Este es un caso en el que el mercado mismo resuelve el problema del bien público indirectamente a través del cobro por la publicidad. Por lo general los principales bienes públicos, como la defensa nacional, el sistema legal, los bomberos, el control de infecciones (vacunas), etcétera, se ofertan por el gobierno directamente o a través de la contratación de servicios al sector privado. 18.2.2 ¿Cómo se determina la cantidad a ofertar de un bien público? Algunas decisiones sobre cuánto bien público ofertar son decisiones entre alternativas todo o nada como, por ejemplo, tener o no un sistema de desagüe en una ciudad, tener o no un sistema legal. Pero en otros casos la decisión se refiere a cuánto de un bien público producir y en este caso podemos aplicar el análisis marginal con algunas modificaciones. Supongamos que el bien público que estamos analizando es el serenazgo municipal. Para llegar con claridad al meollo del problema supongamos que tenemos una ciudad con solo dos ciudadanos, Pablo y Adriana, que revelan al gobierno sus preferencias verdaderas sobre cuál es el beneficio marginal para cada uno cada vez que el serenazgo patrulla sus casas. Como siempre, este supuesto irrealista no altera en lo fundamental las conclusiones del análisis. La unidad a ofertar es el número de patrullajes por día y el gobierno municipal debe decidir cuántas veces manda al serenazgo a patrullar los barrios por día. Usando las preferencias marginales de cada consumidor y la información sobre costos de operación del serenazgo el gobierno puede usar el análisis marginal para determinar cuántas veces al día patrulla las calles. Recordemos que, en el caso de las externalidades, su nivel óptimo se determinaba donde el beneficio marginal social se igualaba al costo marginal social y el beneficio marginal social era la suma horizontal de los BMS individuales de cada empresa. En el caso de los bienes públicos la diferencia fundamental en el análisis está en la naturaleza del beneficio marginal para un bien que es no excluible. En esta situación (ver gráfico 18.1) el beneficio marginal social de Adriana se suma verticalmente al de Pablo porque, como el bien es no excluible, no necesitamos más de ese bien para producir el beneficio marginal de una persona extra, sino que la misma cantidad de bien genera múltiples beneficios marginales para cada persona adicional que usa el bien y, por eso, la suma de los BMS es vertical. Veamos la solución gráfica al problema de cuánto producir del bien público. 604
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