La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

go porque someterme servilmente una disposicion tan ilegal como injusta Dios guarde á US. -Juan .Ambrosio -Obispo de Puno. República Peruana-Diúcesis de Puno-A 24 de N01.:iembr·e de 1866. Al Señor Secretario de Estado en el Oespacho del Culto. Sr. Secretario. Cuando con fecha 29 <le Setiembre, recbí por conducto del Sr. Pr('fecto de este Departamento, la trascrÍpcion <le la nota que US. se d iguó circular, pura impedir que los Obispos del Perú diesen cumplimiento á la Bula Qitan~a nu-a, sin el previo pase, en guarda segun 03. dice del Derecho de Patro nato, yo como miembro de ese Epis copado, aunque el último; manifesté franca y categóricamente mi profunda i nd ignacion, creyendo, como hasta hoy c~reo, que U~. se estralimitaha, y que hada al Episcopado Peruano el mas se1io de los ultrajes, desde que setra• faLa de conminarlos para que foltaran á su conciencia con la insultante ame• nazu de la suspension de sus tempo• ralidades. Hoy tengo necesidad de dirijirme á bsa Secretaría para protestar de la in~ juria que U~. me acaba dP. inferir, al ordenará esta Prefectura la dernlu- · ciou de mi nota, fecha 4. 0 de Octubre. Fr. ~ecretario; Estimo en mueho mi carácter Episcop:11, y lo estimo tanto mus, cna nto que no me hé hu millaa'b ante hombre alguno para obtenerío;- como sacerdote bien he' po<lido tener defectos mil, pern el de la ambicion, jamás. Yo solo hé sabido am . bicionar el triunfo de ta verdad so . bre é'I error, y el de la Vihertad so bre el despotismo. Hublo tan alto, por que tengo conciencia recta de lo que digo. Y bie n : ¿qué se há prete·ndido de mi al elevarme al Episcopado? ¿ e pensó, acaso, en hacerme cie. go instra mento de l·os caprichos ó de las preoctrpaciones á que puede estar sujeto el poder tern po, a 1? ¿ 'e crPyó, por ventura, que el Episco pacto i ha a ser estimado por mi, t.an so10 haj·o el tnet'}uino punto de vista del honor,- Y no bajo el de los debPres que impone? ¡Nunca hubiera consentido en· Ser Obispo, con tan degradantes con• diciones . Yo siempre ~eré . respecto de las autoridades constituidas en mi eo1·1rlieion de ciudadano, un fiel súb, dito, péro nada mas; quiero decir, que no obedeceré mc1nuatos üpaPstos á mi conci<rncia, y que rechazaré siempre,en calid-ad d0 Obispo, toda determinacion LA IGLESIA PUNENA hostil a los intereses espirituales de los fieles . Por esto, Bceptando como :icep, to el Patronato ·Nacional, condeno su abuso, negando mi asentimiento a sus injustas aplicaciones. Esta palabra, cuyo sentido está definido, y cuyos lími tes están marcados por la ciencia, se M pretendido adulterar, por unos cuan tos pobres escrito res, ó ignoran tes, ó mal intencionados; de ri quí esas exa · jeraciones regalistas, qne elastican indefinidamente el sentído de la idea de Patronato, y que podrian sentar bien, allá en los tenebrosos tiempos del Colorii aje; Je :i quí) el empeño de muchos, poco felices en cuanto á dotes inte - lectuales, por sostener h ,,sta el fastidio, la casi absoluta clominncion del Poder temporal sobre el espiritual, sin tt" ner en cuenta que hoy menos que nunca, puecle convenir para las sociedaJes, la centralizaciou de Jos Poderes. Con estas con vicciones escribí · mi nota fecha ~. 0 de Octubre, y no en - tiendo corno ha~a podido indign ar a U;; _ has h, el punto de orde1H, r su devol ucion. Las razones que alega US. para herirme tan duramente, son:~. et1 que e:-i ta Prefectura uo .bá debido trascribirme la nota de Psa 1.-' ecr e taría, sino ordenarme directamente lo que creyese necesario, absteniendosé de recibir contestaciones, y mucho menos de remitirlas a.1 Gobier - no: i 2. cd que aquella mi n,ofa, era in - digna de figurar ann en los países mas atrazados. Cont ayéndome á la primera, pregunto á OS., ¿cuál es el medio aceptado en la práctica y confirmado por disposiciones legales, para comunicará los S:, . 0bis . pos las determinaciones supremas?¿µues qué los Obi spos som0s tan insignifi. cantes en el ól'deo social?. ¿valernos tan poco 1\ los ojos del Gobi@rno que no me. rezcamos el honor de recibir una copia de sus resolucion es para enterarnos de ellas? Esta conducta tiene un sabor algo pronunciado á despotismo, Sr. Secreb,rio, Y como U -. sabe, mui lejos se hall an de nosotros los ti empos dél poder absoluto, en los que a ningun ciu . dadano le era lícito evantar su voz hasta ]as a lturas del trono, .v mantenerla al 'í firme, para su propia defensa. Por lo que respecta al contenido de mi nota ¿qué há eucontrado allí U.3 . poco digno de nuestro / estado de 1u ces y de progreso? t! ostener los dere éhos i II b0ren tes á la concl icion social que se ocupa, protestar contra un uL traje inferido á la dignidad de hombre; ~reo que es observar una conducta no. ble, hidalga, y en todo couforme a l 1 as ideas- genuinas de verdadero adelanto social; tal modo de proceder puede a - doptarse sin ruhor, como yo lo arlopto sin avergonz::irme, en pleno siglo ~9 y en el Pf'ru civi1izaclo. Algun dia se hará ¡us ticia á los Obis - pos que soste11emns en ruanto e,U1. de nuestra parte los de rec hos lrJit imos de la lgl esia: a 1gu n dia se com pien derá, que l,1 mejor ddez.sa que há podi do hacerse ele ia l1bertad en su mas lata si3nificacioo, es la de poner un dique al despot smo de las so brranias tempo - rales, para que no oprim ,n la concien. ci~ .de los ciudadanos. Entonces, será evidente que la cama del C,1tolicismo es la ca usa del progreso y de la ci vi li • zacion; asi lo dicta et buen senfolo· ' ' así lo dene demüstrando el tiem1 ,o 20 isig 'os hGce. Pc•nsar de otro modo es retrogranar: es quPrer que se detrnga la humHnida<l en su mas nobJP dfsenvolvi mi {•nto. El Cri:,tianismo queenno~ bJece a l hombre, le enseña 10s respetos y con sidera~iones que dc,he guardar á las autoridades constituidas, pero fijando los límites conveni Pntes, y anate. matizando para si empre, fodo servilismo¡ toda traicion a 1a propia conciencia. ~\.. ntes conv iene obcdeee 1· ú Dios que á }os hombres , dr cia el príncipe de los apóstoles; y es te lema de sliblime libertad. ha s ido s remp l' e la divi sa del Episcopauo para, g1ori a de las sociedades re• j enerud as . F'or lo rspues to, me es seusible ex-- pr esar :;( US . el firme propósitd que tengo de no aceptar la devoludon de mi nota, ordenac1a t_ por US. protE?stando· al mi smo tiempo, contrn una determi• naeion que ultraja ini cai-icter Episco; pal. ,. Dios guarde á US.---., F www tluan A rnbrosio Obispo de Puno. VARIEDADES. ESTADO ECLESIASTICO DcócEsrs DE PuNo. Se erigió la Santa Iglesia de Puno en Sede Episcopal, por Bula del señor Pio IX, en Noviembre de 1862, seg regandose al efecto de la Diócesis del Cuzco las seis provincias que compo· nen el Departame11to de Puno. La Iglesia Catedral este{ dedicada d Sdn Carlos Borromeo. Preconziado en 1862 Obi spo de es. ta Iglesia el venerable D· D. Mariano Chacon y Becerra, Vicario Capitular del Cuzco, dimitió por dos veces ante S. S. rehusanúo tan alto honor á causa de sus avanzados años y achacosa salud. Obispo-Illmo. Señor D. D. Juan Ambr"osio Huerta, nacido en Diciem-

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