Yuyarccuni Año II N° 2 Jimmy Martínez 64 manifestaron muchos voluntariamente, y aviendo traído todos sus ídolos y después dellos los cuerpos de sus passados a quien también adoravan los arrojaron al fuego con muestras de verdadero arrepentimiento. Llevavanse cruzes con grande solemnidad y música, y se colocavan en los lugares que avian sido adoratorios antiguos. Hallaronse en esta ocassión tantos ritos y ceremonias para celebrar aquellos dos cerros que al principio se nombraron Pariacaca y Chaupiñamoc, que fuera largo el referirlas y se dexan por ser semejantes a otras que en otras ocassiones se han dicho arriba. Solamente es bien de reparar que desde el día que començava el falso sacerdote deste cerro a publicar la fiesta se mandava a todos guardar continencia por diez días enteros y para esto recogían a los varones en choças o buhíos aparte por sus ayllos o parcialidades, y de noche los contavan y averiguado el que faltava le açotavan gravemente porque tenían por gran pecado no guardar continençia en el tiempo que se preparavan para la dicha fiesta, harta confusión para los fieles que en reverencia del verdadero Dios no hazen otro tanto. Llegado el día de la fiesta iban a una cueva muy grande llamada Chutinguaque y llevavan a ella sobre carneros de la tierra sus difuntos, que los tienen en sus sepulcros (estos son al modo de torrecillas pequeñas todas quadradas con una puerta al oriente) secos que acá llaman hechos charqui. Llevavan a los varones vestidos con manto y camiseta y llautos que como en otras partes se a dicho son unas roscas de cuerdas que sirven de sombreros. Y a las mugeres ponen axu y lliclla que es su vestido ordinario y aquella noche la gastavan en vela despertando con rigor a los que dormían y el día siguiente ofrezían sus sacrificios. También hazian otra fiesta a otro adoratorio llamado Ynaccha en que al modo del sábado Santo encendían lumbre nueva y vestidos al modo yunga iban [p.32] a la puna a caçar guanacos para ofrezer sacrificio y el día de la fiesta corrían como antiguamente, el pabo poniendo en quatro hastas, a buenos trechos, unas plumas de colores y el primero que llegaba a qualquiera dellas se la davan por premio, y luego con alavanças de vencedor le traían delante del ídolo y le davan a bever en las tazas o mates dedicados a él (llamanse aquillas) dándoles a entender que de allí adelante an de ser más valientes, pues an participado de la bebida del ídolo y todo el tiempo que dura esta fiesta a de estar el fuego nuevo encendido cebándole siempre sin consentir que se apague. Usavan también otra invención y era traer unas máscaras o caratulillas cortadas del rostro de un hombre con el mesmo hueso y piel como estava antes, para lo qual devían de tener algún género de sierra o instrumento muy agudo y procuravan que fuese esta máscara de algún indio principal señalado y al tiempo que avian de coger el maíz se la ponía uno sobre su cara y con solo esto cobrava tanta autoridad que le traían en andas como en procesión y le hazian ofrendas como a cosa divina. Estas supersticiones les enseñava el demonio, también era cosa de ver los misterios que hazian quando alguna india paria dos hijos de un vientre porque son para ellos de gran veneración, llaman Curi a los hijuelos y en naciendo cogen al padre y le encierran en un aposentillo y le tienen hechado cinco días mandándole que no se mueva del, passados estos le hechan del otro lado otros cinco porque dicen es todo necessario para conservar los gemelos. Luego le mandan guardar continencia un año entero castigándole severa-
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