Canciones Viajeras

Antologadora: Pepita GarcíaMiró Ilustrador: Brandon Isuiza CANCIONES VIAJERAS COLECCIÓN

Canciones viajeras © María Josefa García-Miró © Brandon Isuiza Colección Perú © Biblioteca Nacional del Perú Av. De la Poesía 160, San Borja, Lima - Perú. www.bnp.gob.pe Presidenta de la República del Perú Dina Boluarte Zegarra Ministro de Cultura del Perú Fabricio Valencia Gibaja Jefe institucional de la Biblioteca Nacional del Perú Juan Yangali Quintanilla Director de la Dirección de Acceso y Promoción de la Información Leandro Villalobos Terán Edición: Gerson Rivera Cisneros Corrección de estilo: Andrea Ramos Edición gráfica: Enrique Mendoza Diseño y diagramación: Patricia Soria Segunda edición: setiembre de 2025 Tiraje: 3000 ejemplares Hecho el depósito legal en la Biblioteca Nacional del Perú N.° 2025-10124 ISBN: 978-612-5205-13-1 Impreso en Línea Gráfica C & A E.I.R.L. Jr. Huaraz 1712, Breña Lima, Perú Ejemplar gratuito, prohibida su venta o reproducción.

Antologadora: Pepita GarcíaMiró Ilustrador: Brandon Isuiza CANCIONES VIAJERAS COLECCIÓN

Índice Presentación 6 Agradecimientos 7 Maskamuyki 9 El ponchito que tú me diste 10 Puñuychalla 12 Venadito de los montes 14 Palomita cantora 16 Vicuñita 18 El palomo enamorado 21 La veguera 22 Bewa barkebo koirantiki ika 24 Yogasërekani ira tosorintsi 26 Por tu ventana dormida 28 Congorito 30 La tentación 33 Paloma blanca, q’uri rikracha 34 Para un gorrión caído 36 Canción para Ekué 38 Lorito verde 40 El guaranguito 43 El tamalito 44 Sobre las canciones 46

6 Presentación ¿Dónde se guardan los cantos? ¿En qué lugar de nuestro ser, de nuestra memoria, de nuestro corazón? ¿O estarán ahí, flotando en el aire, a la espera de que los llamemos para volver a vivir? Desde la infancia, la música nos va moldeando, tanto por sus palabras como por su melodía y su cadencia. Mientras más variados sean sus ritmos y variaciones melódicas, más intensa será la riqueza de contrastes y colores que se imprimen en nuestro ser. Entonces comenzamos a reconocer las voces de los instrumentos, las sutilezas de los caminos melódicos y, si no entendemos el idioma de la letra, incluso podemos aprender una lengua nueva… un reto maravilloso. Lo que entra por los oídos de un niño o de una niña, y resuena en su espíritu, no se borra nunca. Al elegir las canciones que conforman este libro, pensé en todas aquellas que se han perdido en el olvido. Las que han sobrevivido lo han hecho porque fueron compartidas, cantadas una y otra vez, escritas o grabadas, transmitidas de generación en generación. Algunos tendremos la suerte de oírlas en las voces de nuestras abuelas, de nuestras mamás y papás, de nuestros hermanos y hermanas mayores, o de maestros y maestras que nos muestran —con más o menos complejidad— el camino amplio de la música. Y así siguen las canciones viajando en el tiempo, cruzando la tierra abierta… pero si nuestra voz no las alimenta, se extinguirán como el fuego de un candil sin aceite. Gracias a las voces de quienes las recuerdan, nuestras canciones siguen volando, porque ni el tiempo —incapaz de detener la memoria o la música— puede impedir que vuelvan a vivir cuando las cantamos. Pepita García-Miró

7 Agradecimientos Queremos agradecer a quienes han hecho posible que estos cantos lleguen hasta aquí. Algunos nombres se han perdido en el tiempo; otros, en cambio, aparecen porque los recogieron, compusieron o transformaron: a don Jaime Guardia Neyra, por traernos “Maskamuyki”, “Paloma blanca, q’uri rikracha” y “Lorito verde”; a Marisa Pinilla Sánchez Concha, quien nos enseñó “El palomo enamorado”, tondero recopilado por su madre, María Isabel Sánchez Concha, “Belsarima”; a Wilfredo Franco Laguna, por “El guaranguito” (su hija, Victoria Franco, celebra que el trabajo de su padre perdure); a Andrés Soto, por “El tamalito” (su esposa, Leonor Arroyo, agradece que la poesía de Andrés siga viviendo); y a Melba Espinosa Galliani, por ayudarnos a contactar a los familiares de estos autores. También a Gryzel Matallana Rose, sobrina de Juan Gonzalo Rose, por permitirnos incluir su poema “Por tu ventana dormida”; a César Calvo, por su generosidad y sus hermosos temas “Para un gorrión caído” y “Canción para Ekué”; a doña Mercedes Ayarza de Morales, quien, con paciencia y amor, nos dejó un valioso legado musical al recoger temas como “Congorito”; a Mario Florián Díaz, por “Venadito de los montes”; a Nilda, por “El ponchito que tú me diste” y “Puñuychalla”; a Néstora Ramírez, por “La tentación”; y a Chano Díaz Límaco, por enseñarnos “Vicuñita”. Agradecemos a quien trajo desde otras orillas el tema “La veguera”, y a Carlos Ramírez Montalvo, por musicalizarlo a ritmo de tondero y preservarlo. “Palomita cantora” es un tema de Pepita García-Miró. Reconocemos también a quienes tuvieron el acierto de grabar y filmar los cantos de la etnia Shipibo-Konibo, como el profesor Jander Ruiz Laulate, por recoger “Bewa barkebo koirantiki ika”, así como a quien rescató el canto de la etnia Nomatsigenga “Yogasërekani ira tosorintsi”. A todas las personas que cantan, como los pájaros, porque llenan el mundo de alegría, alimentando y alivianando la tierra.

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9 Maskamuyki Te busco Qamqa puñuy, sumaq urpi, ñuqa llapan riKchanaypaq. (Bis) Puñuspayki musqukuway, rikchaspayki waqllaykuway. Anchuykamuy, asuykamuy, llakinchikta mirmachisun. Tutatapas punchawchaspan, kayllay horas maskamuyki. Urqu qasanta hamurqani, sutiykimanta tapukuspa. Kaypim ñuqa suyachkayki, Chiri wayrata muchuspay. Duerme tú, hermosa paloma, yo estaré velando tu sueño. (Bis) Mientras duermes, sueña conmigo; al despertarte, piensa en mí. Acércate, arrímate a mí, vamos a aliviar las penas, convirtiendo la noche en día; a toda hora, te busco. Por los montes nevados he venido, preguntando por tu nombre. Aquí te estoy esperando, no haciendo caso al viento frío. TRADUCCIÓN:

10 El ponchito que tú me diste El ponchito que tú me diste, en aquel cerro se me acabó. El ponchito que tú me diste, en aquel cerro se me acabó. Si tú lo vuelves a hacer de nuevo, mi corderito yo te daré. Si tú lo vuelves a hacer de nuevo, mi corderito yo te daré. Sopla el viento sobre la puna, cae la lluvia sin cesar. Sopla el viento sobre la puna, cae la lluvia sin cesar. Busca una cueva, si no la encuentras, mi ponchito te voy a dar. Busca una cueva, si no la encuentras, mi ponchito te voy a dar.

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12 Puñuychalla Puñuychalla, puñuychalla, miski miski, puñuychalla. Puñuychalla, puñuychalla, miski miski puñuychalla. Runallapa wawallanwan, miski miski puñuychalla. Runallapa wawallanwan, miski miski, puñuychalla. Qué tal vida, qué tal suerte, miski miski, puñuychalla. Qué tal vida, qué tal suerte, miski miski, puñuychalla. Runallapa wawallanwan, miski miski puñuychalla. Runallapa wawallanwan, miski miski, puñuychalla.

13 Duerme-duerme Duerme, duerme, duerme duerme, dulce, dulce, duerme, duerme. Duerme, duerme, duerme duerme, rico, rico, duerme, duerme. Con tu gente, con tu bebe, dulce, dulce, duerme, duerme. Con tu gente, con tu bebe, rico, rico, duerme, duerme. Qué tal vida, qué tal suerte, dulce, dulce, duerme, duerme. Con tu gente, con tu bebe, rico, rico, duerme, duerme. Qué tal vida, qué tal suerte, dulce, dulce, duerme, duerme. Con tu gente, con tu bebe, rico, rico, duerme, duerme. TRADUCCIÓN:

14 Venadito de los montes Letra: Mario Florián Díaz Venadito de los montes, seamos amigos porque… el puma ronda que ronda, venadito de los montes. Te daré agüita en el mate de mis manos y hierbita, arrancada por mis manos, venadito de los montes. Tú me lamerás la cara, yo acariciaré tu lomo; saldremos todas las tardes, venadito de los montes. Cuando me muera o te mueras (¡tendremos vida de lloque!), estaré solo o tú solo, venadito de los montes. Estaré solo o tú solo, venadito de los montes.

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16 Palomita cantora Letra y melodía: Pepita García-Miró Mujer valiente guerrera, palomita cantora, te llevaré como araña, mujer anti guerrera, palomita cantora.

17 El fuego de tu mirada ilumina el pecho frío. Abrígame entre tus alas para encontrarme conmigo. Vivir en la raíz del tiempo, danzar ligera en las horas. Miro desde mi ventana: el mar respira en las olas. Sacude suave la noche, viento fresquito del este, y entre tus dedos nos traes la luz del alba celeste. Mujer valiente guerrera, palomita cantora, te llevaré como araña, mujer anti guerrera, palomita cantora.

18 Vicuñita Vicuñita de alta puna, ¡qué bonita lana tienes! Killinchullay, huamanchayay.1 Así son las huamanguinas, ¡qué bonito talle tienen! Killinchullay, huamanchayay.

19 Somos cuatro en tu puerta, y los cuatro te queremos. Killinchullay, huamanchayay. De los cuatro escoge uno, y el resto nos iremos. Killinchullay, huamanchayay. 1Killinchullay y huamanchayay: cernicalito y halconcito

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21 El palomo enamorado Volaba de loma en loma, corría de prado en prado, volaba de loma en loma, corría de prado en prado, un palomo enamorado que se sintió separado de su inocente paloma. Y al otro lado del río, y en una jaula encerrada, la paloma enamorada suspiraba y decía: ¿Adónde está mi palomo, que de mí se ha olvidado? ¡Tan solo pasar la loma!

22 La veguera Vi pasar a una veguera, vi pasar a una veguera, más linda que una mañana en tiempos de primavera, más linda que una mañana en tiempos de primavera. Yo le dije: ¿Señorita, viene usted de aquel paseo? —No, señor, del coliseo que a lo lejos se divisa, adonde bate la brisa la rica flor de la caña, adonde bate la brisa la rica flor de la caña.

23 Hojas del árbol caído, juguetes del viento son, que son hojas desprendidas del árbol del corazón. Zamba cataplún, pum, canela de chirimoyero, chancaca, vámonos para la alameda, que mi amor se va, caramba. Zamba cataplún, pum, canela de chirimoyero, chancaca, vámonos para la alameda, que mi amor se va para Reque.

24 Bewa barkebo koirantiki ika Canción para la protección de los niños Matsi, matsi, matsi mana… Matsi, matsi, matsi mana… manaitiaki, entsi kano abanon entsi kano abanon. Biontanan, jawen kaya bitaanan, en joe abanon, en joe abanon. Birimakin, biri, birimakin, birimakin, biri, birimakin, nokon panshin chonobo, nokon joxo chonobo, nokon joxo chonobo. Frío, frío, frío abajo... Frío, frío, frío abajo... Cuando baja, yo prepararé el camino, yo prepararé el camino. Recibiendo, recibiendo su alma, le daré la bienvenida, le daré la bienvenida. Le haré brillar, brillar, le haré brillar; le haré brillar, brillar, le haré brillar. Mis espíritus amarillos, mis espíritus blancos, mis espíritus blancos. TRADUCCIÓN:

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26 Yogasërekani ira tosorintsi Yogasërekani, yogasërekani ira paba jonokë, ira paba jonokë, irakani iriro, irakani iriro. Yogasërekani, yogasërekani ira paba jonokë, ira paba jonokë, irakani iriro, irakani iriro. Ira sërarira, ira sërarira teni irangengairi, teni irangengairi, ira tosorintsira, ira tosorintsira. Ora tsinanera, ora tsinanera teni ongengairi, teni ongengairi, ira tosorintsira, ira tosorintsira.

27 Dios está triste Está triste, está triste el dios de los cielos, el dios de los cielos él está llorando, él está llorando. Está triste, está triste el dios de los cielos, el dios de los cielos él está llorando, él está llorando. Aquel hombre, aquel hombre ya no se acuerda de él, ya no se acuerda de él, nuestro dios, nuestro dios. Aquella mujer, aquella mujer ya no se acuerda de él, ya no se acuerda de él, nuestro dios, nuestro dios. TRADUCCIÓN:

28 Por tu ventana dormida Letra: Juan Gonzalo Rose Musicalizado en ritmo de vals por Víctor Merino

29 No he inventado ninguna melodía. Los que amaron dirán: conozco esta canción, y me había olvidado de lo hermosa que era, y habrá de parecerles la única canción con que soñaron. Por tu ventana dormida entra una rama de cielo. En esa rama hay un trino, y en ese trino un secreto. Si te lo digo, despiertas, y si despiertas, no puedo por tu ventana dormida entrar mi rama de cielo. A tu ventana dormida viene a asomar mi lucero. Él ya conoce el camino que lo conduce a su anhelo. Te mira sin que lo mires, te quiere sin que lo quieras, sombra pegada a tu sombra que te ilumina de veras. Te mira sin que lo mires, te quiere sin que lo quieras, sombra pegada a tu sombra que te ilumina de veras.

30 Congorito No me mandes cartas por el correo, no me satisfago, caramba, si no te veo. No me satisfago, caramba, si no te veo. Congorito digo yo, congorito, congorito digo yo, congorito. El mejor guerrero se lleva la palma. Cóngoro lo dice, caramba, cóngoro lo manda. Cóngoro lo dice, caramba, cóngoro lo manda. Congorito digo yo, congorito, congorito digo yo, congorito. Dicen que alguien viene, no se sabe quién. Todo el mundo corre, caramba, corro yo también. Todo el mundo corre, caramba, corro yo también. Congorito digo yo, congorito, congorito digo yo, congorito. ¡Pobre mi negrito, pobrecito de él! Dicen que su amo, caramba, lo quiere vender. Dicen que su amo, caramba, lo quiere vender. Congorito digo yo, congorito, congorito digo yo, congorito. Dicen que los monos no saben querer, pero el mono más chico, caramba, tiene su mujer. Pero el mono más chico, caramba, tiene su mujer. Congorito digo yo, congorito, congorito digo yo, congorito. Soy el farolero de la esquina El Sol. Subo la escalera, caramba, y apago el farol. Subo la escalera, caramba, y apago el farol. Congorito digo yo, congorito, congorito digo yo, congorito. Dicen que los monos no toman chocolate, pero el mono más chico, caramba, está bate que bate. Pero el mono más chico, caramba, está bate que bate. Congorito digo yo, congorito, congorito digo yo, congorito.

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33 La tentación Letra: José Arnaldo Márquez García Qué linda en la rama la fruta se ve, si lanzo una piedra tendrá que caer. No es mío ese huerto, no es mío, lo sé, mas yo de esa fruta quisiera comer. Papá está lejos, mamá no me ve, ni hay acá otros niños… ¿quién lo ha de saber? Mas yo no me atrevo, yo no sé por qué: parece que siempre unos ojos me ven. No quiero, no quiero, yo nunca he de hacer si no lo que haría si todos me ven. Llegando a mi casa caricias tendré, abrazos y besos, y frutos también.

34 Paloma blanca, q’uri rikracha Paloma blanca, q’uri rikracha maytataq rinki (bis). Mayta rispapas chayta rispapas, chaypim waqanki. Mayta rispapas chayta rispapas, chaypim llakinki. Chaki wayquman, mana yakuyuqman chayallaspaykim. Chaki wayquman, manaña kuyaqman chayallaspaykim. Upiyanaykita, mana tarispam chaypim waqanki. Upiyanaykita, mana tarispam chaypim llakinki. Chaki sachaman, mana rapiyuqman rataykuspayki (bis). Llantuyniykita, mana tarispa yuyariwanki (bis). Runapa llaqtanmam ripuspaykichu, saqiruwanki Runapa wasinman pasaspaykichu, dejariruwan. Ima samitam qamqa tarinki, mana ñuqawan. Fuga: Imatapunim tarinki, mana ñuqawan, sapayki. Hukpa rikranman chayaspa, yuyariwaspam waqanki, yuyariwaspam llakinki. Haykatapunim tarinki, mana ñuqawan, sapayki. Hukpa makinman chayaspa, yuyariwaspam waqanki, yuyariwaspam llakinki.

35 Paloma blanca, alitas de oro Paloma blanca, alitas de oro, paloma blanca, alitas de oro, ¿adónde vas? Vayas adonde vayas, ahí llorarás, vayas adonde vayas, ahí sufrirás. Cuando llegues a ese valle seco, sin agua, sin riachuelos, ahí me llorarás, ahí sufrirás. Cuando llegues a ese valle donde el río está seco, ahí llorarás, ahí me recordarás. Cuando tus patitas se posen en árbol seco, sin hojas, y cuando no encuentres sombra que te alivie, ahí me recordarás, ahí llorarás pensándome. Cuando llegues a pueblos desconocidos, cuando llegues a casa de gente desconocida, viajando me dejarás. ¿Qué consuelo encontrarás entonces sin mí? Fuga: ¿Qué encontrarás sin mí cuando estés solo? Al llegar a otros brazos, al recordarme, me extrañarás. Al llegar a otras manos, recordándome, sufrirás. TRADUCCIÓN:

36 Para un gorrión caído Letra y música: César Calvo ¿Con qué alas las estrellas, con qué alas han de cruzar el cielo si tú no vuelas más? ¿Y en qué rama de la noche, en qué rama ha de cantar la luna si tú no cantas más? Tan solo la callada música de este otoño tu pequeño cadáver de sombra cubrirá. Tan solo la callada música de este otoño tu pequeño cadáver de sombra cubrirá. En la rama del silencio, en la rama, tu canto que ha callado por siempre cantará. ¿Quién se fuera tras tu voz, quién se fuera a perderse en el bosque donde encontrado estás? Porque el sol que llevabas en tu pico ha callado, tan solo mi tristeza sol negro alumbrará. Porque el sol que llevabas en tu pico ha callado, tan solo mi tristeza sol negro alumbrará.

37 Caminando no te olvida, no, mi corazón. Hacia tu recuerdo vuelve, ciego girasol. La tierra que fuera mía, igual que tu amor, igual que tu amor la siembra palo de ladrón. Caminando no me alejo, tan solo me voy a esperar que sea la noche, cansado el patrón.

38 Canción para Ekué Letra y música: César Calvo Ekué, Ekué Chabiaka Mokongo, Má Cheberé Los diablos se van, Ekué, pero volverán, Ekué. Los diablos se van, Ekué, pero volverán, Ekué. Ya los diablos se van al silencio. Los antepasados vuelven a dormir. En nosotros, que los escuchamos, los antepasados vuelven a vivir. Ekué, Ekué Chabiaka Mokongo, Má Cheberé Cuando vuelvan los diablos muy pronto, una historia libre nos van a contar: una historia de un pueblo dichoso, la historia que estamos haciendo al cantar.

39 Ekué, Ekué Chabiaka Mokongo, Má Cheberé Los diablos se van, Ekué, pero volverán, Ekué. Chabiaka Mokongo, Má Cheberé

40 Lorito verde Lorito verde, me dicen que tú te vas, lorito verde, me dicen que tú te vas. Si será cierta tu larga ausencia, dime, lorito, ¿por qué te vas? Tú no lloraste como yo lloré por ti, tú no lloraste como yo lloré por ti. Es que tú tienes quien te diga: “Calla, no llores, palomita”.

41 Ya que te ausentas, quizás para no volver, ya que te ausentas, quizás para no volver, mis ojos lloran, mi alma sufre. ¡Ay, con mi suerte no sé qué hacer! Sólo te pido que no te olvides de mí, sólo te pido que no te olvides de mí. Ya que te ausentas, de mí te alejas. Dime, lorito, ¿dónde te vas?

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43 El guaranguito Letra y música: Wilfredo Franco Laguna Ay, dale vuelta a ese guaranguito, dale vuelta muy tempranito. Tu mamá te va a pegar, tu mamá te va a pegar. Del guaranguito sale el sanguito, del guaranguito sale el sanguito. Humita te voy a dar, humita te voy a dar. Te voy a dar, te voy a dar. Anda avísale a tu mamá. Te voy a dar, te voy a dar. Anda avísale a tu papá. Acá… a tu papá, acá… a tu mamá. A tu papá, a tu mamá, a tu mamá, a tu papá, a tu papá, a tu mamá, a tu mamá, a tu papá.

44 El tamalito2 Letra y música: Andrés Soto Si uté mirara un ratito a través de la ventana, ay, yo vería un maicito cantándole a la mañana. ¡Ayayay sí! ¡Ay sí! Si usted asomara la jruente y me hablara cara a cara, ay, yo tendría un tamalito para invitarle con ganas. ¡Ayayay sí! ¡Ay sí! Que me hable de frente, ayayay, que me hable a la cara.

45 Negra mula, negra co negra, color de tu maire, negra mula, negra, no, no, no me haga a mí desaire. Que yo vendo bondades a las 4, a las 5, a las 6 de la mañana. ¡Ayayay sí! ¡Ay sí! Si usted mirara un ratito a través de la ventana, ay, yo vería un maicito cantándole a la mañana. ¡Tamales calientes, casera! 2Uté (usted), jruente (frente) y maire (madre) son palabras pronunciadas en la versión original por Andrés Soto, imitando la forma oral usada en comunidades afrodescendientes, principalmente afincadas en el sur de Lima (Cañete) y en Ica (Chincha, El Carmen, Acarí).

46 Maskamuyki Yaraví (género musical mestizo difundido en Perú, Ecuador, Argentina y Bolivia), de posible origen en el qarawi precolombino y la lírica trovadoresca medieval española. Este tema, inusualmente cantado en quechua, fue recopilado por don Jaime Guardia Neyra, charanguista y transmisor purista de la música clásica andina. El ponchito que tú me diste Dulce huaynito aprendido en 1987 de Nilda, una joven ayacuchana. Puñuychalla Carnaval huamanguino de tono picaresco que, por su melodía, podría parecer una canción de cuna. Venadito de los montes Letra de Mario Florián Díaz (Nanshá, Cajamarca, 1917), poeta, narrador y ensayista, considerado uno de los máximos exponentes de la poesía andina. José María Arguedas escribió sobre él: “Mario Florián es el mejor representante de la poesía indigenista...”. Susana Baca grabó una hermosa versión de este tema. Palomita cantora Letra y melodía de Pepita García García-Miró,, inspirada en la primera línea de una antigua poesía quechua. Vicuñita Araskaska (pasacalle) huamanguino. Jóvenes bailan tomados de las manos mientras regresan a su pueblo, serpenteando por los caminos. Transmitido por Chano Díaz Límaco. El palomo enamorado Tondero norteño cuyas coplas han circulado en otros países y ritmos. Recopilado por María Isabel Sánchez Concha Aramburú (“Belsarima”, Lima, 1889), poeta y recopiladora de tradición oral, y transmitido por su hija Marisa Pinilla Sánchez Concha de Mujica. La veguera Marinera norteña atribuida a Carlos Ramírez Montalvo (Lambayeque, 1857). El término veguera alude a La Vega, zona tabacalera de Cuba. Esta versión fue popularizada por Fiesta Criolla en los años 60. Pepita García-Miró encontró y añadió la frase final del estribillo. Sobre las canciones

47 Bewa barkebo koirantiki ika Canto de protección shipibo-konibo, asociado al arte del kené. Recopilado por Jander Ruiz Laulate y cantado por niños y niñas de Utucuro, Ucayali. Yogasërekani ira tosortintsi Canto nomatsigenga de la zona de Pangoa, en la Amazonía del Perú. Por tu ventana dormida Poema de Juan Gonzalo Rose, musicalizado en ritmo de vals por Víctor Merino. Congorito Festejo afroperuano. Recopilado por Rosa Mercedes Ayarza de Morales. La tentación Tema infantil de transmisión oral, posiblemente creado para enseñar valores de honestidad. Aprendido en Arequipa en los años 60; se estima que tiene entre 80 y 100 años de antigüedad. Paloma blanca, q’uri rikracha Huayno recopilado por Jaime Guardia Neyra en Pauza, Ayacucho. Algunas palabras han sido reinsertadas en quechua con apoyo de Rossmery Pérez Huarcaya. Para un gorrión caído Letra y música de César Calvo, poeta, periodista y escritor iquiteño. También autor de “María Landó” y colaborador de Perú Negro. Figura cercana a Chabuca Granda y la familia Ballumbrosio. Canción para Ekué Canto ritual afroperuano, interpretado por Perú Negro en los años 70. Letra y música de César Calvo. Lorito verde Huayno recopilado por Jaime Guardia Neyra, con dos estrofas añadidas por él. El guaranguito Festejo afroperuano compuesto por Wilfredo Franco Laguna. “Guaranguito” posiblemente alude a la miel de guarango, usada en la receta del tradicional dulce limeño sanguito, palabra derivada del quechua sanku (‘masa de maíz cocida’). El tamalito Panalivio afroperuano con letra y música de Andrés Soto (Lima, 1949), cantautor elogiado por Chabuca Granda y Mario Vargas Llosa. Otro de sus temas más conocidos es “Negra presuntuosa”.

COLECCIÓN Escanea el código y deja que las canciones viajen hasta tus oídos. Canciones viajeras reúne letras que han cruzado caminos, tiempos y memorias. Son cantos que viajaron de voz en voz, de generación en generación, y que hoy encuentran en este libro un nuevo destino. Leerlas es dejarse llevar por las rutas vivas de la tradición popular.

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