, pongo la presente, que signo, y firmo,feclia ut supra; de que doi fé.-Dr. José Cebrian." Cesen, pues, de emplear argumentos cien veces victoriosamente contradichos, los que predieando el acatamiento á la autoridad, conculcan au<lazrnente los respetos debidos á un Obispo Católico. Mucho nos complacería verlos recoger el guante que cks<le luego les arrojarnos, para que, ' y en el honroso campo .de la dis. cusion, sostengan con nosotros una polémica, evitando á sus lectores el ruborizarse, leyendo sus indignas producciones. 'E. E. INFLUENCIA. DEL SACERDOCIO OATOLIOO. En los tiempos presentes ha llegado á dominar tanto, la indiferencia y el desprecio por todo lo que dice relacion á

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