funciones. Precisamente bajo el reinado de Urukagina, su esposa, la reina Shagshag, ejerció la administración del templo con total autoridad legal y económica como suprema sacerdotisa. No obstante, el mismo rey Urukagina, promotor de las primeras reformas dirigidas a otorgar derechos legales básicos a los ciudadanos, es autor de varios edictos que muestran ya las difíciles condiciones de vida de las mujeres que no pertenecían a la elite gobernante. En uno de éstos Urukagina dice: “En otros tiempos las mujeres se casaban con dos hombres, pero las de hoy han tenido que abandonar este crimen”. “Aquellas que no cumplan serán lapidadas”. Y, añade: “si una mujer se dirige irrespetuosamente a un hombre se le aplastara la boca con un ladrillo al rojo vivo”12. Posteriormente las reinas que gobernaron como esposas de los reyes y supremas sacerdotisas, fueron cediendo por decisión masculina su posición a sus hijas nombradas sacerdotisas en diversos cultos pero sin ninguna injerencia en el poder. Así, el rey Sargón de Acad nombró a su hija Enkheduanna, suprema sacerdotisa del templo a luna de la ciudad de UR y del templo del cielo en Uruk. Naram-Shan el Grande, convirtió a su hija Enmenanna en sacerdotisa de UR. Los códigos de UrNammu, de la tercera dinastía de UT, y de Lipit-Isthar, de la dinastía de Isin y Lara, mencionan la presencia de la sacerdotisa Enannatumma. Y cuando el rey Shin- Kashid de Isin conquistó Uruk y fundó una dinastía en 1965 a.C., nombro a su hija Ninshatapad suprema sacerdotisa. Esta práctica se prolongó aproximadamente durante 500 años y según registro escrito existieron trece sacerdotisas con titulo real que ostentaron el cargo entre 2280 y 1800 a.C.13. De todas ellas, la más importante es la hija de Sargón de Acad, Enkheduanna. Se trata de la primera poetisa conocida en la historia por sus himnos a la diosa Innana. Aunque en una colección de documentos reales que datan de 1790 al 1745 a.C., pertenecientes a la ciudad de Mari, situada al norte de Sumeria, se describe una sociedad que concedía a las mujeres participación en actividades económicas y políticas, el poder de éstas ya había disminuido considerablemente. La presencia de la reina Shibtu esposa del rey Zimri-Lim de Mari, que tuvo una gran influencia y desempeñó funciones de gobierno durante las ausencias de su marido, así como los matrimonios políticos que concertó este rey para sus hijas eran casos aislados. Lo mismo ocurre cuando el rey Zimri-Lim casó a su hija Kirum con el dirigente de Ilansura y la nombró gobernadora de la ciudad de Khaya-Sumu. Poder y conocimiento Cuando hacia 3,100 a.C., los sumerios inventaron la primera forma de escritura originaron un trascendental acontecimiento en la historia de la humanidad. El descubrimiento se produjo durante las actividades comerciales realizadas por los hombres, y la necesidad de llevar un registro de cuentas mediante un sistema de símbolos de contabilidad que posteriormente dieron lugar a la creación de la 12 Lerner, ob. cit., p. 104. 13 William Hallo. “The Women of Summer”, en Denise Schmandt-Besserat y S.M. Alexander. The First Civilisation: The Legacy of Summer. Austin. University of Texas Press, 1975, p. 30.
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