Yuyarccuni : revista Interdisciplinaria de Estudios Históricos. Año 2, número 2 (2018)

Yuyarccuni Año II N° 2 Jimmy Martínez 83 Entre los demás se hallaron dos famosos maestros desta parte, ambos hermanos y tan viejos que el menor tenía cerca de cien años, decían estos embusteros que el Sol les avia enseñado esta mala treta porque una noche avia venido a ellos en traxe del Inca y les avia dado los polvos que usavan para aquel efeto, y para tornarse perros y otros animales fue caso lastimosso el que susedió a uno destos porque aviéndole exsaminado de cosas de idolatrías, y por ser tarde remitido lo principal del exsamen para otro día se fue el indio a su cassa y soñó aquella noche que le avian de apretar mucho el día siguiente y creyéndolo assi se huyó al amanecer a un despoblado. Fue después descubierto de unos indios que sabía estava pendiente su caussa ante el vissitador, queriéndosele traer se les murió entre las manos impenitente y sin confesión y aun según se coligió del modo de su muerte fue inbocando a las huacas y al demonio en ellas y este obligó a no enterrarle en sagrado, y todos dicen fue castigo de Dios por aver sido desde moço zelosíssimo predicador de sus huacas y brujo tan famoso que era maestro de los demás y les enseñava los ritos y cerimonias con que se avian de adorar sin dar él muestra de christiano en cossa. Otro linaje de brujos hallaron también en este partido a quien se aparesía el demonio visiblemente y les dava polvos no con que ellos se [p.45] quedassen adormecidos, sino que con que adormeciesen a otros y assi llegavan a las cassas donde querían entrar, y con solo llevarlos se hazian invisibles y soplándolos sutilmente sobre los perros y personas que allí avia quedavan todos inmobles, como siguieran de piedras y hecho esto llegavan seguramente al niño que dormía y de las corvas o otras partes blandas les sacavan con las uñas algunas gotas de sangre y la aguardavan en algún testecuelo y llegados al lugar de sus juntas donde les aguardava el demonio tomaba la sangre y a vista de todos la conbertía en carne y algunas vezes en un muchacho (assi se aberiguó en las vissitas) y a este despedaçaban inhumanamente y davan aquellas carnes a las mugeres para que las adereçassen y todos comiesen della, y decían los indios que era tan amarga esta carne que los hazía trocar sangre y aun estar enfermos muchos días a los que la comían. Acabado este amargo vanquete el autor del mostrándose en este ser inmundo espíritu y autos de toda torpessa mandava exercitarla indiferentemente unos con otros con juntas nefandas y después desto antes de amanecer los embiava a sus cassas. Luego los niños a quien avian dado los araños y pellizcos quedavan llenos de cardenales y murian dando voces llamando por su nombre al indio brujo que les avia hecho mal sin averle visto ni conocerlo. En confirmación desta crueldad afirmó un cura a los padres que en espacio de quatro messes se avian muerto al pie de setenta muchachos de doce a diez y seis años sin enfermedad conocida y a una sola muger se le murieron quatro hijos en una semana. El modo con que se vino a descubrir esto fue estando para morir un indio llamó a un padre para confensarse y le declaró aver sido brujo y que por si mesmo lo avia aprendido porque viendo a sus parientes usar de aquellos polvos sabiendo de que eran el mesmo los preparó y se unto con ellos y luego se le revestió tanta crueldad y desseo de carne humana que sin caussa mató dos o tres en el modo dicho y en pago desto le favoreció el demonio apareciéndosele varias vezes

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