Yuyarccuni Año II N° 2 Maria Valdivia 258 activo del partido Acción Popular, llegando a desempeñarse como vicepresidente de la República durante el primer gobierno belaundista (1963-1968). Se puede inferir que los Seoane fueron una familia de políticos, con redes y vínculos en diversas agrupaciones, no siempre antagónicas. La novela fue escrita en la penitenciaría, en las envolturas de cigarrillos y papeles sueltos que los presos, visitantes y abogados, hacían pasar del mundo de la prisión al de la libertad. La novela testimonial cumplió una función importante en esta coyuntura. Tuvo varios objetivos, el primero, sensibilizar a la opinión pública en torno a la condición de los presos políticos, presentarlos como hombres de bien, padres de familia, esposos e hijos. La construcción del valor familiar fue uno de los elementos más abordados en la trama. El sufrimiento del preso político es considerado el más doloroso, en cuanto es un ser que pierde un afecto privado en busca del bien público. Un segundo objetivo del texto, fue el de obtener algunas mejoras en las condiciones de vida de la cárcel, especialmente aquellas referidas a la salud. En las cárceles las enfermedades más apremiantes fueron la sífilis y la tuberculosis debido al uso obligado de las prendas de los presos fallecidos y a las condiciones insalubres que favorecieron el contagio de las enfermedades. Las autoridades conocían de estos hechos, más propiciaban la muerte lenta del prisionero. El tercer objetivo fue el referente a la construcción del martirologio aprista. En general, varios de los presos políticos no fueron personas destacadas en la estructura partidaria, por esa misma razón, la prisión constituyó uno de los galardones más preciados por los militantes, decirse preso y sobrevivir para contar la experiencia significó un estatus superior ante la militancia más nueva e incluso un valor que los elevaba frente a otros grupos políticos. Juan Seoane estuvo diez años preso, la novela relata sólo el primer año, y entre la transcripción y la publicación de la obra, medió casi un quinquenio. La primera edición corresponde a 1937, fue editada por los apristas exiliados en Chile mediante la editorial Ercilla, donde varios de ellos lograron encontrar empleo como autores, traductores, periodistas y correctores. Este aspecto es importante, porque la novela-testimonio tuvo una finalidad propagandística ante la comunidad internacional y entre la militancia aprista exiliada, residente en Chile, México y Argentina. Como bien ha señalado Leandro Sessa, el APRA utilizó la escritura como arma política. Periódicos, panfletos, revistas, correspondencia, novelas, poesía y ensayos, tuvieron una finalidad proselitista (Sessa, 2014). La novela-testimonio aparece en un contexto en que el principal temor del aprismo consistía en perder a sus militantes o que la represión los dispersara
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