Yuyarccuni Año II N° 2 Jimmy Martínez 85 De un indio llamado Joseph que no fue más venerado en Egipto el patriarca que lo fue él en esta provincia, pues le llegaron a llamar el Dios menor della, se dice curava las enfermedades invocando a sus huacas y para tener seguro su día y vito hazía que primero les ofreciesen sacrificios llevando él consigo el ídolo a quien se avian de ofreser y después se llevava las ofrendas a su cassa tenía sin duda pacto con el demonio porque en negándole algo de lo que les pedía les destruía los sembrados sin saber cómo fuesto en tanto grado que un español certificó averle sucedido a él este desaire, pues por averlo negado un pedazo de tierra que le avia pedido el indio se la juró y el día siguiente halló su sementera elada y caída de manera que no fue de provecho. Ausentose el hechizero assi como entró en el pueblo el visitador pero cinco meses después le prendieron y penitenciado le hizieron declarasse sus engaños a los indios y le sacaron de la tierra porque no prosiguiese en ellos con tanto perjuizio de los demás. No lo fue de menor otra india que heredando con la sangre las hechizerías exercitó el oficio de todas maneras muy a gusto del demonio por lo que mezclava en él de supersticiones e idolatrías y lo peor es que para acreditarse más de aquella ciencia no la avia aprendido de comunicación de otros hombres, sino por un modi divino refirió una fabulosa historia que se la creyeron los demás como si fuera evangelio, no la pusiera aquí sino atendiera que tal vez importa saver estas fábulas para rechazarlas y dar a entender a los indios la verdad de nuestra fee, al modo que San Pedro apóstol afirmó la verdad de la transfiguración del señor diciendo: Non enin doctas fabulas recuti etc., decía pues esta embustera que una bisabuela suya tubo una hija y a esta le nació un muchacho que al salir del vientre dio un bocado a su madre y reconociéndole las parteras hallaron que tenía la boca en el colodrillo y en ella dientes y muelas y que era contrahecho y mal tallado, y esto mesmo les dava a entender que era hijo del Rayo y por esto le encerraron en un aposento dándole a comer cuyes negros y otras cosas supersticiosas y malas. Al cabo de ocho días dixo que le hallaron varón perfecto y les pidió que le sacasen de allí y que quería ir a ver a su padre, asi le hizieron y le llevaron a un cerro muy alto de la cordillera nevada y al cabo de quatro días en los cuales ubo muchas tempestades de rayos bolvió con unas yervas que le avian dado del cielo y declarado los efectos dellas. Que otro día se fue también y no pareció más y que a la india su aguela quedó con conocimiento destas yervas y se las dio a otra hija llamada Ana dándole a comer dellas, esta salió tan grande hechizera como la madre lo que más admira es questa india embustera tenía un hijo de diez y seis años y era pública fama entre ellos que nació con unos cuernecillos de carne en la frente y por la gran diligencia que su padre del muchachuelo tubo en apretárselos fuertemente con unas vendas se fueron resolviendo hasta no dexar más que una señal pequeña en el assiento de cada uno y esta vieron nuestros missioneros y preguntando a la india que dónde le paresia aver nasido aquello respondió que no podía entender aver sido otra la caussa más que aver soñado quando le consebia que era de un gran venado. A este muchacho permitió Dios que se le adjudicasse el demonio para sí porque siendo mayorsito se le llebava por el aire unas vezes de noche y otras de día en el mesmo obraje donde trabajaba, allí dice se le aparecía un hombre en hábito de indio
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