Voces y cantos de las mujeres

plantea conformarlo más bien a un sistema de crítica e historia artística, “sin que esto implique otra cosa que un método de explicación y ordenación, y por ningún motivo una teoría que prejuzgue e inspire la interpretación de obras y autores”10 En esa perspectiva, apunta en su articulo “La realidad y la ficción”, que el realismo en la literatura nos aleja de la realidad. La experiencia realista ha servido para demostrar que sólo podemos encontrar la realidad por los caminos de la fantasía. Es decir, la ficción más que descubrirnos lo maravilloso nos revela lo real, “y cuando la fantasía no nos acerca a la realidad, nos sirve bien poco”. Consecuentemente, para Mariátegui el suprarrealismo más que una escuela o un movimiento de la literatura francesa, es una vía de la literatura mundial11. Al adherir la propuesta de El Manifiesto del Surrealismo lanzado por André Bretón en 1924, señala que el surrealismo se presenta como principio creador del verdadero arte pleno de fantasía, cuyo mayor mérito es el de haber preparado “una etapa realista en la literatura, con la reivindicación de lo suprarrenal”12. Con relación a la historia literaria peruana, sostiene que la etapa que se inaugura en la década del veinte significa el fin de la colonia, porque hasta esa generación el Perú no se había aún independizado de la Metrópoli. “Algunos escritores, habían sembrado ya los gérmenes de otras influencias. (...) Pero todavía duraba lo fundamental del colonialismo: el prestigio intelectual y sentimental del Virreinato. Había decaído la antigua forma; pero no había decaído igualmente el antiguo espíritu. Hoy la ruptura es sustancial“13. La revista Amauta, que fundara en 1926, donde el arte y la literatura ocupan un importante espacio expresa esa ruptura, el movimiento de renovación interesado por el surrealismo y las vanguardias europeas. La importancia histórica de la vanguardia literaria y artística como movimiento de renovación, reside en que hasta ese momento la literatura peruana había tenido una orientación conservadora de permanente mirada hacia atrás: “contenta con los frágiles recuerdos galantes del virreinato”14. Es en Amauta donde convergen los poetas y artistas que representaron ese cambio, incluso, aquellos que se calificaban de manera distinta, como Martín Adán que se decía: “reaccionario, clerical y civilista”. Poetas hasta entonces desconocidos como: José María Eguren, Xavier Abril, Emilio Adolfo Westphalen, Cesar Moro, Carlos Oquendo de Amat y Enrique Peña Barrenechea. También, Cesar Vallejo, aunque a diferencia de los anteriores ya había publicado en 1922 Trilce, palabra inventada por él, mezcla de triste y dulce. Lo que acoge Amauta, es la libre creación artística que, “al emanar de un rechazo a los estereotipos de una tradición 10 José Carlos Mariátegui. 7 Ensayos de Interpretación de la realidad peruana”. Mariátegui Total. Lima. Empresa Editora Amauta, 1994, T.1, p. 107. 11José Carlos Mariátegui. El artista y la época. Mariátegui Total. Lima. Empresa Editora Amauta, 1994, T.1, p. 555. 12 José Carlos Mariátegui. “Nadja de Andre Breton”, en El artista y la época. Lima. Empresa Editorial Amauta, 1970, p. 178. (4º edición). 13 José Carlos Mariátegui, ob.cit., pp. 156-157. 14 José Carlos Mariátegui. “Nacionalismo y vanguardismo”, en Peruanicemos el Perú. Lima. Empresa Editora Amauta, 1970, p. 74 (1ª edición).

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