La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

rn10 católico que con una imprudencia, verdaderamente. digna ele l.ístima, despues <le arguir contra las leyes del ayuno y de fa, abstinencia, queriendo darla de despreocupado, se mofa tambien de la ley de la Pro• miscuacion, dicielldo que no haciendo daño la m.0zcla en una misma mesa <le la carne y del pescado, tiene por lo rñisrno mucho de ridíc1ilo la prohibicion <le la Iglesia á est.P res-- pecto. ¡ Dios Santo! ¿sed posible que así discurra un cri tiano? ¡ "uán poca inteligencia debe tener el que piensa de esta manera! ó por meJor decir; cuán dado ú los pla,r'cres sensuales, conviene que sea el que furmula tan torpe n.rgu me11to ! La ley de la Promiscuidad, tiene por ohjeto prohibir en tiempo de Penitencia los place.. res de l 111 :?sa, único motivo que <letcrrniua esa diversidatl de viandas. La Iglesia en los dias de ayuno, corno son los de 1a cuaresma, quiere que sus hijos, mortificando su carne con sus vicios y concupicencias, se hagan dignos de contemplar los misterios sublimes que se recuerdan en los dias de la gran semana por exelencia: quiere mas: por que desea que los fieles aprovechen de los frutos de la Redencion, santificando sus almas; y hé aquí el porqué de esta interdiccion en que nos pone con todo lo que halaga nuestros sentidos, con todo lo que fomentando nuestros apetitos, aviva por esto mismo la concupicencia. ¿hay algo en esto de ridículo? ¿No incurre mas bien en esta nota, el insensato q ne piensa tan sin juicio? o completariamos esta n ucstra instruccion, si dejaramos de exhortaros, carísimos hijos, á que entreis de lleno en el Espíritu de la Iglesia durante este tiempo santo. Por regla general <lcbeis saber, que la Iglesia al mandaros el ayuno, quiere no pre_ cisamente que guardeis en vuestras arcas el dinero q11e ahorráis en vuestro alimento, sino que distrihuyais entre los pobres <lic.:hos :ihorros-a no ser asi, bien podria estimarse el ayuno eclesiástico como un sistema de eco nomía, mejor que como una espiacion ue nuestras faltas. La' limosna decia el anjel ::í Tobias, pudic.a del pecado, vell aquí por que 1111nca e~ mns conveniente que en este tiempo de verdadera reconciliacion con Dios ·en este tiempo aceptable, en esto~ días de salud, f,egun el leno-uaJ·e del , l b aposto . El aynno, ama<los hijos, es tarnbien LA. IGLE~IA PUNEÑA. ,.., en el espíritu de la Iglesia, un me<lio de preparacion para que nuestra alma se dispoi1ga á orar; la mortificacion del cuerpo, produce, mas espa nsion y mas actividad en el esph-itu. El alírnento embota siempre mas ó menos nuestras facultades mentRles, tanto que es consejo dado por la medicina á todo el que desee ser literato, el <le ser parco en sus. alimentos. Ahora bien, si para el ejercicio de la oracion, <lehe hallarse nuestra alma en condiciones favorables, y si la oracion acom- )añada del ayuno es absolutamente indi 'pen-,able, para salvar de ciertos pecados y obtener su curacion segun nos lo ensena el mismo J: uestro Señor Jesu-Cristo. ¿No dese u bris por esto mismo, cual es el fin que inte11ta la Iglesia en el ayuno? t," o comprendeis que de nada os serviría el solo acto de ayunar materialmente, si falta lo principal, que es la oracion para implorar las misericordias del Señor? Asi pues, hijos carísi mos, ayunad, sin olvidar que de beis unir,{ ·rnestros ayunos la limosna y la oracion: lo que ahorreis por vuestras prirnciones dadlo á los pobres,-y levantad de continuo vuestro espíritu al Sefior, para que siendo ·acepto vuestro ayuno, os auxilie con su gracia J fin de purificar vuestros corazones, hé aquí lo que con el apóstt>l hemos querido daros á entender por estas palahras: llortaniur vos ne in vacu1:tni grrr,tiam Dei rescip1ºatis. Nunca se há hecho mas facil esta ley del ayuno, hijos .carísimos, que en nuestros tiempos. La Iglesia como madre tierna y amorosa, tomando en cuenta lo mucho que se h.í debilitado nuestra naturaleza,tal vez á consecuencia de nuestros mismos vicios, permite y quiere que sea vtílido nuestro ayuno, no solo tomando en la ma~ana lo que los teólogos llaman parv1dad de materia, y consinti.en<lo en que á la noche hagamos lo que se llama colacion, sino que aun otorga la gracia de anticipar d iel1a colacion en la mafiana, á las personas qno por su debilidad no puedan 1·esistir sin alimento hasta tas doce flel llia, ordenando si, que en tal caso, se omita en la noche . la colacion y que la comida se haµ;a un poco mas tarde; así consta de la resolucion de 1a sngrada. Pe~1ite11ci,uia de 10 de Enero de 1834. Segun esto ¿quién podrá hoy creerse en conciencia rxceptuado de la lPy del ayuno? ¿r¡ué motivo ostensible podrá alegarse para eludirla? Padres y madres de familia, ,osotros que so p!·etesto de conservar la salud de ·vuestros hiJOS, les prob ibis especialmente á vuestraR hijris. todo ayuno, aun los de precepto, ved bien lo que ha.reís. Vuestras hijas uo pecan desde que tienrn de obedeceros, pcrn voRotros, cargais u,u una inmensa rcspon~alJilidad, matais el .. lma, d.e vuestras hijns, por conservar sus cuerpos, ó mejor Jicho, contribuis á la ruina de sus cuerpos y de sus almas, sncediendoos lo que á los ,T udioR segun decía el Padre San ,\gnsti n/f "que cntr('ga. ron al Salvador por que temirron perder sus hii>_ ncs temporales, sin pensar en los eterno¡\ v resul. tó qne prrdi<!ron unoi;: y otros. No es el ;~ynno ul que pncde dc:bilita.r la aln,l de vuestl'Os hijos; c., sí el vicio: es sí el de ·órden ur>I coraz-,n: pasion<>!'! infü.mes qnc se apodernn de él desde tempr· ® y que solo puP-Jen sE:r curarlas eon la oracion v con f'l ayuno. A vo;;otros toca mas \,ion cxhor ta;.lo; (á. que se sorne11n de buen grado á esta. ley saludable tanto pnra t~I espiritu corno para el eucrpo: ú vosut ·os tr)('a darles el ejl•tnplo, ó instrnirlcR y enscña1 les <'llanta ('S la. importan,·in di> P.ste · precepto c~e la Iglc[iia r·elativarnente a nuestra salnd mirad q11e en v11 c<;tra condi<'ion de pa<lres cd -tianos debeis r'e!< pon <ll·r á l>ios por vncstros hijos- su san• gre se pediri <.lé Yn··::-tras mflnos," es de<'fr, que la pen1icion rle sns almas, será c:argada á vuestra C'ueu. ta, teniendo entendi1lo' que en el Di\'inó Tribunal hay qt1e pagar "alma por alrn·1" ¡Oh cuúnto nos regocijamos, l1ijo" cadsirno'-, al pensar en vuestra docilidad, y en el anhel¡) que nos moi',trais por ser venlad 1i ros cri.,ti:-rno<, en el rstricto sentido ,le e-;ta p·tlahrn'. ~ o d11Lhm0s1 n IIP", que eRtas nuestras nmon•:;tacinn•c; pn.st()ral ts ¡,mduzu.J.11 sn·efrlcto, es <lecir, 11110 e," ,·01¡f0rnun"i en todo <·on niwstras en,-eñanza.. ~¡ 11l~u11'1 <Inda m, ocul'l'iPre, si algo o, arguye la e ,n ·1 ·:1eia en e. ta materia, si , )-.pe,:hais de alg•rn ob,t>1<;1110 que os impirla In ol,,-errn11r i ~ del ayuuo a ·er,·lllH á _T Ji:, ó bien p,na di-,i¡,;1;- la .;n,- pecha, ó bi--n piw:-i oht('ner la ]Pgíti1n¡¡, dii.pet1s1. 'No os di·p<'ns1'is ¡,,, .. vosotrm, mism -~, at,,11ie11tloo-. á \u,,,. tro propio juicio, y_u(; ~it·mpre tiene gn<' "1 r np:1c;;11 nado. Al h •1·mi1111r rsta nu,:-fJ"l r~, t, mi J.,:,('111()8 a,~\' 1'· tiroc:, qnc Jii._ d¡,ts ,h ah,tinetH·ia dc ,·:1r11e durante lw cuaresma, p:n;1 nn;:nll'I,,, ¡,or 1111a Psp('r·ial concesion,o.on los sigui,'.11Les: niiól'(;u] ,,s de Cl'niza, todos los vicrnP'I Je las s<>is 8f.0 1n·1 nas, con mas el miér,·1 !1•11, ju1•vc. y sábado rn·1tu. f)'s 'ºrn!nn J,1 f·stc privil 0 g 111 lodo los qn,1 tengan ]a., bnlas J0 Crnz:uln y de c:;111wy puili1•ndo en virtnd de: ellas, hacrr nc;o de In. comida de hncvoq, leche, y demas 11,limentos qne Re conocen g1rnera.lt11en_ te con el rtoml>re de lacticinios. Taml>ien debemos liacri·os prn:=;cr.te qnc en n:tl. gnn dia de aynno es lícita l1t promi~cu'LC'ion, tí mP., jor gue e~H prohibido en todos, inclnyendose en e. ta prohibieiorr aun los domingqs de c:11aresm1, por lrn' llarse inclnidos tlcntro de e~te ti3m ;,0 ,,a.nt.,¡ 'f q11 •' el ayuno oblig¡¡, durante lA. cuares11N en fndos h~ dias a.un los festivos con ·ola la csi,·pci% t!e los domingos. Q'uiz i no nos h.Jm'os cs,pL:a,ln c·m t.,,tla la dari,! n1I qne de.-car;i.mos, pero volvernos a rnp0tiros, q11~ (!H vuestras dnda, recurrnis {l. Nos, purs a8pirn.111Ps <·011 todo el ,:o:·az1n á '}l\13 no r0cibai,; r.nv-ano h µ.rat·Íil, de nue;,tro S ·ñ,ir <1U') d,•b,• sobreabnnJ:tr l'" \'u~ sotros en é"tas dias dJ c;-:ilttd; y p·1 ra r.onp3ra1 • ¡,11,· nncstra parte con toda la f-'fit•m•i¡¡, po, ib!e a 1!~!13 resultado, os ana:1c i:i1110!'-, hijo-; c:iri,;i,nofl, •W ,:i,. · de indulgenciri por c·ach di,\ de nynn )' otros 4') r"r cadn. lirnn~•t, •¡·1e dPis; otros cuarnnta por ca.1h ,:inco minutos Je ora('ion mc•ntal que lrngais. Nnestro bt1 -) t! Dios os otorgue loe; auxii io n ('CC - sarios, para. qne cumrlien,ln en la cnnresm'l ron vnestros deberes da cristian0s, tongr1.rnos asi mismn el consnelo dfl veros acercar a In. meRa santa rn el gran dia on qne re~nerda la Iglesia 1::i in;,tituc-ion del ailora.hlc sacra.mento rle nn~stro11 altQt,,s: entrP. tanto, reoil>id amados hijo <'11 Cri to Jc¡;ns, la beudieion pao.toral, qne r•ou. 11n espPrin I p:<•zo cfo nne&tro corazon os imp:utimos deseando eficazmente que elh sea el primero de los medios empleados por Dios parn vuestra s:rntificacion. Dada en nuestro Pn'aeio Episcopal de San Carlos de l'uno, firmada por nuestra mano, sellada uon el ::,t>llo de n11cstrns ann'l", y r<'frendada por nuestro iu['ra:-erito S~crd:uio do U:unara y Gobierno á los 15 dins del mes de Febn,ro tlel "ño del S~ñor de 1867• JUa\.,, A.\lBUO..:IO Obispo de l'uno, Por mautlato ele S. S. L el Obispo: mi Señor. Felipe A. de I'iérol,,, Secretario. IMPHE~TTA POPUL..:\R-----.PoR Sruo~ ÁLCOC1lil\.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx