mujeres sean los protagonistas de los distintos cambios ocurridos. Una historia que ubique a la mujer como sujeto histórico14. Lo cual implica necesariamente reescribir la historia desde una alternativa contestataria15 Hecho que nos sitúa frente a otro reto, y es que la ausencia femenina significa también carencia de fuentes. Trascender esta situación y orientar la investigación hacia una nueva concepción y manera de entender la historia, no solo obliga a una intensa búsqueda del dato, sino que muchas veces, estas mismas fuentes por su componente patriarcal impiden la certera conclusión. A su vez, es necesario diferenciar las distintas experiencias históricas, porque no siempre los cambios y los períodos que han marcado la evolución de la humanidad tuvieron el mismo significado para las mujeres que para los hombres; en primer lugar, porque las experiencias históricas de las mujeres siempre fueron irrelevantes para los hombres. Por ello, si queremos que las mujeres asuman su experiencia a través del tiempo, y que esto sea compartido por la sociedad en su conjunto, es necesario un cambio de los valores sociales, la transformación de supuestos históricos, y la concepción según la cual las actividades masculinas son decisivas, mientras que las ejercidas por las mujeres carecen de trascendencia. En este marco, la nueva historia de las mujeres de América Latina, abarca mucho más que un simple recuento de su participación en aquellos eventos que la historia tradicional les ha asignado16. Abre espacios insospechados en el estudio de su condición y del lugar que ocuparon en las sociedades prehispánicas; las formas que adquirió la subordinación y los grados de autonomía que tuvieron sobre todo en el ámbito mítico religioso y su influencia. Al respecto, en 1991 un equipo de arqueólogos de la Universidad Católica del Perú, encontró probablemente el hallazgo más trascendental registrado hasta la fecha con relación a la mujer prehispánica. Se trata de “la tumba de una sacerdotisa que aparentemente tuvo un papel de gran importancia”17 en la sociedad mochica tardía al norte del Perú. Los adornos en metal y una especie de corona implica que ejercieron un grado de poder, aspecto que no había sido considerado hasta ese momento. La nueva historia permitirá una aproximación a lo que significó el impacto de la conquista española signada por una violencia que revistió características particulares con las mujeres, y cómo el colonialismo acentuó la marginalidad de las mujeres circunscritas exclusivamente al ámbito doméstico. Nos remitirá a la importante presencia y participación de las mujeres en la lucha por la independencia, y cómo este tema y la construcción de los estados liberados de la metrópoli - cuestión central en la historiografía latinoamericana del siglo XIX -, tuvo también relación directa con la construcción de los héroes nacionales donde no figura ninguna mujer en calidad de heroína, y por el contrario aparece en este período sumisa y ausente del quehacer 14 Sara Beatriz Guardia. Mujeres Peruanas. El otro lado de la Historia. Lima. Editorial Minerva. 1995. (3ª edición). 15 Pablo Macera (Prólogo), en Ibídem, p. 11. 16 Gertrude M. Yeager. (Editor) Confronting change, challenging tradition. Washington. Jaguar Books on Latin America, No 7, 1994. 17 Luis Jaime Castillo - Ulla Sarela Holmquist. Mujeres y poder en la sociedad mochica tardía. Ponencia presentada en el Simposio Internacional “La mujer en la historia de América Latina”. Lima, 27 al 29 de agosto de 1997
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx