Yuyarccuni : revista Interdisciplinaria de Estudios Históricos. Año 2, número 2 (2018)

Yuyarccuni Año II N° 2 Robert Salazar 283 El apoyo del SINAMOS sólo fue efectivo al inicio de la organización popular ya que posteriormente van a ser los obreros y líderes sindicalistas los que apoyarán a los pobladores en sus luchas reinvindicacionistas. Tal apoyo se materializa en un mitin de la CGTP donde los pobladores de El Rescate y los obreros participan conjuntamente. Las movilizaciones continuaron con mítines relámpagos y con marchas masivas como la del 24 de enero de 1973, donde participaronn cerca de cuatro mil personas. En febrero de 1973, las movilizaciones continuaron, pero se constata una menor participación que va derivanda en un relativo reflujo que se prolongó hasta fines de 1973. La relación con el SINAMOS en ese momento es casi nula. La intransigencia del SINAMOS, que, al no poder neutralizar la experiencia, intentó ahogarla y se negó a atender las necesidades de la población; y la correlativa inflexibilidad de la organización autónoma que, para protegerse buscó soluciones parciales a sus problemas materiales en base a su desarrollo interno. La situación peculiar y avanzada del experimento que destacaba mucho del conjunto de las organizaciones de pobladores y no podía irradiar sustantivamente hacia otras realidades barriales, ni arrancar por sí sola conquistas que modificasen las condiciones de la reproducción de la fuerza de trabajo. Algunos vicios en la relación dirigencia/base que agarrotaron el funcionamiento democrático de la organización, y ciertas dificultades de orientación política, explicables por el desconcierto y la incomprensión del movimiento barrial por parte de los grupos de izquierda (Ettiene, 1978, p. 71)12 Se abrió entonces una tercera coyuntura en la cual el movimiento de pobladores se inscribiría trágicamente en la lucha de clases. El año 1974 marcó nuevamente el reinicio de la combatividad acompasada por un contexto de crecientes alzas en el costo de vida. En marzo de dicho año, se movilizaron los pobladores de El Rescate, Chacra Puente, El Montón, Villa el Salvador de los Milagros y otros barrios agrupados en el Frente Unido de Defensa de los Rescatadores de la Margen izquierda del río Rímac. La represión gubernamental va a ocasionar la muerte de un poblador y numerosos heridos. Todo ello provocó una situación de reflujo prolongado en un contexto global de suspensión de las garantías individuales y represión gubernamental13. 12 El Rescate se orientó hacia objetivos que permitieron sin embargo importantes conquistas, como la liberación de una dirigente encarcelada, la promulgación de un decreto de expropiación a fines de 1973 y desbaratar distintas tentativas sinamistas y apristas de tomar control del asentamiento. 13A la desorientación así provocada se sumaron los factores de aislamiento e impase en la lucha reivindicativa antes señalados, y la dificultad de integrar en la coyuntura los elementos positivos de

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