Principios de microeconomía

tiene un efecto ingreso. Aquellos que poseen ahorros pasados incrementan sus ingresos derivados de esos ahorros gracias a la subida en la tasa de interés. Si asumimos que tanto el consumo presente como el consumo futuro son bienes normales, un aumento en los ingresos derivados de una subida en la tasa de interés sube el consumo presente para los prestamistas; en este caso, el efecto ingreso de la subida en la tasa de interés contrapesa al efecto sustitución. Pero la historia no termina allí. En el caso de los prestatarios, la subida en la tasa de interés encarece su crédito, por lo que ellos tratarán de reducir su endeudamiento y, por lo tanto, consumirán menos. En este caso el efecto ingreso juega en la misma dirección que el efecto sustitución. Para efectos prácticos podemos suponer que los efectos ingreso de los prestamistas y prestatarios se cancelan pues, para la economía como un todo, el monto prestado es igual al monto que se recibe de préstamos. Pero la historia tampoco termina allí pues una subida en la tasa de interés tiene un efecto ingreso derivado del rendimiento del capital físico poseído por la población, el cual no se anula como el efecto ingreso de los prestatarios y prestamistas. La potencia del efecto ingreso del capital físico depende de si el cambio en la tasa de interés es permanente o es transitorio. Si el cambio es permanente el efecto ingreso es potente, no se necesita ahorrar más por este concepto pues esa tasa de interés subirá también los ingresos futuros. Si la subida de la tasa de interés es transitoria el efecto ingreso será muy pequeño. El hecho de que se observe una relación positiva entre la tasa de interés y el flujo de ahorro significa que el efecto ingreso derivado de la tasa de interés es pequeño o, dicho de otra manera, que la gente no percibe la subida de la tasa de interés como permanente. El ahorro o, lo que es lo mismo, la curva de oferta de capitales, es entonces de pendiente positiva. Que uno se convierta en ahorrista depende de que la tasa de interés sea lo suficientemente atractiva como para que el mayor consumo futuro (el ahorro inicial más la tasa de interés), que se deriva de lo que el ahorrista recibe a cambio por su ahorro hoy, sea más atractivo que consumir hoy. Mientras más alta sea la tasa de interés, mayor será el consumo futuro de una cantidad dada de ahorro (sacrifico de consumo) hoy, por lo que a mayor tasa de interés, mayor cantidad de gente querrá ahorrar y los que ya ahorran querrán incrementar su ahorro. Gráfico 12.10 Oferta de capitales 402

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