La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

AÑO 11. o N. 48 . • ---------------imm11m1Dll!lll!!l!l!:l#i&i"'í\iilia~-•.cl•IIJll·llfi■mm:u:.-1m:;.>.,m211:S1:1mn--------------- ORGANO -OFICIAL DEL GOBIERNO ECLESIASTICO DE LA DIOCESIS, Puno, ~o,·iembre 14 de 186,. E'\..i\JJE~m:; PÚBLICOS OEL SlmLUIUO DE SAN AMBROSIO. Está en la conciencia publica la tardía apertura del segundo año escolar de 1 Seminario, los variados inconvenientes con que ha luchado en este periodo de su vida, y las dificultades no pequeñas con que ha dado cima á su~ trabajos, merced á la influencia bienh,ichora · del Génio del bien, personificado en er Reverendísimo é Illm. º Obispo Diocesano; que asi como supo crearlo de la nada, lo sostiene á impulsos de su perseverancia, de su abnegacion y de su espíritu verdaderamente apostólico. Agréguese á esto la cooperacion concienzuda, .la competencia incontestable y el desvelo con que por su parte han llenado su elevada mision los dignos profesores que han regentado las respectivas clases, y se convendrá~ en que el resultado práctico de semejantes trabajos tan noblemente combinados, no solo ha satisfecho ,con plenitud, sino que ha sobrepasado las esperanzas vinculadas en este plantel de educacion moral y científica. Los exámenes que públicamente se han rendido desde el dia cinco de este mes que corre hasta el diez inclusive, son la prueba mas elocuente de la segura confianza con que se entrevé ya el porvenir bonancible y lisonjero de la Iglesia y del Estado. Lo decimos osi: porqu~ hay profunda fé, hai derech0 fundado para esperar esLe bien apetecible de jóvenes que, nutriendo su inteligencia con la verdad científica religiosa en su multiple y variada manifestacion, forman tambien su corazon para el bien, para la virtud. Testigo de nuestro aserto es -el Sr. Prefecto Departamental, el noble e inteligente vecindario puneño, el profesorado casi todo del Colegio Nacional y muchos de nuestros honorables huéspedes de Bolivia, nueatÍ'a infortunada hermana, digna por mil títulos de una mejor y mas venturosa suerte. Ante esta respetable concurrencia en que se ostentaron con brillo las reputaciones literarias de los propios y de los estraños, concurrencia animada por un noble espíritu publico y esencialmente progresista, y constituida en un verdadero Tribunal, presidido por el sábio Prelado Sr. Huerta, hánse exhibido los exámenes de que nos ocupamos. Sin entrar en la apreciacion de la importancia de las materias respectivas, que por cierto LO es de nuestra compet~ncia, ni 3e podría tratar-de ello en un solo arLículo; no tememos aseverar, sin embargo, q' las prue~ hus exhibidas por lo.3 seminaristas han si--- <lo cumplidas y satisfacLorias, en todos y cada uno de los ramos de que se han ocupado en este año. Los examinadores, ofreciendo á porfia acreditada competencia, se han mostrado en su argumentacion y aun en sus preguntas dialójicas, ya profundos y sólidos, y ya tambien minuciosos yanalíticos. Y los alumnos, que se habían desvelado en su aprendizaje y adquirido la con-viccion de estar suficientemente preparados, no esquivaron tampoco las dificultades, correspondiendo de un modo satisfactorio al examinador y acreditando conocimientos, no solo esLensos en la correspondiente materia, sino tambien con toda la solidez compatible con su edad y ' con el establecimiento. Lo q11e ha llamado, sobre todo, nuestra atencion, ha sido el sello característico de las doctrinas que había distinguido la enseñanza y el aprendizaje recíprocamente en las ciencias morales, doctrinas siempre las mas sanas, siempre las mas puras y las que mas directamente se irradían de ese centro comun de luz indeficiente, la Suprema Verdad, la Verd~d infinita.· Y como se sa·be que semejantes doctrinas marcan la faz verdadera de los pueblos, determioan su movimiento y su direccion, espandiendo su esfera de accion á todos los órdenes de la actividad social; no podemos menos que lisonjearnos, que en una époea no remota, en un tiempo que ya se divisa en lontananza, el perfeccionamiento moral de este pueblo se realizará, y se realizará á la sombra de las verdades que se alimentan y se van esparciendo de los focos de enseñanza y de aprendizaje acertados, provechosos y conformes con los intereses bien ·entendidos . de la Iglesia y del Estado. Vease ahora, de paso, euán noble, éuán in teresa nte no es la mision de la juventud estudiosa, y cuán grande y elevado el sagrado ministerio del profesorado! No se ha dejado de oir en los exámenes la caracterizacion del poder supre- , mo espiritual, su estension y sus límites, su independencia y su armonía con el poder supremo temporal: ni hemos dejado de gustar la elucidacion de materias filosofico-jurídicas elevadas en sus relaciones íntimas con la ciencia teologica. De este modo, las ciencias morales y físicas, las natura~es y las exactas, lns ciencias s~gradas y las gramáticas han sido sometidas ~ te:a de juicio,_ c01:no odjetos del aprend1ZaJe ~e los sernrnar1stas, y su resul ~ado ha_ sido, lo repetimos, cumplido y sallsf~ctor10. ¡Que esta prueba del 2. 0 año escolar del Seminario sea el felfa augurio de la marcha bonancible del esta~ blecimiento y ur1a garantía de sus fecund?s pr?gresos en el porvenir l Que la Providencia conserye por muchos años la preciosa vida de su ilustre protector el Redm,º e Illm.~ Sr. Obispo Huerla> ~ara que contando siempre con la inlelio·ente cooperacion de }~s dignos profesores~ 'Cün el ilustrado espmtu público de los nobles hij~s de esta digna Ciudad y la caridad ardiente de todos los fieles de la Diócesis, impulse en escala ascendente el progreso moral y literario de esLe importanle plantel,. donde se forma el hombre, sea que aspire al Sacerdoci~ católico, a la Majistratura, 6 á cualqmer otro estado social! Aun no es esto todo: convencido el Prelado Diocesano, en perfecta consonan~ cia con _los Superiores y Profesores respectivos, de que los premios al provecho científico y moral, por pequeños e insio·- ni.ficantes que sean, son siempre un pod~- roso estímulo para la juventud estudiosa, una palanca que impele con fuerza magnética la vida literaria y la marcha progresiva del establecimiento; los han distribuido entre los jóvenes eu el último dia, en sesion püblica y solemne y animados de un esphitu altamente imparcial ·y 'justiciero. El cuadro que á este res~ peclo publicamos en esLe mismo numero, nos escusa de hacer el detal de esta distribucion. No omitiremos, al terminar nuestro artículo, consignar algunas lijeras palabras relativas á la «Memoria>> del mui intelijente y virtuoso -Vice-Rector del Se-- minario, el Sr. D. Felipe A. de Piérola, c<Memoria>> con cuya lecLura se clausuró la solemne funcion del ultimo dia. Desde luego, la forma y el fondo de este notable documento nos dispensan de emitir- nuestro humilde juicio y lo recomiendan por sí solos á la atencion de todo hombre intelijente y patriota. Pero si es verdad que las producciones escritas del hombre son la imágen fiel de su alma, no podemos disimularnos de llamar al Señor Piérola, hombre de corazon y de profundo entendimiento, calidades que justamente le han conquistado las simpatías y el respeto del DepartamQnto de Puno, fundando su mas cara espe1:anza de que .I

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