Yuyarccuni : revista Interdisciplinaria de Estudios Históricos. Año 2, número 2 (2018)

Yuyarccuni Año II N° 2 Robert Salazar 282 Estos terrenos van a servir de escenario para una lucha sui generis, donde la tradicional reivindicación del espacio para habitar se combina con una pretensión clasista de proletarizar la organización y orientación de la lucha. En este espacio, inicialmente no sólo se trataba de mantener la independencia respecto del gobierno, sino de integrar las luchas de dichos pobladores con las de los sindicatos de la zona y a través de ello se consolida la organización vecinal anclada a los ejes nacional-populares. Las últimas décadas ven, pues, la consolidación del proletariado, su crecimiento numérico, su avance territorial y, en los períodos de auge popular, su potencialidad para convertirse en eje de un proyecto nacional-popular. Al respecto los últimos años nos permiten visualizar más claramente los avances y límites de este proceso. Por una parte, se avanza en la universalización de las formas de lucha y organización proletarias: sindicatos, huelgas, paros, ollas comunes, tomas de locales, se generalizan no sólo dentro del proletariado sino que se desbordan al conjunto de clases populares (Degregori, 1981, p. 25). Las luchas de reivindicación frente al cerco represivo del gobierno militar se prolongaron por espacio de un mes, al mismo tiempo que los pobladores se organizan, provocando a su vez la solidaridad de los sindicatos de la zona, así como de otros sectores poblacionales, recibiendo mayor apoyo de estos últimos11. Estos momentos se convierten en el eslabón perfecto donde podemos recrear los lazos micro y macro poblaciones; de parte de la población hay una respuesta de lucha frente a las decisiones del Estado que tiene que ceder a la presión y dejar que la organización vecinal actúe bajo los parámetros de sus demandas y respondiendo a la satisfacción de la necesidad de la vivienda. Esta dinámica de organización va a permitir la formación de grupos culturales juveniles, de seguridad, de propaganda, de educación, de salud, etc., que dinamizarán la participación poblacional orientándola a la lucha por el reconocimiento público, en solidaridad con los sindicatos en conflicto. Frente a esta postura, el SINAMOS empieza una labor de apoyo y de guía frente a la organización popular; también en noviembre de 1972 se promoverá el apoyo de las luchas del Sindicato de Construcción Civil de Marcona, juntamente con algunos sindicatos de orientación clasista. 11 Algo que contribuyó de manera decisiva a este aislamiento fueron las posiciones de los dirigentes vecinales respecto de la CGTP (Confederación General de Trabajadores del Perú), los planteamientos de descentralización fuera de dicha central obrera.

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