Principios de microeconomía

análisis económico deriva del comportamiento económico individual y social. Por comportamiento económico individual entendemos el conjunto de decisiones/elecciones que el individuo toma/hace en un mundo de escasez. Los principios que vamos a describir conforman lo que se entiende como comportamiento racional de los individuos, es decir, el comportamiento económico que tiene como objetivo maximizar el bienestar individual. Este comportamiento racional es lo que algunos llaman el homo economicus. No está de más decir que el valor de está caracterización está íntimamente ligado a su capacidad de explicar los problemas económicos en la realidad; en otras palabras, el test último de estos principios de comportamiento es su capacidad explicativa y no necesariamente su realismo. El siguiente ejemplo nos muestra el grado de racionalidad que se observa entre campesinos pobres en la sierra del Perú, lo cual nos alienta creer que el supuesto del homo economicus es acertado. Recuadro 1.1 ¿Existe el homo economicus?: ¿sabe más el ingeniero agrícola que el minifundista serrano? Un ingeniero llega a las alturas de Puno y observa para su asombro que el campesino Juan Mamani, de escaso nivel educativo, tiene dos lotes de terreno muy pequeños situados uno un kilómetro más arriba que el otro. El ingeniero entonces ve la oportunidad de aconsejar a Juan sobre las ineficiencias del minifundio y le dice: «Juan, por qué tienes dos lotes tan chicos y vas de arriba abajo a trabajar la tierra desperdiciando tiempo y esfuerzo cuando lo que podrías hacer es vender el lote más alto, comprar el adyacente al tuyo aquí en la parte más baja y cultivar un solo lote grande más eficientemente». Juan le responde: «ingeniero, eso no me conviene pues con estos dos lotes repartidos en diferentes alturas (pisos ecológicos) me puedo defender mejor cuando viene la helada y no perder todos mis cultivos. Si tuviera todos mis cultivos en un solo lote corro el riesgo de que la helada arrase con todos mis cultivos y me quedaría sin comer». En realidad Juan, el campesino de escaso nivel educativo, está aplicando un principio muy sofisticado para defenderse contra el riesgo de la helada, el principio que el decir popular resume en: «no poner todos los huevos en la misma canasta». Se puede afirmar, entonces, que los campesinos de escaso nivel educativo tienen la misma racionalidad que el común de las personas citadinas con mayor nivel educativo. La forma de pensar en economía se basa en economizar, lo que implica por un lado evaluar alternativas y hacer elecciones para lograr el mejor resultado en lo referente a qué producir y cómo producir; esto resulta en un pago a los factores de producción que contribuyeron a la producción. Por 18

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