Yuyarccuni Año II N° 2 Axel Sanchez 234 Los conceptos de cultura e identidad son conceptos estrechamente interrelacionados e indisociables en sociología y antropología. En efecto, nuestra identidad solo puede consistir en la apropiación distintiva de ciertos repertorios culturales que se encuentran en nuestro entorno social, en nuestro grupo o en nuestra sociedad. Lo cual resulta más claro todavía si se considera que la primera función de la identidad es marcar fronteras entre un nosotros y los “otros”, y no se ve de qué otra manera podríamos diferenciarnos de los demás si no es a través de una constelación de rasgos culturales distintivos. Por eso suelo repetir siempre que la identidad no es más que el lado subjetivo (o, mejor, intersubjetivo) de la cultura, la cultura interiorizada en forma específica, distintiva y contrastiva por los actores sociales en relación con otros actores. (Giménez, 2012, p.72) Este concepto lo podemos contrastar en el entorno aliancista de inicios del siglo XX, cuyo entorno social fue un grupo de muchachos del mismo barrio, con problemas equitatios y aspiraciones cotidianas, siendo considerados como una familia, según el Libro de Oro (2001). Del carácter grupal, pertenecieron a un club de fútbol con 25 años de fundación y 15 años de jugar en el campeonato de la liga peruana, la cual ya habían pasado jugadores entre ellos jugadores cholos, inmigrantes italianos, afrodescendientes y criollos que por tradición oral compacta le dejaron un legado futbolístico a la generación aliancista que Panfichi y Leveau categorizan como el equipo de oro al cuadro íntimo de 1927-1940. Y su respectiva sociedad, se puede entender desde la cultura popular, diversiones, jaranas, procesiones y sus oficios o empleos que identificaban a estos jugadores que pertenecían a los sectores populares. Stein (1986) sostiene que la identificación de los grupos afrodescendientes en Lima radicaba en el culto al Cristo Morado y el seguimiento al club Alianza Lima, a esto se le puede sumar lo que menciona Muñoz acerca de las fiestas carnavalescas estudiado por Sonke Hansen (2014), con relativo a esto Stein nos menciona: Hasta ahora hemos buscado la imagen y la auto imagen del afroperuano en las referencias de individuos que expresan una ideología ambivalente acerca del negro en el Perú. Se trataba, pues, de una ideología con una corriente dominante de desprecio, temor, desconfianza y autonegación, y otra contraideología algo subversiva y conflictiva que valorizaba ciertas características negroides. Pero para rescatar esta imagen compleja y ambigua del significado de ser negro en el Perú se requiere una metodología supra individualista; se necesita comprender lo negroide como expansión de la colectividad, Esta historia colectiva que nos propondremos a reconstruir aquí, enfatiza sobretodo en dos instituciones negroides centrales; el culto religioso al Señor de los Milagros y el club de fútbol Alianza Lima. (Stein, 1986b, p.219)
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