Recuadro 17.1 Perú: cambio climático, externalidad negativa y bien público global Es muy positivo que el equipo económico empiece finalmente a estimar los efectos que el cambio climático tendría en nuestro país, sobre todo porque se espera en el escenario base que estos efectos sean de intensidad creciente. Por eso es importante que este tema haya sido incluido en el Marco Macroeconómico Multianual vigente y sea oficialmente un insumo de la política económica. El documento El cambio climático y sus efectos en el Perú del BCR estima que entre 2030 y 2050 el cambio climático podría causar pérdidas equivalentes al 6% y a más de 20% del PBI, respectivamente. También estima que estas pérdidas se reducirían a menos de la tercera parte «en caso se adopten políticas globales que estabilicen las variables climáticas». El documento es anterior a la realización de la Cumbre Climática de Copenhague, que tuvo menos éxito de lo que muchos esperaban. A raíz de los resultados, el profesor Gary Becker publicó el texto Failure in Copenhagen sobre el «fracaso» de la cumbre y la ausencia de acuerdos con respecto a políticas globales como las mencionadas precisamente en el estudio. El cambio climático es un tema sobre el que se han derramado ríos de tinta y se ha inundado los medios tanto con contribuciones valiosas como con otras que restan a la causa ambientalista. Consideramos al Informe Stern como un excelente análisis económico de qué hacer al respecto a escala mundial. Bjorn Lomborg presenta además formas costo efectivas de enfrentar el cambio climático y rebate mitos muy extendidos sobre el tema. A escala global sabemos que la industrialización china y el consumismo estadounidense son los mayores contribuyentes a la emisión de gases de efecto invernadero. Como decimos los economistas, los productores y consumidores de esos países imponen, especialmente en los habitantes más pobres de países como el nuestro, una «externalidad negativa», un costo que ellos no pagan. También podemos considerar al medio ambiente como un «bien público global»; es decir, un bien valioso para todos, pero que nadie es responsable de cuidar. Para solucionar ambas «fallas de mercado», se requiere intervención pública. Más difícil aún, se necesita que la intervención sea global, coordinada entre decenas de países y que todos cooperen. Como los que generan el problema no son los mismos que lo sufren, la acción colectiva es aún más complicada. Nuestro país no debe esperar una solución global, por su complejidad y porque está fuera de nuestro alcance. Se deben emprender algunas reformas que son necesarias independientemente del cambio climático, pero que se hacen aún más importantes debido a este. Tomemos el agua de riego como ejemplo, ya que es la que consume la 565
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