Voces y cantos de las mujeres

escritura. Dan cuenta de ello las primeras tablillas de arcilla de Sumeria, conformadas por anotaciones de provisiones y donaciones. Sólo después del 3000 a.C., se produjo el desarrollo de una escritura con elementos gramaticales. Al surgir la Edubba, escuela de Mesopotamia, donde sólo los hombres podían ser admitidos, la escritura consolidó el papel de la clase dirigente. Pronto el escriba se convirtió en un profesional capacitado para trabajar en templos y palacios; mientras unos se dedicaban a componer himnos y poemas, otros se empleaban en la administración de posesiones privadas. Varios registros de la Edubba encontrados en excavaciones arqueológicas, entre los que figuran libros de texto de profesores, ejercicios de los estudiantes y ensayos de la vida escolar, indican que allí se enseñaba lenguaje, matemáticas, geografía, álgebra, trigonometría, estudios jurídicos, medicina, así como el arte de la adivinación con el fin de conocer la voluntad de los dioses. Los hombres, principalmente de la elite, pasaban un prolongado período de educación dedicando varios años de su vida al estudio en la Edubba. Asistían a la escuela desde la primera adolescencia hasta que comenzaban a ser hombres. Durante el año tenían “seis días libres por mes, tres días santos y otros tres festivos; los restantes días de escuela, eran como observó un graduado ´largos días en verdad´. La enseñanza era monótona y la disciplina rigurosa”14. Con el monopolio de la educación los hombres se apropiaron del conocimiento, de las definiciones, y fueron transformando los principales símbolos del poder de la vida y de la fertilidad en una cuestión subalterna y sin importancia. Excluida de la educación y del conocimiento, restringida a la monotonía de las tareas domésticas y teniendo como único destino la crianza de los hijos, las mujeres no pudieron originar un sistema de pensamiento abstracto, ni crear nuevas ideas y menos convertir el conocimiento en modelos conceptuales orientados a la formación de teorías. No se las preparó para el intercambio de ideas; el pensamiento científico no tenía cabida en la cocina. En reinado de Hammurabi, sexto de la línea de monarcas de Sumuabun, el dominio patriarcal de practica privada se convirtió en ley publica con el Código de Hammurabi que data de 1800 a.C. Es la más completa compilación de leyes y el primer código de leyes del mundo que, al igual que las Leyes Mesoasirias y las Leyes Hititas, le dedica una gran atención a la regulación de la conducta social donde las mayores restricciones pesan sobre las mujeres. De 282 leyes que tiene el Código de Hammurabi, 73 se ocupan de temas relacionados con el matrimonio y cuestiones sexuales, y de las 112 Leyes Mesoasirias, 59 tratan de lo mismo. Estas leyes constituyen ideales de conducta social, que al establecer los límites de lo permitido y prohibido describen los valores de esa sociedad. A través del Código de Hammurabi sabemos que se reconocía a tres clases de personas: los patricios (sacerdotes y funcionarios del gobierno), los plebeyos y los esclavos. Los matrimonios eran concertados por los padres, y una vez acordados los términos de la negociación, el padre de la novia entregaba una dote (seriktum) que era administrada por el marido. Por lo tanto, las familias babilonias concedían mayor 14 Samuel Noak Kramer. La cuna de la civilización. New York. Times Inc., 1968, p.123.

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