La Iglesia puneña : órgano del gobierno ecleseástico de esta diocesis/Título posterior : La Iglesia Puneña periódico semanal. órgano ofial del gobierno eclesiástico de la diocesis(desde N°37)/Título posterior: La Iglesia puneña: publicación eventual. órgano de dcoumentos, doctria y hechos (desde n°180) - Año Nº1-18,/Nº19 Ene 12/Año 2-Nº2/Año 1,Nº3/Año II-Nº 23-51/Año III Nº52-79/AñoIV Nº 80-99/100-116/ Año V-117-136/Año VI 137-148/Año VI Nº149-172/Año VII-Nº175-184

cordero legal, símbolo que consolaba á ]os Israelitas, mientras que aparecía el Cordero sin roa icilla. Al com r de aq ~1eJla v íari da, J esus , que tieue la co 1ciencia de s·1 1rnsjon, y se vé representado por aquella Yíclirua, siente agitarse su pecho por la vei.enwncia del amor. No p,1ede sufrir por mas tiempo la represen lacioo; no puede consentir que subs· sla la sombra. Él, raJO de luz, despre!1d1do del seno dPl Padre para disipar las tiuieb~as y sombras de la muerte. Pero no puede vio1ar.,los mandatos del que le envio; en los ronsPjos de la Trinidad bealísima se ha fi,1ado inrvoeablemenle la hora de su muE,rle y de nuestra vida. ¿,Qué hace, pnes? · En Ios recursos de su ingenioso amor, ha encontrado la solucion d,,l proLlema planteado por el amor mjsmo. Consag ra separaJame ri tP f'l pa:1 y el vino, convírLiéridol Ps e i su c1Y r po y ca ngre adorables, .Y m11ere 8.Sl ru1st1ca1t1P1JlP, muere en reorPsenlar-ión., mnPre por el deseo, antes 1 de morir en el Golgota ignominioso'. Un cuerpo separado de la sangre es el cuerpo de un muerto! Y, no obslant'3, en el cunpo· de JPsns se nos dd su sangre, su alma, su Di vinidad! Raro prodigio! MISTERIO DE FÉ por excelencia. En aquel1a consagrac1on, qne así separa las especiPs, se revela el drseo de morir; y en esa dádiva, qne nos enriquece con ellas, se ~ncuentra la v ida, qne su'lcitan el cuerpo y la sangre:=> de J r sns al nulrir el corazon ele los que le rec1ben. De las sombras del misterio brola la luz que disipa ]as sombras de la LPy a11tigua; ese misln·io ilumí, ,a totlos ]os otros misterios de DioG. PorqnP i=>n fl se contienen el rnislPrio de lu Trillid<:1d au~u~la, el dr la En<'arnacion adorable, y el de la sns ,irada RedAncioo. Dios hace las co:-,as a su manna. Encierra en una hora, en un minuto los siglos todos, y en ':In misterio todas sus inefablrs revi lar1ones. Se quPrla sacramentado Pntre los hornhr•·s hasta la eonsumarion dP los siµ.los~ y l f•S da en un bocado todos los tesorns dPl cielo. D0la1ltP d rsta Pscena inenarrable, palidece ]a luz dP 'la humana historia: Cesar, A1Pjandro, Plalon, Socralf s, son PStáluas dP barro, qnP SP d1'smo ,o· ,an , _m1en-· tras que s~. l"' va •iia la C1·1tz ¡mm domina r el Orbe y anancar sus cauC vos al in .fiemo. VII. El Jueves era el dia consagrado al cnlta de Jupiter-: al dios de kis· impurm amores; á aqu0 l de cuya c:1beza broto Mi~ nerva, la Diosa de ld sabi<lnria. Asl lo creyó el m~11do por mnchos siglos. P~ro el Ju?vP-s, la Sabidurla d1'1} Padre, el Amor hArmoso, _El qnP, habita entre lirios de pnrP'ta, derribó los altares de Jupiter, cPlebró un sacrifü·10 incrrn~llto, y creo un sacPrclodo, tnn duradero romo los hombres, ~nvistiéndole del tremen.do poder de reno-var aquel prodigio entte prodigios, y de 1•arLir á los hambrientos- un pan qu '', S~ ('1cl, y de r searn: ·arles un vino que ernona _a d.~ amor . La noehe que presenr jó "Sta marnvill a se tor1 ,.ó en elaro dia. El culto de Jupiter babia co1n-crLido el clia en nor.h e; el culto dP- D,os sa<·ram1,nludo , qne (·om1 enza en ]a 110,·IH' del .Jueves, ha puesto en fuga las .. Linif'blos de 1a idolatda. ha iluminado 1as· ralac-urnbas dP Roma, lus cryptas de la GreC'ia, las c·av2r1 as del Egjpto, y ha uudido Pn poh-o ignominioso los vanos simulacros de diosfs aun mus mise/ raLlf's. La Eurm•jstJa ha h-van1ado a1larPs -por toaa Ja Lin;·a: -al p1é <le f'llos Sf' posL,an los sat•erdol1• s del S1 •ñor. ]as YÍr!.!:ellf'S q:1e se han df spo:-:a<lo con Él, ]a::,' rnatro1 Jas que adornan sus sÍPnes con ]as rosas de la ma~nnjdnd, los llifios á q11ienrs guarda el A?1grl dP. l pudor, y los ai1cú..11 ,os! quf• bu::w,m P1 1 i=>I 1•a11 rP]P:-;lial ¡-,} sa~_rudo anrnl Lo c-o ll ln1 los horrorf'3 de 1a m11nle, porqn<-' rse ra11 }pya µümP11('s de vida inmortal a los pechos que amorosameule le guardan. Drspues de una dád1Ya tan excelente, parere que ]~ gratitud dPl hombre debiera Bellar sus ar-chivos, y no esperar un' mwvo ben r ficio. Mas, cuando sP agotc1 la rapacjc1ad humana, Pstá IPjos de agolarse su rnisPria; y, por l1rn lo, la misrrirordia de Dios no puede nPgarle el socorro. C11ando Adan romió Pl fruto ved1do. no solamente per,lio la v1da sobrPna lural, sino qnA l,nnbi eu qne<lo snfrieudo el embate ch~ las pasiones. Ahora bien :-todas rlla::, tif' nPn por raiz la sobel'Lia del <·orazo1 1;· y la" ten lar iones detEobr-•rhja, Pn · los qne ej erc,_. n un grnn ¡.odPr, ll eva n la dPva--.1 ar·ion y la ruii,a á la familia y á la sociedad. El Su1vador, quR rePmrlnzó ron un fruto de vida el et:iYPnemi do fruto qne cominon nuPsLros padres, quiso e-mar radiralme n tP los ar-l1f:lq11 es c1Pl co1·nzo11 humano. Por f:so, tsrñala1 :do su divino r orazon, nos dió el modelo de la mansedumbre y la hnmddad. Para qtrn la lere1on pi-oonjPra sus salndab lrs PÍt-rlos. qu~ so ~J füidu ú fa e1ocuencia de la r,alabra · la elocuencia del ejPrnp~o. . Por Pso. drspu.es de haber cPnado ron srn; c1 :sr• ípulos, ~P. i11c lin6 para laYarles los pÍPS, ens1 ñai do á los hornlm·s e ou est a' ac~ct0n. y <·on .el · d'scu r:.,o q l e la sigmo, qne lodo podt1r en la t ierra es un 1ni1ns- ·ter-io, y «qtrn el mayor dPb~ harerse como el mPnor, y el que gobierua como el que sirve.>) (6) Nuestro SPño!' fundo, pues, el poder púhfü·o crist1a110 sobre la hase inmóvil de la humildad; ensPñó á ]os sobnanos lo que drbian hacer con los subdilos, y reVP]ó á estos lo qne pod·an espnar del sobnano.-A los Emperadores, qne saer1ficaban el pueblo, y qne1no se dignaban mirar al esclavo, opuso sn elocuen le ejem- (6.) Sau L\'Iateo. Cap. 23. v . 11. plo, muriendo por el pueblo, é inclinando;::;e ddanle de_ sus discípnlos. Solo esto fallaba a la Rr de , cion . El1a salvaba al iud_iv1duo. de la tir~nía de sus pé! siones, y le rnfondia una v1da nneYa. Era nece-- sario que saha¡;:e á las Nariones del abismo á ~oude puede precipitarlas el PODER soberb10. Por eso Jesns, antrs de subir á la Cruz ~es~e Ja cual dPbja dominar el mundo, s~ rnelrno para lava_r los pies de pobres 1Jesc~?Ort'S. Esos p1es, que debian andar la llena, consagrados por el contacto de ma- .' nos tan adoraLl es, han dejado una huella ' de lnz, qtw ha disipado la barbáriP¿ del d-'recho público pagano. · · Todo fue cumplido en aquella noche. S?lo m :a cosa falta bn: que 1a víctima .suhIPra al- ~)alíb1,lo, para desarro11ar con el rocío <lA su sari_gre p:enerosa ,y pura los ger111e1ws bendllos, que l1abia sembrado con su palabra y con sn pj1m1plo. ' Noc·he sin rival, que luce como el dia mas hi.,Jlo! Noc·he, víspera de un dia, que ve huir d Sol de su frenle·, para ha- . cer duelo en los funerales del Redentor ... . ....... ···················· ..................... , ... . J. A, Roca. VIERNES· SANTO·. Hace diez y nueve siglos que el mundo cont.Pm¡.,ló asombrado la porfiada y sangrienta lµcha que tuvo lugar cutl'e el odio de los humanos corazoues y el amor de un Dios mise , icordioso. ¡L11eha singnlnr! en que el vencedor llevó sobre sí la~ ig110111i11ias de la derrota, y el "e11cido ciño su frente con los laureles del triunfo! ¡Combate sin ig-onl! en que gana la pelea el cnmb at ieutt~ que rnuereJ y la pierde irramisibl1·rnP11te el comhatit'11te que vive! ¡Batalla 11u11ca \'ist,d en que el triunfador h11ye a vt•r;!onzadt), di~persa sus le¡:rio11rs so... 1 bre <·1 hu de la tierra ·y es el 1urlibrio ·y burla de las gen tc8; mientras que los restos morl alcs de su enrmigo puedan como úHÍ<'o duC'üo y domi11aflor del campo_,_ atraen al rNlednr de su sepulcro a los pueblos y ú los individuos, y reciben adoraciones de uno á otro confin dél universo .............. . Hace diez y nueve siglos, en efecto, que et' ptH'blo j~1dai<'o, cit•go de enteildimiento y d uro d L• corazo11, 1evó a un p·•t íbulo afrentoso á la fnbiduriu del Padre 'Vestida de nuestra carne! ¡¡¡Horre'nda inr;rratilud!!! E l pueblo de J:.;rael, libertado por Dios de' la ominosa esclavitud de los eg1pc10s. ellS('Üil<IO, VÍ!-.Ítado y consolado por El; a quien el S 1 t:>ñor mimó como una madre puede ha.. cerlp con el fruto · de sus entrañas; eRe pueblo. ébrio dé furor, se precipitó sobre el Hombre-Dios, como se precipita un impetuo~o torreute que corre al 11bismo; destrozó con sus propias manos sus purísimas carnes, enrojeció sus vestidos · con su preciosa san~ gre, se mofó con sacrilP,ga lengua d~ sus ago..

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