La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

PU~O, ~ Ut.: JU, tO HE l 807. ~~~"""'!'!'.;~="='='~~-·........ ~-----,-~---""'!""'~--:--~;........-----:---="'!"'"--~•,_. - , ~V~ ,N ·- _:c..:e,:!"5!:'~...... LifiG~LESIAlªUNEÑi\ !Si - .... .L - . • . . - __ z...:z:a . (PERif>DJC'U lO,~ .-'Jll ,._L . - ~ .s;,~¡:r~~- ORGANO O f I C1 ~ L DEL GOBIERNO ECLES I AS TIC O OE ESTA O 1,0 CES IS. LA IGLESIA PU~EIA. Puno, .Junio S de 180'1. TenPmos fo satisfacci1:m de anunciar á nuestros leclores que el dia de ayer, y con un s.olemnísimo trisagio ha tenido lugar la terminacion de ]a práctiea <'ristiana conocida con el nombre de uMes de Maria» . El corazon goza de muy inefable <'Ontento · cuando contempla á. un pueblo que solícito acude á mañana y tarde t\ la casa del Señor para escuchar alli la bnena nueva, la nueva de s~lud de boca de ·10s ministros del Altísimo, y elevar hasta EL su humilde plegaria: y tal ha experimentad? el nuestro dttrante el mes que expiró. Todas las mañar.as la campana de la catedral anunciaba de siete á siete y ·media, que era ll&gado el momento de iniciar la distribuci_on religiosa de esn hora, en la que recibia la Sant~sima -Madre de nnestro Redentor los smceros y tiernos llomenajes de un sin número de devotos, que despues de alcanzar, por la mediacion de tan soberana Señora la gracia y la misericordia, asistían al santo sacrificio de In misa solemnemente celebrado. Por la tarde v dondo principio á cer• ca de las seis, t;nia lugar una otra distribucion ingeniosamente calculada, en la que · diferentes predicadores se alternaban para hacer el elogio de las grandezas de Maria. Hemos tenido el placer Je escuchar en los días ya trascurridos, á los Señores Fernandez, Ruiz, Gárate, R. Riva Lopez, y Señores Ascasivar y Dominguez; todos los que con celo verdaderamente evangélico han contribuido á honrar á la que es Reina de los Ángeles y lo Abogada de los pecadores. Tantos momentos tan bien aprovechados, nos permitiero'n gozar del espectáculo sublimemente tierno habido ayer en la misa de comúnion, en la que participaron del banquete eucarístico mas de doscientas personas. Quiera el Señor conceder á tan felices almas el singular dón de la perseverancia, para que ~iemp're sean dignas de su Fé y de su Amor. Despues de esto. y á las doce del día tenia lugar la solemne misa de la fiesta, cantada por el venerable Señor Dean de esta Ig)esia, en la que se exhibió co- , mo orador el Señor Presbítero D. Domingo Cabrera. Trascurridas algunas horas, y congregado n uevamen.te en el templo el pueblo fiel, cant,aron con grata solemnidad el trisagio de la SanOsima Virgen los que acababan de ser prP-parados por - la eficáz palabra del recome~ - dable párroco de Lampa, Señor BonaU1. Ah! en estos momentos, lo decimos muy allo, o-ozábamos ·de emociones que nu~ca el i:undo nos ha proporcionado, y ya nos creíamos felices moradores del empireo_. Ni poclia ser ~e o~ro. modo; pues nnentré\_s nuestros OJOS divisaban a la imágen de la Nacida sin peeado, rodea.da de flores crraciosamente color.atlas, herían dulcemente nuestros oidos los himnos que salidos del corazon entonaban los puros lábios de un i~menso concurso. Entonces nos parec10 ver á la que reconocemo~ como. Madre, cobijándonos á todos bajo su diáfano manto, y conmovidos de gratitud postrados , la adoramos ...... . Oh! que cierto es que si el Cato!idsmo fnúa nna íl usion, sería precJSo conservarlo por solo saborear momentos de dicha, que tan to s<l asemejan al gozo que no ha de terminar! Qué verdadero-que el Catolicismo tiene para nuestras inteligencias la firme couviccion de creyente; para nuestra voluntad los inefables goces del alma pura; y para nuestra libertad la irresistible fuerza de la virtnd! Cuán indudable es que nuestra grandeza y nuestra felicidad se encuentran expli9adas en la Religion que ardorosos nos gloriamos de profesar. Lejos pues de nosotros la estéril y descarnada mentira protestante: atrás los atolondrados predicadores de la letra muerta; desprecio y compasion para los que pretenden debilitar r:mestro fer~or religioso, arrojando miserables, su rnmunda baba sobre la adorable persona de la PurísÍJila Maria. ' OFE Un amigo nuestro , fastidiado de la . charla · de algunos de los actuales diputados, se ha interesado en que reproduzcamos la sigujen te fabulita, que tan bien retrata al célebre di·scurs-i'sta de la cues-. tion «tolerancia religiosa» , y de muchas olras. EL LORO. Un amigo mío que me visitaba, me trajo un lorito por •cosa muy rara. ·El animalito · hablaba con gracia y sus colorines tambien se la daban. Tenia en el cuello no se cuantas fajas rojizas y verdes azule~ j, blanca~. Su hermosa cabeza .estaba adornada ·con un penachito de plumas muy varías. Al ver su rareza di al amigo gracias, que es lo que percibe siempre el que regala. En mi gabinete fiíe su morada, p~niendole al pobre dentro de una jaulu. Hace ya algun tiempo que tengo la maña de leer en alto lo que mas ~11e agrada. Con este motivo el loro escuchaba cuan to yo leia y el lo relataba. Si hablaba de historia tambien él hablaba; si versos decia versos recitaba. Tratando de leyes de leyes trataba, metiendo así en todo él su cucharada. Tambien fui notando que se le queda han párrafos enteros de bastantes llanas, Que los corrompía rn mucha ignorancja: que hablaba de todo, y nada inventaba. Que era memorista que nada estudiaba, le dije irritado: <•cállate en tu parla, que ya me fastidia lo mucho que hablas. ,> A este pobre !,o.ro cuántos ·se le igualan , q,ue de nada saben !J de -mudo hablé1..! !~-

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