

LIBROS & ARTES
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sted ha dicho que un mun-
do sin tiranos sería tan abu-
rrido como un zoológico sin hie-
nas.
Los tiranos no son estú-
pidos, conocen muy bien al
hombre y cómo manipular-
lo. No se puede ser tirano e
imbécil al mismo tiempo. Los
tiranos son como los cientí-
ficos, siempre están experi-
mentando hasta dónde pue-
den llegar, y llegan justo al
fin, hasta el momento en que
todo se derrumba. Las tres
cuartas partes de la historia
son la historia de la tiranía,
de la esclavitud.
Los dramaturgos Eugène
Ionesco y Samuel Beckett son vie-
jos amigos suyos.
Conozco a Ionesco des-
de que era estudiante. Siem-
pre le atrajo la religión, pero
nunca se ha convertido del
todo y hoy en día le preocu-
pa mucho la muerte. Sobre
todo, está muy angustiado, de
ahí su debilidad y la fuente
de su arte. Por otra parte,
Samuel Beckett no tiene nada
de balcánico. Su discreción
tiene cierta sabiduría. Él tam-
bién está angustiado, pero se
domina, mientras que a
Ionesco la angustia lo revien-
ta. Ionesco y Beckett son
personalidades opuestas.
Beckett es un auténtico fenó-
meno, pues a pesar de haber
vivido en París durante dé-
cadas nunca se ha contagiado
de las modas intelectuales. No
importa tanto lo que dice
como su diáfana presencia.
Esta basta para mostrar que
es un personaje. Sigue siendo
un extranjero incontaminado.
Su compatriota Mircea
Eliade, experto en religiones, tam-
bién fue su amigo.
También lo conocí des-
de que era estudiante. Las re-
ligiones lo obsesionaban por-
que esa era su profesión, pero
dudo que él haya sido religio-
so. Los místicos y creyentes
fieles nunca andarían por el
mundo para ver qué hace la
gente. Me parece sospecho-
so que Eliade se interesara
por las religiones en cualquier
lugar en vez de dedicarse a
una en particular. Después de
todo, la religión no es un es-
tado de cuentas. De haber
sido religioso no hubiera es-
crito una historia de las reli-
giones.
Se ha dicho que usted es el
mejor escritor de aforismos después
de Nietzsche
.
Nietzsche escribió afo-
rismos cuando le empezaron
los síntomas de la locura. Yo
los escribo por cansancio.
“SIN BACH,
DIOS SERÍA UN
PERSONAJE DE
TERCERA CLASE”
E. M. Cioran
Entrevista de Benjamin Ivry
U
¿Por qué fastidiar, tratando
de explicar y demostrar mis
creencias, a la manera de
muchos filósofos? Yo creo
que no vale la pena. Si yo afir-
mo algo y a usted le gusta,
bueno, si no, muy malo. Yo
escribo aforismos para ex-
presar mi disgusto por casi
todo. Los aforismos son el
producto final del pensa-
miento, yo soy todo lo con-
trario de un profesor; detes-
to las explicaciones.
A usted le fascina la música
de Johann Sebastian Bach
.
He dicho que Dios le
debe todo a Bach. Sin Bach,
Dios sería un personaje de
tercera clase. La música de
Bach es la única razón para
pensar que el Universo no es
un desastre total. Con Bach
todo es profundo, real, nada
es fingido. El compositor nos
inspira sentimientos que no
nos puede dar la literatura,
porque Bach no tiene nada
que ver con el lenguaje. Sin
Bach yo sería un perfecto ni-
hilista.
El suicidio es un tema im-
portante en su obra
.
Yo diría que es el tema
principal. La idea del suicidio
me ha desempeñado toda la
vida, me ha fortalecido. Sin
la posibilidad del suicidio ya
me hubiera matado hace
mucho tiempo. Cuando los
que piensan en el suicidio
recurren a mí, les digo: el sui-
cidio es un acto afirmativo,
lo puedes hacer cuando quie-
ras ¿qué prisa tienes? Cálma-
te. Y en efecto, se calma.
Como la vida no tiene senti-
do y vivimos sólo para morir
es bueno saber que podemos
darle fin cuando querramos.
Antes del cristianismo se
consideraba el suicidio como
un noble acto cívico. Lo que
hace soportable la vida es la
idea de que podemos elegir
cuándo escapar. El suicidio
es la única libertad auténtica
que tenemos en la vida.
Usted rechaza los premios y
la celebridad, le basta con vivir en
su departamento en un sexto piso
.
Mi médico me ha dicho
que si aún estoy vivo es por
los seis pisos de escaleras que
he tenido que subir y bajar
desde hace 30 años. También
soy un apasionado del tango,
es mi gran debilidad. Fui a
ver el espectáculo
Tango argen-
tino
y en el intermedio le en-
vié una notita al director para
pedirle un poco más de me-
lancolía en los tangos, pues
los ejecutaban con mucha
energía y no con la suficien-
te languidez. Cuando me ini-
cié en el tango, éste era más
profundo, más íntimo. Mi
única y última pasión es el
tango argentino.
Traducción de Benito Lacave.
1955.
Pocos autores despiertan en sus lectores las reacciones más extremas,
cada uno de sus escritos es una experiencia fascinante. Esta fue una de las
últimas entrevistas del gran escritor rumano E. M. Cioran