Yuyarccuni Año II N° 2 Carlos Moste 205 En cuanto una comunidad no está en posición de satisfacer todas las necesidades de sus integrantes, se ve obligada a ingresar al mercado externo por medio del trabajo asalariado. Se contrae también el ingreso de artículos innovadores por un deliberado esfuerzo de eliminar alternativas de consumo. Estas cosas no son para nosotros (Mayer, 1970, p. 113). De igual forma podríamos abordar el tema de la conservadora sociedad andina a partir de su tradición. Explicar la concepción del pensamiento andino nunca ha sido una tarea fácil, la justificación más común para explicar esta característica se basa en la postura de que existe aún, en el ideal andino, prevención contra el sector costeño que impide que este pueda mostrarse con confianza. En el cuento Los tres jircas, es posible apreciar la obstinación del narrador por conocer la singular tradición andina: Y he aquí lo que me contó el indio más viejo, más taimado, más supersticioso y más rebelde de Llicua, después de haberme hecho andar muchos días tras él, de ofrecerle dinero, que desdeñó señorilmente, de regalarle muchos puñados de coca y de prometerle, por el alma de todos los jircas andinos, el silencio para que su leyenda no sufriera las profanaciones del blanco, ni la cólera implacable de los jircas (López Albújar, 1920, p. 16). A inicios del siglo XX, la cultura indígena estuvo caracterizada por ser una sociedad aislada y a la vez homogénea, con sus propios controles políticos. Así también con un sistema de relaciones sociales que correspondieron en su mayoría a un sistema de prestigio6. Para vincular esto con el mundo literario de Cuentos Andinos, hemos podido identificar un caso de esta índole. Se trata de El licenciado Aponte, en él se puede conocer la historia de un hombre apellidado Maille, quien al volver a su pueblo luego de servir militarmente a su patria, es recibido de manera despectiva por parte de los pobladores, en consecuencia, de que su apellido haya estado manchado por los más terribles accionares que puede cometer un hombre. De esa manera su apellido y por consiguiente su vida, había quedado definida en una sociedad tan prejuiciosa como la que presenta López Albújar en su obra: “Él era un Maille, y un Maille estaba obligado a soportar todo, impasiblemente, mientras carecía de fuerza para luchar y vengarse. Meditó un plan, tomó una resolución y abandonó su pueblo triste y lleno de rencor por los agravios sufridos en tan pocos días. Y, a 6 El sistema social de relaciones andinas en algunos sectores del Perú se ha caracterizado naturalmente por priorizar el linaje familiar sobre algún otro sistema de jerarquización. Esto ha determinado, en la mayoría de los casos, el comportamiento del poblador andino.
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