Principios de microeconomía

de forzar un resultado diferente al resultado de equilibrio de un mercado competitivo. El caso típico en que los vendedores de servicios querrían recibir más de lo que reciben por sus servicios, que además está presente en casi todos los países, es el del salario mínimo. En este caso, se trata de poner un precio mínimo por encima del de equilibrio en el mercado de trabajo no calificado con el objetivo de «mejorar» la situación de los que menos ganan en la sociedad. En el sector agrícola también se ven pedidos para garantizar un precio mínimo de venta para la cosecha para mejorar los ingresos de los agricultores más pobres. Otro caso muy importante de control de precios mínimos es el que ejerce el Banco Central de Reserva del Perú al poner un precio piso al dólar para evitar que los exportadores no tradicionales se perjudiquen con la caída del dólar. La diferencia entre la imposición de un salario mínimo y la imposición de un precio mínimo para el dólar es que en el caso del dólar el Banco Central compra todo el exceso de oferta de dólares que se crea al imponer el precio mínimo, mientras que en el caso del salario mínimo es imposible hacer eso. Estos son casos de controles de precios en los que el Estado trata de garantizar un precio mínimo o un piso para el precio en el mercado. Por otro lado, tenemos el caso en el que los consumidores querrían pagar menos de lo que pagan y algunos lo logran, embarcando al Estado a poner un control de precios máximos por debajo del precio de equilibrio. Este, por lo general, ha sido el caso de los consumidores urbanos que empujaban al Estado a poner controles de precios máximos a los bienes de «primera» necesidad como el pan, el pollo, los pasajes urbanos, etcétera. En la actualidad se está poniendo un precio máximo a la gasolina. Ante la subida internacional del precio del petróleo, los transportistas y el público en general piden un control de precios a la gasolina y lo han logrado. En el caso de la gasolina, el Estado paga la diferencia entre el precio controlado y el mayor precio de mercado libre a los vendedores para efectivamente mantener el precio máximo. En estos casos, el Estado trata de establecer el precio máximo o poner un techo al precio de mercado. Como veremos a continuación las leyes de la oferta y la demanda, a diferencia de otras leyes, no se pueden derogar y sus efectos estarán presentes aunque los mercados no usen el precio de equilibrio de mercado como mecanismo equilibrador del mercado. La vigencia de estas leyes es la que nos da las herramientas para predecir qué pasará en el mercado cuando se imponen controles de precios. 162

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