Las recomendaciones de política en este caso son bastante obvias. Si el pobre tiende a procrastinar hay que tender a formalizarlo para que de manera automática tenga acceso a los mecanismos de ahorro que tienen las personas del mundo formal, como el sistema de pensiones, el sistema de seguros de salud, etcétera, y hay que usar primas subsidiadas para inducirlos a entrar en esos sistemas. Con respecto al ahorro financiero, necesitamos innovar. Está pendiente una gran revolución de ahorro financiero para los pobres que sea equivalente a la revolución que las IMF han traído al crédito de los pobres. Para esto partimos con buena base pues las IMF en nuestro país captan ahorros, pero los ahorros los captan principalmente de las personas del mundo formal y no de los pobres. Habría que encontrar alguna manera de transformar los panderos, que ya no son montos tan pequeños, en cuentas de ahorro mancomunadas. Finalmente, es también importante revisar los vacíos que hay en la cadena de distribución de insumos para ofertarlos con oportunidad, de manera que los agricultores los puedan comprar cuando disponen de dinero antes de que se lo gasten en otras cosas. 20.5 CONCLUSIONES Luego de recorrer los diferentes clusters de decisión de los pobres en los principales aspectos que afectan su nivel de vida y las restricciones que enfrentan para progresar en las diferentes facetas de sus economías, encontramos varios temas comunes que pasamos a describir a modo de conclusiones. En primer lugar, los ingresos de los pobres son no solo bajos sino también muy volátiles porque trabajan en una agricultura expuesta a la variación del clima, en trabajos eventuales y en microempresas unipersonales o familiares expuestas a fuerte competencia. En segundo lugar, la pobreza depende del tipo de decisiones que toman los pobres, que muchas veces presentan inconsistencia intertemporal y falta de autocontrol, como en las decisiones de ahorro y crédito, de salud preventiva, fertilidad y de educación que ellos toman. El tercer factor es que la pobreza también depende de las restricciones externas que los pobres enfrentan en la mayoría de mercados en los que participan donde, por lo general, están marginados de las decisiones automáticas y fáciles que están al alcance de los sectores de mayores ingresos, como por ejemplo el acceso automático a seguros de salud, pensiones de vejez e invalidez, vacunas, agua y desagüe. Un cuarto factor a considerar es que los pobres están expuestos a más y mayores riesgos que el resto de la 716
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