Yuyarccuni : revista Interdisciplinaria de Estudios Históricos. Año 2, número 2 (2018)

Yuyarccuni Año II N° 2 Maria Valdivia 344 res, las mismas feministas de mayor edad, todavía no se asumen como fuente y se carece de sus testimonios en torno a épocas complicadas. En general, hay que entender algo, el feminismo es activismo, la Historia de las Mujeres es la realización de investigaciones sobre este tema y el enfoque de género es la construcción de un cuerpo teórico que viene de diversas corrientes epistemológicas, no investiga sólo a la mujer. Desde mi punto de vista, sin teoría que oriente nuestras preguntas de investigación, esta puede quedar un tanto a la deriva en el rescate sin posibilidades de una legibilidad más consistente con otros elementos como clase o raza. Nuestro “activismo” es más metódico en sus indagaciones, y por eso muy útil. No debemos permitir que nuestros resultados queden señalados como algo que hace fulana y fulano, casi como en un gueto historiográfico, en ese sentido Joan Scott tiene toda la razón, cuando reclama la integración de nuestros trabajos a la Historia total, ocurre algo similar con los estudios sobre etnicidad. ¿Cómo define usted la investigación histórica con teoría de Género? Género es un enfoque, su desarrollo es interdisciplinar con avances dispares, esencialmente desde la filosofía política y la antropología. Considero que en el Perú existe más Historia de las Mujeres que Historia con enfoque de Género. Es beneficioso que se recupere la voz de las mujeres, pero las teorías relacionadas con el género te permiten un análisis más estructural. Es interesante conocer a las mujeres, darles rostro, pero es mejor saber cómo su exclusión o participación permite el funcionamiento y la mutación de estructuras excluyentes en una sociedad. Especialmente el control de la reproducción femenina, la normalización del comportamiento, la construcción de la sexualidad, la exclusión de sexualidades subversivas como el lesbianismo, bisexualidad u homosexualidad y, especialmente, qué rol jugó el trabajo femenino en el sistema productivo. Necesitamos entender las acciones recurrentes como el abandono de los hijos, infanticidio, el aborto o el suicidio, que pueden constituir formas de inconformidad y resistencias a la idea de destino femenino. Es necesario entender que la mujer siempre trabaja, formal e informalmente, de día o de noche, es un objeto en movimiento, señalo objeto porque es el otro quien la construye, su cuerpo siempre está (in)disponible para los hombres (el padre, el esposo, los hijos), hinchada y desfigurada por las experiencias del parto en el caso de las multíparas, al menos hasta la aparición de la píldora anticoncepcional, la crianza exitosa o de pérdidas y muerte infantil, su sentido de sí en tanto madre o no

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx