Principios de microeconomía

Los pobres no quieren familias grandes, las circunstancias son las que los hacen tener familias grandes. Las recomendaciones de política que se deducen de este diagnóstico se centran en crear las condiciones para que los pobres no demanden tener familias grandes y son principalmente dos. Primero, empoderar e informar a las mujeres, inclusive las adolescentes, y facilitarles el acceso a anticonceptivos. Esto se puede lograr centrando el reparto de dinero de programas como Juntos de transferencias condicionadas en las madres de familia y concentrando la educación básica en madres e hijas. Segundo, establecer redes de protección social, como por ejemplo Pensión 65 y sistemas de jubilación formales que permitan a los pobres ahorrar para su vejez y no usar a sus hijos como medio de ahorro para esos fines. 20.4 EL ENTORNO ECONÓMICO FINANCIERO DE LOS POBRES Los pobres muestran excesivo riesgo y limitado acceso a fuentes eficientes de crédito y ahorro, como lo veremos a continuación. 20.4.1 La vida de los pobres está llena de riesgos e incertidumbre Uno de los rasgos distintivos de la pobreza es que los pobres enfrentan una cantidad mucho mayor de riesgos e incertidumbre que el resto de la población, lo que hace su vida más inestable, insegura y estresada. Los altos riesgos los enfrentan debido a la naturaleza de sus actividades, sus debilidades físicas y el entorno en el que habitan. La mayoría de los pobres viven de la agricultura en zonas no irrigadas expuestas a la variabilidad del clima, otra buena parte de ellos son trabajadores eventuales, con alta variabilidad en sus ingresos y sin ninguna seguridad en el trabajo, que trabajan menos horas al año que los trabajadores estables. Los pobres tienen la salud más frágil (debido a que gran parte de ellos sufre de desnutrición) y están más propensos a enfermarse que el resto de la población. El entorno en el que viven tienen poca o ninguna protección policial y el crimen es mucho más alto y queda impune (por ejemplo, el caso de los abigeos en la sierra). La corrupción también es rampante en su hábitat. Por todas estas razones, los pobres están más propensos a sufrir caídas inesperadas de sus ingresos con consecuencias graves para su supervivencia que, en determinadas ocasiones, los retrotraen a trampas de pobreza de las que no pueden salir por mucho tiempo, pues parten de situaciones muy precarias y carecen de seguros y redes de protección social. 704

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