El 33.1% de la población peruana habría padecido de déficit calórico en el trimestre abril-junio de este año, 1.4 puntos (o 4.4%) más que en similar periodo de 2010, según la última información del INEI (condiciones de vida). Este indicador, que mide la cantidad de calorías que debe tener la dieta para poder sobrevivir, es para algunos expertos un mejor índice de pobreza que el nivel de ingreso monetario promedio (pobreza monetaria). El problema afecta más al área rural, pero es alta incluso en el ámbito urbano y en Lima Metropolitana. En esta sección vamos a averiguar la relación entre el hambre y la pobreza, así como la relación entre la nutrición y la pobreza, basándonos en el comportamiento de los hogares pobres. Como lo muestra el recuadro del inicio de la sección, es común asociar la pobreza con el hambre y con la falta de nutrición que se deriva de una dieta pobre en calorías, la misma que —según el título de la cita— no sería suficiente para poder sobrevivir. En esta sección vamos a analizar en detalle qué hay de cierto en esta afirmación y derivar recomendaciones de política frente a la misma. Veamos primero cuál es la situación de la nutrición actualmente en el Perú. Parece que el esfuerzo de reforma de políticas concertadas en materia de nutrición realizado a partir de 2007 comienza a dar sus frutos. La proporción de niños peruanos menores de cinco años que sufren de desnutrición crónica ha comenzado a desacelerarse en los últimos dos años después de haberse estancado por más de diez años. Pero, a pesar de los avances, los niveles de desnutrición siguen siendo mucho más altos de lo esperado, teniendo en cuenta el ingreso per cápita del Perú. Será difícil avanzar en la reducción de la pobreza mientras un cuarto de los niños comienzan su vida en la desnutrición. Las tasas de desnutrición crónica son particularmente elevadas en las zonas rurales y en las regiones de la sierra y selva, donde llegaron alrededor de 40% y 30%, respectivamente, en 2009 (ver cuadro 20.3). Notemos que el problema principal del Perú es la desnutrición crónica, no la aguda; es decir, el problema no son las hambrunas, como sucede con frecuencia en algunos países de África. Cuadro 20.3 Desnutrición crónica infantil en el Perú: 2005-2009 (porcentajes y cantidades) 2005 2007 2008 2009 % 28.0 28.5 27.5 683
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