Voces y cantos de las mujeres

En efecto, la concepción ética que ya se evidencia en esos años, se fortalece con la posterior influencia que en Europa recibe de Croce, Gobetti y Sorel. Por ello, en concordancia con el ideal gramsciano de unir ética y política, el proyecto de Mariátegui no sólo apunta a la transformación económica y política, sino a "la participación de los ciudadanos libres e iguales en la formación colectiva de una voluntad política, (...) y a la transformación del mundo de las relaciones intersubjetivas en el sentido de la afirmación de la solidaridad"6. Esta nueva lectura de la política, le permitió una reflexión que abarcó los ámbitos de la cultura y de las relaciones intersubjetivas. Desde esta perspectiva, nada escapa a su acuciosa mirada: política, economía, arte, cultura, literatura, cine, psicoanálisis. Todo forma parte del conjunto de la sociedad que él intenta cambiar de rostro. No es imparcial ni ajeno a cuanto ocurre a su alrededor: "No soy un espectador indiferente al drama humano", enfatiza. "Soy, por el contrario, un hombre con una filiación y una fe"7 No es, pues, casual que se haya interesado por las obras literarias escritas por mujeres y, también, por aquellas dedicadas a describir el mundo femenino. En este aspecto, también es interesante observar el proceso que siguió Mariátegui desde su inicial adopción del ideal femenino tradicional y conservador de comienzos de siglo, hasta la expresión de una postura abierta y sin prejuicios en la década del veinte8. Proceso pleno de contradicciones que confirma, a su vez, que la utopía de su propuesta política está ligada a la ética y a "la creación en la historia viviente y compartida de los hombres, de nuevos valores y formas de vida"9 Vanguardias literarias La vocación de Mariátegui por la cultura, es una constante en su producción intelectual, hecho que se advierte desde los primeros artículos que escribe en “La Prensa”. Así como en los ensayos que dedica a Máximo Gorki, Miguel de Unamuno, Andre Gide, Bernard Shaw, Romain Rolland, Rainer María Rilke, Henri Barbusse, Sergio Essenin, Blasco Ibañez, Ramón del Valle Inclan, León Tolstoy, Andre Murois, Stefan Zweig, John Dos Passos y Emilio Zola. Todos los cuales fueron posteriormente publicados en Signos y obras y El artista y la época. En los 7 Ensayos de interpretación de la realidad peruana, dedica expresamente un capitulo para analizar el desarrollo de la literatura; cuyo estudio, por su carácter de excepción, “no se acomoda a los usados esquemas de clasicismo, romanticismo y modernismo, de antiguo, medieval y moderno, de poesía popular y literaria”. Y, no inventaré, dice, “sistematizar este estudio conforme a la clasificación marxista en literatura feudal o aristocrática, burguesa y proletaria”. Para no dar la impresión de que su alegato pudiera parecer organizado según esquemas políticos o clasistas, 6 Cesar Germana. “Socialismo y democracia”, en José Carlos Mariátegui y Europa. El otro aspecto del descubrimiento. Lima. Empresa Editora Amauta, 1993, p. 135. 7 José Carlos Mariátegui. La escena contemporánea. Lima. Empresa Editora Amauta, 1970, p.12 (4ª edición). 8 Sara Beatriz Guardia. La mujer en la obra de Mariátegui. Ponencia presentada en el “Simposio Internacional José Carlos Mariátegui”. Comisión Nacional del Centenario de JCM. Lima,13 al 17 de junio de 1994. 9 Alfonso Ibañez. “Alberto Flores Galindo: La agonía de Mariátegui”, en Anuario Mariateguiano. Lima. Empresa Editora Amauta, Vol. III. No 3, 1991, p. 135.

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