La eliminación del arancel al cemento en 2007, en consecuencia, al aumentar la competencia potencial del cemento de importación, presionó a la baja en hasta 12% los precios del cemento peruano. El objetivo del gobierno era loable y sublime: que ustedes pudieran comprar o construir su casa gastando menos de sus ahorros. Pero, ¿y las cementeras peruanas? ¿Tuvieron pérdidas que les forzaron a bajar la producción y a despedir trabajadores? ¿Se inundó el Perú de cemento importado? En absoluto. Desde entonces, la producción de las cementeras peruanas ha aumentado de 6.2 millones de toneladas a 7.2 millones en 2009 y las importaciones solo han crecido de 0.1 a 0.18 millones en 2009 (o sea, de 100 mil toneladas a 180 mil). Es decir, de cada 41 toneladas que se consumen en el país, 40 se producen en el Perú y solo una es importada. El mercado peruano continuó surtido en un 97% por los cementeros nacionales. Les doy algo de información en cuanto a las ganancias de las cementeras. Le empresa Cementos Lima (cuyos despachos de cemento cubren el 40% del mercado peruano) obtuvo en 2008 unos beneficios de 187 millones de soles (ventas de 969 millones); y en 2009, a pesar de la crisis, sus beneficios subieron a 190 millones de soles (ventas de 945 millones). Sin embargo, la empresa Cementos Lima consideró que la reducción del arancel del 12% a 0% violaba sus derechos constitucionales, pues constituía un trato discriminatorio, ya que hay otros artículos para los que se mantienen los aranceles (algunos de ellos son las joyas, los relojes Rolex, las plumas Mont Blanc, los yates, los coches de lujo, pero también hay otros de menos lujo, como bebidas alcohólicas y cigarrillos). Así que Cementos Lima contrató a un señor abogado y excandidato presidencial, Don Natale Amprimo, para que presentara una demanda contra el Ministerio de Economía y Finanzas del Perú ante el Tribunal Constitucional. En la demanda Cementos Lima solicitaba al Tribunal que emitiera un veredicto sobre si las empresas cementeras tienen derecho a vender cemento a un precio un 12% más caro que el de importación. Pues bien, la semana pasada el Tribunal emitió su veredicto y se puede resumir diciendo que para el Tribunal prevalece el derecho de Cementos Lima a vender el cemento hasta un 12% más caro que el importado, lo que conlleva evidentemente la obligación para el consumidor de pagar hasta un 12% más de su bolsillo por los kilos de cemento que necesite y quiera comprar para construir su vivienda. Ahora les voy a presentar unos cálculos muy sencillos para ilustrar cuánto dinero de más saldría de las billeteras de los compradores de cemento (entre ellos, 244
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