Yuyarccuni Año II N° 2 Jair Miranda 166 juzga y castiga, pero no los prende por sí mismo (CDIP, Tomo XXVII, Vol. 1°, p.172). Estas bandas de ladrones estaban compuestas por mestizos, esclavos libertos (sin trabajo fijo y cimarrones), y en menos cantidad indios. Siguiendo a Charles Walker, podemos observar la característica multiétnica del grupo, compuesto principalmente por "castas", es decir, individuos categorizados rígidamente por la sociedad colonial y con pocas esperanzas de movilidad social, siendo el mundo de los actos delictivos un espacio en donde podían romper en cierto modo dichas barreras, gozando de una virtual libertad y relativa autonomía (Walker, 1990, p.108). Cabe destacar que, como señala Silvia Escanilla, los bandoleros y cimarrones contribuyeron a forjar una imagen de la región costera sobre la cual la corona española no tenía ningún control o autoridad (Escanilla, 2014, p.115). Como reconoce Cristine Hünefeldt, aquellos esclavos negros que de por sí tuvieron el coraje de exponerse a una vida incierta, tuvieron que aprender a vivir sin amos, proceso que los llevó a buscar una forma de subsistencia en el robo. Estas vivencias fueron elementales y útiles en el momento en que toda la sociedad se vio envuelta en la contienda bélica independentista, en la década de 1820. No es de extrañar que las bandas de cimarrones se fortalecieran a tal nivel que podían negociar sus reivindicaciones propias, al margen de defender los cometidos patriotas o realistas durante la guerra de independencia (Hünefeld, 1979, p. 88), y con ello insertarse dentro de la movilidad social — desde luego, tampoco podemos olvidar que la coyuntura de guerra facilitó una mayor apertura para la movilidad social—. Ya de por sí, como menciona Aguirre, la fuga de un esclavo representaba una eficaz respuesta a la dominación: priva al amo de fuerza de trabajo y recupera para sí la capacidad de decidir su destino, aunque, ciertamente, tal capacidad se ve severamente limitada por la configuración discriminatoria de la sociedad entera y los peligros que acechan al cimarrón (Aguirre, 1990, p. 140). El desafío a la autoridad y la búsqueda de libertad de los esclavos negros creció como resultado de dos procesos. El primero podemos encontrarlo en la promulgación de la Constitución de Cádiz en 1812, que estuvo muy cerca de declarar a los negros y sus descendientes iguales a los españoles. Desafortunadamente ello no se concretizó. Sin embargo, sus postulados tuvieron hondas repercusiones en la conciencia de los esclavos, quienes en muchos casos optaron por escapar y volverse cimarrones (Hünefeldt, 1979, p. 73). El segundo proceso está relacionado con el discurso empleado oportuna-
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx