Yuyarccuni Año II N° 2 Jimmy Martínez 90 algunos nos han seguido toda la provincia que tiene doze pueblos.” Hasta aquí el padre Miguel de Salazar en su carta. Prosiguese la mesma materia i dizese lo que en las provincias de Lampas, Ocros y Conchucos hallaron de idolatrías (15) En los años siguientes se hizieron en cada uno seis missiones, unas dellas recorriendo las provincias antes visitadas y andadas y otras visitando también otras provincias de nuevo. En las primeras la gloria sea al señor se halló grande enmienda en los más de los indios que antes avian faltado y si de algunos se averiguó aver reincidido, estos eran muy pocos porque los demás y señaladamente los moços los descubrían y acusavan luego que sentían sus recaídas haziendo esto no se atrevían los más viejos a proseguir en su hechizerías y veneración de las huacas. En lo que más hubo que hazer fue lo uno en descubrir los cuerpos muertos que llevavan de las iglesias de indios baptizados a sus mesmas huacas porque les persuadía el demonio que si no era en ella no avian de tener descanso, y demás deso en el reducir a los que en la primera visita por estar ausentes no se avian examinado y bueltos a sus pueblos todavía conservavan en secretos [p.50] sus ídolos y les hazian sus ofrendas, trabajose con todos estos incansablemente hasta dexarlos bien instruidos y enseñados. En la segundas que fueron la de Ocros y Lampas, en el correjimiento de Caxatambo, hallaron lo mesmo que en las demás con tan grande afecto de los indios a sus ídolos que de algún pueblo se supo avian cogido las ceniças de los ídolos que se avian quemado para adorallas como antes, y en lo de los cuerpos difuntos tienen la mesma abusión de que no descansan sino en sus huacas, y en esta materia fue no pequeña ocasión de rissa lo que contó un cura que le avia pasado con una buena vieja porque le pidió con grande instancia estando para morir no consintiese la enterrasen en la iglessia porque siendo tan vieja corría peligro que con la azada y puson le quebrasen la cabeza y que le dolería mucho porque no podría sufrir aquellos golpes por su poca fuerza. Destas y otras persuasiones en que les pone al enemigo nace que ay iglessia donde no queda cuerpo muerto porque los hurtan de noche para llavarlos a sus entierros y después de averlos puesto en sus cuevas que tiene devaxo de tierra sentados y las rodillas juntas con la voca los visitan a menudo y ofrezen sus dones. Grandemente se encubrieran en esta provincia esos idólatras, pero fue Dios servido que dos cosas ayudasen sin pensar al descubrimiento dellos para que fuesen visitados y castigados. La una fue que uno de los padres que asistían a esta misión en esta provincia de Lampas ocho años antes quando la hazía en la comarca de Lima topó por allí un indio forastero natural della y hablando con él y preguntándole cosas deste género le descubrió algunas huacas de su tierra y le dixo los nombres dellas, el padre las apuntó en un libro de memoria por si acaso en algún tiempo fuesse a missión a ella y como en este año se vio ya en la mesma provincia aprovechose de la memoria y asi preguntando cosa cierta y determinada tuvieron más facilidad en hazer que se descubriesse. La otra fue que aviéndose concertado los indios todos de negar igualmente los dioses penates que tenían en sus cassas cada uno y solamente mostrar unos pocos de
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