La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

e-ntre nosotros btijo el doble aspecto de recurso fiscal y de medio eficaz para arrancar á nuestra sociedad de su apatía é indiferentismo político¡ no puede negarse ·que a la de timbre especialmente se le há dado un ensanrhe mayor del que aconsejan los principios de [economía y las reglas de buena administracion. En cuanto al '·Banco Hipotecario" llamado á producir tau fecuudos resultados y a abrir nuevos horizontes á unestra tan descuidada agricultura ha sido fundado sobre condiciones muy ónerosas para los que han menester de · recurrir á ella. Modificandol;us en el sentido <le prestar mas facilidades á los que soliciten su auxilio, será una institucion bastante á coronar dignamente al vencedor del 2 de }ifayo. II. "El Nacional" correspondiente al 24 del actual ha llamado á la discucion pública la idea de suprimir el convento de San Pedro y de aplicar su edificio á Palacio de Gobierno. No obstante la res~rva que establecen sus redactores de pon.e·rse de acuerdo con la autoritlad eclesiástica para llevar á cabo este pensamiento, Ralta á primera vista la encar_ nacion práctica ele ch~rtas doctrinas que de tiempo atráz vienen luchando por hacerse lugar en las esferas de la a.Jministracioñ. Confiamos, siu embargo, en que el buen sentido que ha revelado· el coronel Prado en muchos actos de la suya, y los sentimientos religiosos que, estamos ciertos, abuu1lan en su corazon, serán valladar bastante insuperable para que se realize este hecho que, practicado sin el acuerdo del metropolitano, sería un atentado u. sus mas sagrados derechos y para el cual, no lo <ludamos, encon~ cifijo1 -Sí, allí y sofamente- ~llí. El Crucifijo 13s fa fuente de I a vida y de una vi-d~ noble y fecunda. El es la fuente de la foliciclad y de una fo.lioidad inalterable. -No comprenrio nada Je lo que dices. ·-Oye pues el mi sterio. Todas las mañanas pido de rodillas á mi Crucifijo que bendiga el dia qne comienza; y todas las noches, tambien de rodillas, le pido qne bendiga mi sueño. Y, con este medfO'. mis dias son tranqnilos, y. mis noches puras. · De cuando en cuando hay- horas penosas: horas de tentacion. ¿No sabes esto!" -¡Oh! esto si que lo sé. -Pues bien, en esos momentos, me arrojrJ á los pies de mi Crucifijo y le pido qne me dé la fuerzw que nenesito para no sncumhir. Y la tentacion pasa, y me encuentro mac; fuerte que antes, con la satisfaccion de naber sido fiel á mi deber. Hay horas dQ sufrimientos, y de suft"imientos crueel('s: s ufrimicntos :fisicos y de snfümíen to8 morales. tN o; has tenido tú esta. especie de horas en tu vida? LA IGLESIA PUNEÑA. tr~rá siempre la autoridad civil la mas justa y fundada resistencia. El 15 del actual tuvimos la dicha de asistir á uno de los espectáculos mas tier· nos y conmovedores que hemos presenciado jamás: la comunion general que tuvo lu~ar en la capilla de la Penitenciaria-La religion esta fueute inago~able de consuelo¡ ese manantial sempiterno de bien; ese lazo fortísimo y amoroso que une a 1a criatura con el Creador; ese sentimiento sin el cual perecen las sociedades y se pierden los individuos, se present6 á nuestros ojos bajo una de sus mas sublimes fases. El Reverendo P. Cortés, de los Descalsos, había de~endido á esa lúgubre y fria rnansion, llevando en sus labios la palabra de reconciliacion del buen J esus; aquellos seres que solo inspiran desvio y horror a la sociedad, encendieron la caridad en el corazon del ministro del Evangelio, y en nombre de .Aquel que se hizo hombre y derram6 su sangre por el Género humano brindóles la prenda de paz y de perdon instituida por El en el mas augusto de los Sacramentos. Mas de 170 presos tuvieron la dicha de acercarse a la sagrada · mesa, la. sublimidad del acto, el majestuoso edifieio en que SA realizaba, las tiernas armonías del melodi_um y flautas que acompañaban la misa, e, · profundo recojimiento y las tiernas lágrimas con que se acerca.ron muchos de ellos ::.. la mesa eucadstica,conmovia profunndamente: Magnífico espectáculo en el que la religion ticnclc su mano compasiva a los que reclrn7.a la sociedad, los rehabilita a sus propios ojos y aplica el dulce balsamo de sn cousuelo ú las profundas heridas de su corazon. · La Capital está próxima á esperimen- -No me encuentro mas exento de ella~ que los demas. -Ahora bíen, en esos momentos ele angnstia yo apelo a mi Urucifijo; me acuerdo de todo lo que Jesucristo ha sufriJo en sn pasion y muerte; y entonces me siento mas resignado y con mas ánimoIlay, en fin1 l1oras de decepcion. Los hombres son á vec~s sarcásticos e iniquos. Bajo el poso ele sn ironias ó de sus injusticias sesiente uno interiorm.ente hervir en cólera. ¿Por -rentura jamás hns con::,cido el deseo de la venganza? -Es casi haLitual en mi corazon. ,.-Pues ann, en esas horas de rebelion corro tambie~ hácia el Crncifijo; ?1ª represento con el pensamiento,. totlos Jo-s ultrajes y sangrientas ignominias q ne h¡¡. soportado Jesucristo de parte de los hombres y esta considcracion calma súbitamente mi furor. ¡Ah! si conoc:ieses el don de Dfos. ¡81 tuvieses fé! si creyeses en Jesucl"i:;to! -Creía en é( durante mi jllnntud. 1) -¿Y al.rora por qué no' crees en él? '--'-Me be sobrépuesto á las preocupa~iones. -Di mejor que ;has- caido en la ceguedad de la vergonzosa. incredulidad -¿Como puede ser eso! .r. -Créeme, Victor, en el mundo no ltny sino dos divinidades. I tar una pfrdida en la respetable pers.o-- na del Señor D. D. Luis Guzman Cura Párroco de N. S. Santa .A.na. Una larga y penosa en'fermed.ád lo há reducido al últi mo estado, consumiendo tambien sus re_ cursos percuni'arios, y· es de notarse la Caridad con que muchas personas de esta capital han acudido a remediar . su conflicto. Rodeado de sus· hermanos del Clero que ~e disputan el tierno deber de endulza!' sus últimos momentós, esper,a tran- · quilo su ú~timo 'instante con la paz de una poncrencía pura y del qu.e há saCl'ificado su vida por cumplir sus deberes. Oon motivo del jubileo santo se ha a~ nunciado una mision que harán los R. P · Descalsos en las Iglesias de s. Pedro y s. Lázaro comenzando el dia ocho y continuando duranteilu mes, quiera Dios que produzcan el fruto conveniente, y con esta esperanza me despido de U. y de sus lectores hasta la inmediata quincena. (1 Pupao Amaru. A. VISOS. Por todo lo no firmado Felipe A de Pié1·ola Secretario de ]a Comision de Redaccion ADVERTENCIA. Impresa ya la ~egunda página de eRte N. 0 , hemos notado en la primera columna, linea 9 la snprcsion de "el cumplimiento de tal obligaciou de parte" que nos apresnramos á ha<'er notar a fin <16 completar el senti lo de la frase. E.E. IMPRENTA POPULAR-Poi, 8rnoN Ar.. oocEa. -.,¿Y Cna.les son! -1Jesucisto y 11 ,1ívina la otra -Ni siquiera sospecho cttal sea. .-Tu has poblado tu casa. non ella. -(~ué quieres decirntP con esto? .....Quierodicfrte que no hay sino Jesucristo y Ye_ nus. -¡Singular idea! -~o es sino la verdad: cuando se deja de adorar á Jesucristo es para adorar únicament_e la c:irne , -Tú iné injurias. -Así lo crees sinceramente! -Lo repito: tu palabra es un insulto. - tVictor, eres reíigioso? -Yo soy artista. -¿Qué cosa es el arte sin la Religíon1 -El arte, es lo bello, to verdadero-, í<leid. ......sí, pero lo Lcllo, lo verdadero y lo ideal sola:- mente en las formas. -En las formas y en el fondo. ( Oontinjiará.) ¡~ 1 1

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