La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

PROGRAMA PARA CONFESORES. 1. ª Idea del sacramento de la Penitencia: pruebas de su institncion divina. 2. ª Nece:;icléid del sacramento de la Penitencia, estudiado religiosa y socialrnen te. 3.ª Materiay forma de la Penitencia: explicacion de los actos del penitente, y su necesidad para que $8 realice el sacramento. 4.ª Ministro del .Sa:cramenlo de lu Penitencia: calidades que se requieren para que lo desempeñe dignamente. 5.ª Funciones que realiza el confesor respecto del penitente. 6. ª Refo tacion de los argnmen tos prot~3lan Lcs contra la conft-~sion auricular. 7. ª Imposibilidad moral Je la sa1vacion sin la recepcion de este sacramento. 8.ª Ventajas que proJuce la frecuencia de la coofesion. 9.ª Verdadera joteligmH'ia ,ld espíritu de 1a Iglesia en su segnn<lo ruandamieuto. 1 O. Idea de pecado: sus especies: necesidad del arrepentimiento para louo pecado, y 1wincipalmente para el personal. 11. El arrepenlÍmiento se hace moralmente imposible sin la · confesion. 12. La confesion satisface una de las 'necesidades del espíritu cual es la dire,,ccion: luego el confesor no Jebe liruj tarse unicamenle á escuchar los pecados. 13. Cualidades del Director: entre estas figura en primera línea la prudencja. 14. Necesidad de esLa prudencia para oir y preguntar al peniLt111te: que preguntas debe hacer el ~onfe8or al penitente. 15. Para ex~ortar á penitencia, para despertar ~n los penitentes el aborrecimiento al pecado, y el deseo de satisfacer á la justicia divina, es indispensable la prudencia en el confesor. 16. Para conocer y distinguir los pecados, calificándolos en su numero y especie, se necesita la prudencia en el confesor. i 7. Tambien es indispensable dicha prudencia para tranquilizar á las almas escrupulosas: idea de escrupulo y sus remedios. 18. La prudencia es indispeñsable en el confesor para dictar al penitente los remedios oportunos, á fin de salvarlo de sus malas propensiones. 19. Asimismo es necesaria para instruir en la fé y en la piedad á los que ignoran los caminos de la salvacion. 20. :Qisposicicmes necesarias que debe inculcar prudentemente el confesor á 10s penitent~s para recibir la absolucion. • 21. El confesor debe ser muy prudente al imponer penitencias al pecador. 22. Diversidad de remedios y de penitencias qae segnn la variedad de los pecados debe imponer el confesor al peni ten te. 23, Prudennia necesaria en el confesor LA IGLESIA PE\E.\A .. _ para dar ó negar la absoluciou á los penitentes. 24. Conocimienlo que debe tener el 0onfe~or de los límites y 1egi timíuad de su jurisdiccion , al absolver ú uu penilente. 25. El confesor en calidad de padre debe tener suma caridad con sns penitentes, sea ,mal fuere su condJCiou física y moral. 26. Medios que dehe emplear para g:ue no le dominen ni la impaciencia m el tedio. 27. Caridad que debe obsArvar a1: les de ]a confesion, en ella y al conclrnr. 28. El confesor como médico, debe tener suma habilidad para descubrir todas las llafrns del corazon, y aplicarles sus remedios. 29. Enfe.rmedades principales del corazon, v sus medicamentos oportunos. 30. Defectos ele algunos penitentes en e] dcto de la confesion, y modo de curarlos. 31. El eonfPso1· en su ea1idar1 de doctor, debíl tener un c01Jócimiento perfecto en cuaulo sea posible de la ciencia moral. . 32. MGdios de adqnirjr esta ciencia: idea de laxitud y rigorismo: cori-viene huir de ambos extremo:;: corno podrán evitarse. 33. El confesor como juez, debe fallar con plei10 conocimiento de la conciencia del penitente. 34. Debe estudiar muy particularmente el corazon humano para aplicar á sus males los remedios convenientes. 35. Debe por esto m1smo trabajar en cuanto esté de su parte, por conservar puro su corazon, practicando la piedad, para poder enseñarla con provecho. 36. El .confesor debe hacerse digno de tan alto ministerio, por el estudio continuo y por la oracion. 37. Los que abandonan las funciones de confesor, por razones humanas, por razones espirituales mal entendidas, 6 por las faltas que pueden cometers~ en él, incurren en pecado, muy especrnlmente si tienen á su cargo cura de almas. 38. Medios que pueden adoptarse para desempeñar dignamente y sin peligro el cargo de confesor. 39. Ef confesonario es el ojerc1c10 mas á propósito para labr~r nuestra propia saLisfaccion, si se desempeña dignameute. 40. Conducta que debe observar el confesor, con los ignorantes, con los niños, con los adultos, y con los individuos colocados en las dife_rentes clases de la sociedad. H. Regla que debe seguir con los con• suetudinarios y" reincidentes. 42. Idea de confesion general: cuándo deba aconsejarse á los penitentes, y cuándo Mrá perjudicial. 43. Estrecha obligacion de guardar el sigilo sacramental: delicadeza de esta materia. 44. Obligac:ion de l os confesores y en e pecial de los párrocos,· p1Ha atousejar la frecuencja de sacramentos. · 45. ~eglas que debe tener· presente el confesor respecto á la comunion. 46. La comunion frecuente es un me-- dio eficaz de sanlifi.cacion, cuando se hace con las debidas disposiciones.- Heflexion de San Francisco de Sales á csLe respecto. ' 4 7. El confesor no llena ror completo sus deberes si no atrae á las a!mns á la Eucharistía. 48. La aspiracion á la propiü sarihfiracion es el medio mas adecuado para formar confesores idóneos. 49. La mortificacion de los sentidos, e~ un medio imJJortante de sauLifieacion: consejos que á este respecto debe dar el confesor. 50. La morlificacion de la propia vol un• tad y de las potencjas todas del alma, es de absoluta ner,esidad para santificarse: el confesor está obligado á inculcarles. 5 L Sin la oracio·n, especialmente la mental, y sin un sistema metódico de vida, apenas puede conservarse la piedad en el corazon: luego deben aconsejarla los confesores á sus penitentes1 52. Idea de oracion: sus especies: importancia relativa de cada una: partes de_que se compone la oracion mental: medios para aprovechar '3n ella. 53. Mortificaciones sensibles: eautela y prudencia que de}Je observar el confesor para impornnlas á sus penitentes. 54. Idea del ayuno: personas á quienes obliga: modo facil de ayu~ar, y método que pueden seguir los confe,--- sores, cuando crean necesario el ayuno en sus penitentes. 55. La disciplina y el cilicio: sus ventajas é inconveníenLes: necesidad de una suma prudencia para imponerlos como satisfaccion sacramental. 56. Restitucion: necesidad de ella para la absolucion: modo de realizarla sin perju1cio ele la propia honra. Condicion indispensable para los que carecen de medios de restiluir. Restitucion de la fama: moJo de verificarla~ 57. Iustruccion necesaria en el penitente para poder recibir la absolucion. 58. Las Virtudes Teologales, como que ~ son el fundamento de las <lemas virtudes, deben tambien ser enseñadas de preferencia por el .confesor. 59. Idea de la Fe: necesi<l.aJ de su ejercicio práctico. 1 60. Idea de Esperanza: es indispensable fomentarla en el corazon: 61. Idea de Caridad: sus objetos, Su excelencia y su absoluta necesidad para la j ustifi.cacion. 62. Los pecados contra estas virtudes, son la raíz de todos los <lemas. y por lo mismo son los mas abominables delante de Dios. 63. Virtudes, cardinales v morales. Importancia de su ejercici~. Tiempo oportuno en que debe in01,1]carlas el confesor, y modo de enseñar su práctica . 64. Los confesores Lienen estrecha o1li-

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